Por: Lucía Astorga.   27 abril
En 2017 la CCSS atendió 26 mil consultas por obesidad, en menores de 15 años. Foto: Imagen ilustrativa/AFP

"¡Alarmante!”. Esta fue la palabra que describe la situación de la obesidad en la población infantil del país en criterio de Grace Murillo Loaiza, coordinadora nacional de Nutrición de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS).

Solo el año pasado, 26.000 niños y adolescentes menores de 15 años requieron atención en hospitales, clínicas y Ebáis por este problema, según datos del Sistema de Agendas y Citas (SIAC) del Expediente Digital Único en Salud (EDUS).

La mayor parte de esa población, el 85.8%, tenía entre cinco y 14 años.

Por obesidad se entiende exceso de grasa y el indicador es el índice de masa corporal (IMC).

Loaiza llamó la atención de padres, madres, encargados y educadores a vigilar más de cerca la alimentación de la población infantil.

La especialista expresó su preocupación por el consumo que estos menores hacen de gran cantidad de frituras, salsas, bebidas azucaradas y gaseosas ya comenzaron a afectar su salud futura.

La diabetes, la hipertensión, las cardiopatías y el exceso de grasa en la sangre son algunas de las enfermedades que amenazan a estos menores.

“En este momento estamos trabajando en un estudio en el cual se dice, que los niños con sobrepeso y obesidad menores de cinco años también tienen mayor riesgo de desarrollar asma”, añadió Marlene Montoya, nutricionista de la Caja.

A estas condiciones médicas, que se podrían desarrollar en el futuro, se suma la mayor probabilidad de mantener el exceso de peso en el transcurso de la niñez, adolescencia y en la etapa adulta.

Si esta situación es vista a nivel de país, se estaría ante un importante incremento de casos de menores con problemas de peso.

"En la Encuesta Nacional de Nutrición 2008-2009, de una muestra de niños de 5 a 12 años, encontramos que 21 niños de cada 100 tenían exceso de peso; en el 2016 se hizo el censo de peso y talla, en cerca de 4.200 centros educativos públicos y privados, con niños entre 6 y 12 años, revelando que 34 de cada 100 niños tienen exceso de peso", explicó la especialista.

Actualmente, dijo, el abordaje que realiza la CCSS sobre el tema está enfocado en la prevención y los hábitos alimenticios en el seno de las familias.

"De ahí la importancia de sensibilizar a los cuidadores, padres docentes, para que en conjunto podamos llegar a las familias y revertir este problema que está en el marco de la forma de comer.

Niños de sexto grado de la Escuela Finca La Caja participaron en el censo de peso y talla en 2016. Fotografía: Natalia Rodríguez

"Los padres son los formadores de los hábitos de alimentación de los niños, uno aprende a comer lo que se consume en la casa, entonces, lo que nosotros estamos identificando es que si nosotros reforzamos estrategias positivas para prevenir estos factores, vamos a lograr revertirlos", añadió.

A esto se suma la necesidad de que los menores realicen actividad física, por lo que Montoya recomienda incentivar la práctica de juegos tradicionales, el compartir entre la familia y evitar que los niños mayores de 2 años pasen más de dos horas frente a una pantalla de televisor, computadora o dispositivo móvil.


La CCSS lanzó, a mediados del mes de abril, una campaña que procura sensibilizar a la población infantil sobre la importancia de tener una dieta variada natural, se hidrate adecuadamente con el consumo de agua y realice actividad física.