José Andrés Céspedes, José Cordero. 26 mayo
En la fotografía, Noelia Vindas (izquierda), vecina de Heredia, sostiene su sombrilla de colores y celebra junto a su familia en la caravana de esta noche por el matrimonio igualitario. Fotografía: José Cordero
En la fotografía, Noelia Vindas (izquierda), vecina de Heredia, sostiene su sombrilla de colores y celebra junto a su familia en la caravana de esta noche por el matrimonio igualitario. Fotografía: José Cordero

A las 7 p. m. de este martes, un gran caravana de vehículos con tintes coloridos desfiló desde la estatua de León Cortés hasta la Fuente de la Hispanidad, en San Pedro, para celebrar el reconocimiento del matrimonio igualitario en Costa Rica.

A las 0 horas 8 minutos de este 26 de mayo, Alexandra Quirós Castillo, de 29 años, y Daritza Araya Arguedas, de 24, se convirtieron en la primera pareja del mismo sexo en casarse civilmente en nuestro país.

Para conmemorar el hecho, se realizó una actividad virtual, desde las 9 p. m. hasta los primeros minutos de este martes, la cual fue transmitida en medios como Canal 13, redes sociales y radio.

Esta noche, la celebración se transportó a las calles, pero sin dejar de lado las precauciones contra el covid-19. Así lo aseguró Francisco Madrigal, del equipo organizador del evento.

"Era solo un acto muy simbólico de la celebración del matrimonio igualitario y nos pareció muy interesante porque toda la gente llegó con sus mascarillas. Desfilamos tal y como lo habíamos planificado, que era recorrer el Paseo Colón, Avenida 2 y terminar en la Fuente de la Hispanidad. Quedamos muy satisfechos con la participación de la gente.

“Seguimos las recomendaciones de las autoridades sanitarias con respecto a las burbujas sociales y al tema de la protección. Espero que en cuanto termine la pandemia ya podamos celebrar el haber reconquistado ese derecho que se nos ha quitado durante tantos años”, manifestó.

Madrigal, quien afirma ser activista desde hace 31 años, dijo que las redes sociales ayudaron mucho a la convocatoria de las personas para la caravana, ya que no habían organizadores del acto como tal.

“Realmente, no habían organizadores, solamente fue una iniciativa de algunas personas de presentarse y de manera segura, tal y como lo recomienda el Ministerio de Salud, desfilar en carros. Pero no hubo una coordinación de alguien en específico, todo se dio más que todo por redes”, destacó.

Según él, alrededor de 20 carros salieron juntos desde el inicio, pero muchos otros se unieron en el camino. Reportes de Fuerza Pública calcularon un total de 60 vehículos en la rotonda de la Hispanidad a la hora de la actividad.

Muchas de las personas que asistieron al acto portaron mascarillas y ninguna se bajó de su vehículo en ningún momento. Fotografía: José Cordero
Muchas de las personas que asistieron al acto portaron mascarillas y ninguna se bajó de su vehículo en ningún momento. Fotografía: José Cordero
Pequeña fiesta

Aunque la caravana solo duró una hora, fue un momento muy especial para muchas familias, como la de Noelia Vindas, una vecina de Heredia que celebró junto a sus hijas y su tío. Ella destacó que la idea fue muy atinada para el contexto actual de pandemia.

“La caravana se hizo tomando las medidas del caso. Fue muy ordenado porque todos estaban en sus burbujas, no nos bajamos del carro. Era una pequeña muestra de la celebración, de tanto esfuerzo y de tanta lucha. Hubiera sido mucho más grande, pero por la situación de la pandemia no se pudo. Igual estuvo muy bonito”, comentó la madre de 45 años.

Vindas dijo sentirse muy feliz por la entrada en vigencia del matrimonio igualitario en el país, ya que considera que es un gran paso para los derechos humanos y la lucha contra la discriminación.

“Yo soy psicóloga y trabajo con adolescentes, y pienso que esto no es una lucha de una minoría sino de todo un país. Así como en muchos momentos de la historia se ha discriminado por ser blanco o negro, o de una nacionalidad o género específico, ahora Costa Rica da un paso adelante en cuanto a la igualdad y a los derechos de cada personas de elegir.

“Estas personas tienen derecho a visitar en un hospital a la persona con la que han convivido o a sacar un crédito juntos a un banco. No es una cuestión de este momento, sino que ha sido una larga lucha. Yo quiero que mis tres hijas, desde la menor de 12 años hasta la más grande de 25, crezcan en un país libre de discriminación”, aseveró.

La mujer señaló que hubo un gran acompañamiento policial durante la caravana y que sus hijas llevaron banderas, bufandas, diademas, cornetas y sombrillas de colores para celebrar.

“Incluso, en la Fuente de la Hispanidad nos dijeron que podíamos dar un par de vueltas y seguir con nuestro camino, pero más bien en todo el trayecto había mucho despliegue policial para acompañar y guardar el orden”, comentó.

Unidades y oficiales de Fuerza Pública ayudaron con el orden de la caravana. Fotografía: José Cordero
Unidades y oficiales de Fuerza Pública ayudaron con el orden de la caravana. Fotografía: José Cordero
Prohibición se anula

Este martes se cumplió el plazo de 18 meses que la Sala IV le dio a la Asamblea Legislativa para legislar sobre el tema luego de declarar inconstitucional el inciso 6 del artículo 14 del Código de Familia que prohibía, expresamente, el matrimonio entre personas del mismo sexo.

Pasado el plazo y sin que se realizara ninguna reforma, la prohibición del Código de Familia se levanta y el matrimonio igualitario adquiere legalidad.

Este derecho entrará a regir en estricto cumplimiento con una opinión consultiva de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH).

A propósito, la presidenta de la Corte IDH, Elizabeth Odio Benito, afirmó sentirse “muy emocionada” por el reconocimiento del matrimonio igualitario en el país.

“Cuando estábamos terminando de redactar la Opinión Consultiva 24 sentí que iba a ser un cambio estructural en la protección de los derechos humanos para todos y para todas, con igual dignidad. La dignidad es el centro de los derechos humanos”, comentó la jueza costarricense.