Por: Rebeca Madrigal.   18 enero
Funcionarios del TSE llegaron al despacho del diputado Óscar López (ausente en la foto) para verificar los documentos financieros que respalden cómo se financia en campaña político. Foto: Alonso Tenorio.
Funcionarios del TSE llegaron al despacho del diputado Óscar López (ausente en la foto) para verificar los documentos financieros que respalden cómo se financia en campaña político. Foto: Alonso Tenorio.

Funcionarios del Tribunal Supremo de Elecciones (TSE) se presentaron esta mañana al despacho legislativo del diputado Óscar López, del PASE, para verificar en el sitio los documentos que respalden cómo financia su campaña política.

La verificación obedece a que el Partido Accesibilidad Sin Exclusión (PASE) incumplió con la entrega de los reportes mensuales de contribuciones y estados financieros de los meses de noviembre y diciembre, que la ley exige entregar al TSE en periodo de campaña.

La verificación en la oficina de López, quien se postuló como candidato presidencial para los comicios del 4 de febrero, estuvo a cargo de la Dirección de Financiamiento de Partidos Políticos.

El pasado 12 de enero, el TSE notificó al PASE de que haría esta diligencia. Entre los documentos que busca el Tribunal de Elecciones, se encuentran libros contables, justificantes de pagos y estados de cuenta bancaria.

El PASE también tiene pendiente la entrega de información financiera previa al periodo de campaña, que fue solicitada por el TSE desde abril de este año y que, a la fecha, no ha cumplido, pese a las advertencias del órgano electoral.

Según confirmó Ronald Chacón, jefe de la Dirección de Financiamiento, este tipo de acciones también se tomarán con los partidos Republicano Social Cristiano y Renovación Costarricense, por los mismos incumplimientos.

No es la primera vez que el TSE cuestiona al PASE, pues en noviembre de 2013 denunció ante el Ministerio Público a López, y dos exdiputados del Partido –Rita Chaves y Víctor Emilio Granados–, por supuestamente simular contratos de alquiler de vehículos para cobrar poco más de ¢200 millones dentro de la deuda política de la campaña política de 2010.

Se intentó contactar a López, pero no contestó las llamadas a su teléfono celular. Tampoco se encontraba en su despacho.