Alegato pretende que se anule acto de consagración del 2 de agosto en Cartago

Por: Esteban Mata Blanco 8 agosto, 2013

Los tres presidentes de los supremos poderes pidieron perdón y se consagraron a la Virgen de los Ángeles y a Dios, pero ahora la Sala Constitucional podría echar atrás ese llamado a lo divino.

El alto tribunal acogió ayer para estudio un recurso de amparo que pretende dejar sin efecto las declaraciones que hicieron los tres máximos jerarcas del país a los pies de la basílica de la Virgen de los Ángeles el 2 de agosto en Cartago.

La gestión la presentó el abogado Yashin Castrillo, quien señaló que el pedido de intercesión espiritual genera una “violación de los principios de independencia judicial y libertad religiosa dispuestos por la Constitución Política”.

El 2 de agosto, la presidenta de la República, Laura Chinchilla; el presidente de la Asamblea Legislativa, Luis Fernando Mendoza, y la presidenta del Poder Judicial, Zarella Villanueva, se encomendaron a Dios y a la Virgen de los Ángeles en un acto de consagración frente a miles de católicos.

El texto que leyeron los presidentes de los tres poderes dice así: “Le pido perdón a Dios por todas las transgresiones que se hayan hecho en el pasado en nuestra patria y por todas aquellas decisiones que se hayan tomado estando en contra de sus mandamientos y le pido su ayuda para cambiar todo lo que nos separe de él”.

De esta forma, durante la homilía en la explanada de la basílica de los Ángeles, los jerarcas se pusieron en manos de Dios ante los creyentes que llegaron en romería la noche anterior, los medios de comunicación y la mirada de los obispos y autoridades de la Iglesia.

Por su parte, el obispo de Cartago, Francisco Ulloa, no cree que sea posible anular el acto.

“Creo que anularse no se puede porque ya se hizo. Es un hecho que tuvo un efecto totalmente religioso, no veo por qué darle otras orientaciones. Fue un acto religioso con motivo de la celebración del Año de la Fe y la celebración de Nuestra Señora de los Ángeles”, dijo.

Pero para Castrillo, esta acción violenta los principios constitucionales de libertad religiosa.

La queja del abogado se une al malestar de diversos sectores sociales y políticos en torno al acto de consagración de los jerarcas, como el del diputado Luis Fishman, quien reclamó el lunes que Mendoza no podía hablar por el resto de los legisladores en el acto religioso.

Las críticas hicieron que Chinchilla se refiriera a lo sucedido durante una conferencia de prensa del martes en la Casa Presidencial.

“No era más que un acto simbólico en el marco (...). Se da esa especie de invocación de naturaleza estrictamente espiritual. No compromete en absoluto ningún principio constitucional”, dijo Chinchilla.

La mandataria reiteró que la acción “no compromete en absoluto el ejercicio de la autoridad política” y puso como ejemplo su independencia al impulsar proyectos como el de educación sexual y el de fertilización in vitro , combatidos por la Iglesia católica.