Aarón Sequeira. 30 julio
El diputado socialcristiano Pablo Heriberto Abarca sostuvo que la idea de cerrar los parques nacionales un día a la semana podría perjudicar a los animales silvestres que son alimentados por los visitantes. Foto: Jose Díaz/Agencia Ojo por Ojo
El diputado socialcristiano Pablo Heriberto Abarca sostuvo que la idea de cerrar los parques nacionales un día a la semana podría perjudicar a los animales silvestres que son alimentados por los visitantes. Foto: Jose Díaz/Agencia Ojo por Ojo

El diputado Pablo Heriberto Abarca, del Partido Unidad Social Cristiana (PUSC), se opuso a la idea de cerrar los parques nacionales una vez por semana al argumentar que, ese día, los animales silvestres “aguantan hambre” porque los turistas no los alimentan.

El legislador José María Villalta, del Frente Amplio (FA), le replicó que esta práctica es perjudicial para las especies.

La peculiar discusión se dio en medio de la votación, en segundo debate, del proyecto para utilizar un fondo del Parque Nacional Manuel Antonio para aliviar la situación económica de las familias del Pacífico central golpeadas por la crisis.

Cuando Abarca hizo su intervención sobre el proyecto, criticó que hubiese posiciones que defienden la idea de cerrar un día a la semana el parque nacional más visitado del país, tal como se lo sugirió alguna persona.

(Video) ¿Por qué dos diputados hablaron de un meneíto y de alimentar animales?

Alegó que no concebía muy bien la idea de dejar sin alimentación a los animales que reciben comida de parte de los visitantes un día a la semana, porque ya la naturaleza está impactada.

“El parque más importante del país cierra un día porque no hay capacidad administrativa o porque no hay personal (...). Un señor me dijo que los animales tienen que descansar, pero, no me da pena decirlo, ese día aguantan hambre, porque ya el ambiente ahí está impactado (...). Claro que es prohibido y no hay que incentivarlo, pero es la realidad”, dijo.

“Por un día, porque era para justificar inutilidad, estaban diciendo que era indispensable para el ambiente un día de regeneración, pero como se empezaron a quejar los empresarios, porque era ilógico, entonces dijeron que en temporada alta sí se podía, ¿y entonces? No entendí”, continuó Abarca.

En respuesta, Villalta advirtió de que la práctica de los turistas de alimentar animales es inconveniente y puede ser hasta ilegal y sancionada, porque los criterios biológicos han demostrado que alimentar a los animales silvestres afecta su salud.

“Si alguien nos está viendo y piensa que es buena idea darle meneitos a un mono cariblanco, no es buena idea y puede provocar la muerte del animal. Por eso no se debe fomentar”, dijo.

Al final, fue aprobado de forma unánime el proyecto para reorientar el dinero que genera la visitación al parque para comprar diarios a familias afectadas económicamente por la pandemia del nuevo coronavirus.

En el 2015, el Área de Conservación Pacífico Central (Acopac) prohibió el ingreso de alimentos al parque nacional Manuel Antonio debido a los efectos que estaba teniendo la práctica de alimentar a los animales silvestres.

Según un artículo publicado en La Nación, en el 2016, dar a los animales del bosque galletas o papas tostadas tiene un impacto negativo para su salud y atenta contra la estabilidad del ecosistema.

“Para los monos es más fácil ir y abrir un salveque para robarse una galleta, que andar por el bosque buscando frutos e insectos, pero esa galleta aporta solo carbohidratos a su dieta, mientras que una larva de mariposa les aporta proteína”, explicó en ese momento Grace Wong, investigadora del Instituto Internacional de Conservación y Manejo de Vida Silvestre de la Universidad Nacional (Icomvis-UNA).

Debido al cambio de dieta, se reportaron padecimientos propios de los humanos en los animales silvestres, como sedentarismo, grasa en órganos internos y caries.

En condiciones naturales, los monos comen frutos e insectos. Cualquier cambio en su dieta es perjudicial para su salud. | UNA PARA LN
En condiciones naturales, los monos comen frutos e insectos. Cualquier cambio en su dieta es perjudicial para su salud. | UNA PARA LN

“Podemos transmitirles enfermedades y viceversa. Nosotros tenemos una cantidad y variedad distinta de parásitos a los que ellos poseen y se han encontrado animales muertos que, a la hora de realizarles exámenes, tienen parásitos que no son de su especie, por lo que deducimos que se transmiten a través de la comida”, agregó Laura Porras, también investigadora del Icomvis-UNA, en ese artículo.