Ángela Ávalos. 6 octubre
Reducir el riesgo de enfermedades que conviertan a los adultos mayores en personas dependientes de ayuda, es parte de lo que ahora persigue la CCSS para contener el crecimiento en la demanda de servicios. Soledad Sanabria (izq.) y Beatriz Mejías asisten a la clase de guitarra de la Asociación Gerontológica Costarricense (Ageco). Foto: Mayela López
Reducir el riesgo de enfermedades que conviertan a los adultos mayores en personas dependientes de ayuda, es parte de lo que ahora persigue la CCSS para contener el crecimiento en la demanda de servicios. Soledad Sanabria (izq.) y Beatriz Mejías asisten a la clase de guitarra de la Asociación Gerontológica Costarricense (Ageco). Foto: Mayela López

Envejecer no es sinónimo de enfermedad. Al menos, no debería serlo. Así que lo primero que hay que hacer es quitar de la cabeza la idea de que convertirse en viejo significa el inicio de una cadena de pérdidas irremediables.

La única forma de lograrlo es empezar temprano con prácticas saludables que permitan a cada persona llegar a la vejez con la mayor autonomía posible.

La Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), vinculada usualmente a hospitales, clínicas, tratamiento de enfermedades o medicamentos, lanzará el viernes 11 de octubre una estrategia enfocada en promover un envejecimiento saludable.

Se hará con participación de los gobiernos locales. Ya hay ocho municipios que levantaron la mano para formar parte de un plan piloto que se espera extender al resto del país en no más de cuatro años. La lista se revelará ese viernes.

También participarán instituciones como el Instituto Mixto de Ayuda Social (IMAS), el Instituto de Fomento y Asesoría Municipal (IFAM), el Consejo Nacional de la Persona Adulta Mayor (Conapam) y organizaciones como la Asociación Costarricense de Alzheimer y otras Demencias Asociadas (Ascada).

El gerente médico de la Caja, Mario Ruiz Cubillo, reconoció que no queda otro camino.

“Si seguimos haciendo lo mismo de hoy, en un mediano plazo no habrá hospital que aguante la presión de la demanda de una población adulta mayor enferma”, admitió el gerente, al adelantar un poco sobre esta nueva estrategia de supervivencia.

“Ya no tenemos tiempo; hay que hacerlo”, advirtió.

Actualmente, un 50% de las 5.525 camas que tiene censadas la Caja en sus centros de salud en todo el país, está ocupado por algún adulto mayor enfermo.

El objetivo es evitar que, a la vuelta de pocos años, ese 50% se convierta en un porcentaje mayor y desencadene un colapso en cadena de los servicios de salud.

No hay que descubrir el agua tibia.

Ejercicio físico y alimentación saludable son las dos llaves para lograr que los jóvenes y adultos jóvenes de hoy sobrepasen la barrera de los 65 años como adultos mayores saludables, capaces de hacer lo más básico por sí mismos y con potencial de seguir aportando a la sociedad, por encima de la edad.

La clave de un envejecimiento saludable es lograr que la persona mantenga inalteradas sus funciones esenciales y pueda llevar una vida con total normalidad, como este grupo que practica una clase de tai chi en la Asociación Gerontológica Costarricense (Ageco). Foto: Mayela López
La clave de un envejecimiento saludable es lograr que la persona mantenga inalteradas sus funciones esenciales y pueda llevar una vida con total normalidad, como este grupo que practica una clase de tai chi en la Asociación Gerontológica Costarricense (Ageco). Foto: Mayela López

Los detalles del plan se darán a conocer el viernes. Pero en el fondo contempla acciones para promover un envejecimiento activo en la comunidad y cerca de la familia, vecinos y amigos; lo más lejos posible de una cama de hospital.

Nunca es tarde para empezar, dicen los expertos, pero mientras más temprano, mucho mejor.