Silvia Artavia.   22 agosto
El deterioro de la imagen de las instituciones públicas y la reforma fiscal son dos de las causas del empinado camino que ha debido sortear el presidente Carlos Alvarado en sus primero 100 días de mandato. Fotos Melissa Fernández.

La mayor parte de la ciudadanía calificó de negativa la gestión del presidente Carlos Alvarados en sus primeros 100 días al frente del Gobierno.

Así lo reveló la más reciente encuesta del Centro de Investigación y Estudios Políticos (CIEP) de la Universidad de Costa Rica (UCR), la cual recogió la opinión de 720 personas mayores de 18 años, vía telefónica, los días 13, 14 y 16 de agosto pasados..

El estudio tiene un nivel de confianza del 95%, y un margen de error de 3,7 puntos porcentuales hacia arriba o hacia abajo.

En la encuesta, un 47% de los entrevistados calificó la labor de Alvarado como “mala” o “muy mala”, mientras que un 28% la valoró positivamente y un 25% la describió como “regular”.

El actual Gobierno empezó con una imagen más deteriorada que las últimos dos administraciones, la de Luis Guillermo Solís (2014-2018) y la de Laura Chinchilla (2010-2014).
Sin luna de miel

El actual presidente no tuvo el margen de optimismo que le otorgó la ciudadanía a su antecesor, Luis Guillermo Solís, cuando inició su administración.

En julio del 2014, Solís recibió la aprobación de un 40% de la ciudadanía y la desaprobación de un 20%.

Adicionalmente, Alvarado empezó su labor en medio de una percepción muy pesimista sobre la situación económica del país: 7 de cada 10 personas la califica de “mala” o “muy mala".

“Es el momento en que la gente ha valorado peor el rumbo del país en los últimos cinco años. Nunca las personas habían expresado tal descontento en relación con la situación económica”, explicó Felipe Alpízar, director de la CIEP y uno de los investigadores del sondeo.

Según Alpízar, esta medición no refleja el usual optimismo de la ciudadanía al inicio de un gobierno.

“En julio de 2014, Solís estaba valorado positivamente. Alvarado está negativo; no tuvo ‘luna de miel’ (con la ciudadanía), no tuvo el clima de optimismo y de cambio que sí tuvo Luis Guillermo Solís”, enfatizó el experto.

Incluso, la valoración de los costarricenses sobre los primeros 100 días de la actual gestión se asemeja a la de los últimos meses de la administración pasada, indicó el director de la CIEP.

“En comparación con la administración Solís Rivera, llama la atención que el balance es similar al de los últimos meses de ese gobierno”, reza el texto con los principales hallazgos de la encuesta.

En marzo del 2018, antes de dejar el cargo, un 42% calificaba nevativamente la labor de Solís y un 25% la consideraba positiva.

Razones del pesimismo

Según la encuesta, “la presente administración inicia su gestión con un capital político débil y vulnerable”.

“Es una prolongación del resultado electoral de febrero, en el que el partido oficialista fue la segunda fuerza política, pero su respaldo fue el más bajo en su historia”, dicta el texto que resume el sondeo.

Además, la apuesta de la administración Alvarado por una reforma fiscal que salve al país de la debacle económica ha atizado la impopularidad de la gestión que recién inicia.

“Es decir, el Gobierno ha apostado su poco capital político a atacar la crisis fiscal y el costo político de ello puede ser alto. Al hacer esto, actúa responsablemente para sanear las finanzas públicas, pero a su vez se arriesga a deteriorar su imagen en la opinión pública”, enfatiza la indagación.

A esto se suman las bajas calificaciones de las instituciones y entidades públicas, las cuales presentan las mediciones más bajas desde el 2013, primer año en que la CIEP publicó la medición.

El umbral mínimo para evaluar positivamente a las instituciones fue de 6,8, un promedio elaborado con base en la opinión de los encuestados. Solo siete instituciones estuvieron por encima de ese valor, mientras que 12 quedaron por debajo.

La Asamblea Legislativa y los partidos políticos siguen siendo los entes peor valorados por la ciudadanía.

De hecho, los entrevistados consideraron al Congreso como el principal obstáculo para el cumplimiento de promesas por parte del Gobierno.

¿Quiénes catalogan bueno el trabajo de la actual administración? Entrevistados entre los 18 y los 55 años, con un grado de escolaridad universitario, de ingreso medio, residentes en San José, Cartago y Heredia.

Los simpatizantes de la actual gestión “se parecen” al Partido Acción Ciudadana (PAC) y al Partido Unidad Socialcristiana (PUSC), analizó Alpízar.

El pesimismo de los ticos con respecto al rumbo del país también es el que más desgaste refleja en los últimos años.
Imagen del presidente, a medias

Por otra parte, un 36% de los habitantes valora positivamente la figura presidente Alvarado, mientras que un 35% lo califica en forma negativa.

¿Qué les preocupa a los ticos?

A diferencia de los dos años anteriores (2016, 2017), cuando la principal preocupación de los costarricenses era el desempleo, lo que más inquietud causa actualmente entre los habitantes es la inseguridad.

De hecho, el 73% de los entrevistados considera que el Gobierno ha hecho una mala gestión en esa materia y el 13% cree que lo ha hecho bien.

El desempleo se colocó como la segunda causa de inquietud entre la población, mientras que la situación fiscal del país ocupó el tercer peldaño.

Este último punto llamó la atención de los investigadores, pues nunca antes la crisis fiscal se había posicionado entre las principales preocupaciones de los ticos, comentó Alpízar.

En ese sentido, los entrevistados mostraron anuencia respecto a la aprobación de nuevos impuestos y al recorte del gasto público.

La mayoría de encuestados (43%) dijo que deben crearse más tributos y que es necesario bajar los gastos en el Ejecutivo. Un 37 % considera que se deben recortar gastos antes de aprobar impuestos, mientras que un 20% cree que se debe cobrar más impuestos a quienes más ganan.

Otro tema relevante consultado por el sondeo fue el impacto que ha tenido para el país la crisis de violencia que vive Nicaragua desde hace cuatro meses.

Al preguntárseles sobre efectos concretos de esa situación para Costa Rica, un 79% consideró que se afectará mucho el tráfico fronterizo, un 73% opinó que se verán perjudicadas las relaciones comerciales y un 64% valoró que se verán afectadas las relaciones entre los gobiernos de ambos países.

Es el momento en que pero percepción de la economía han tenido los costarricenses en los últimos cinco años.