Gerardo Ruiz R.. 8 abril, 2018
Rodolfo Piza cree que una combinación de medidas fiscales y económicas reducirá el riesgo de crisis durante el gobierno de Carlos Alvarado. Foto: José Cordero.
Rodolfo Piza cree que una combinación de medidas fiscales y económicas reducirá el riesgo de crisis durante el gobierno de Carlos Alvarado. Foto: José Cordero.

Rodolfo Piza augura que el presidente electo, Carlos Alvarado, afrontará un mejor panorama fiscal que el que le correspondió a Luis Guillermo Solís, durante los pasados cuatro años.

Según el excandidato presidencial de la Unidad Social Cristiana (PUSC) y aliado político de Alvarado, este último, incluso, podría prescindir de un nuevo plan fiscal, que mejore la recaudación.

Esa condición favorable para gobernar se daría, según Piza, si los actuales diputados aprueban el proyecto de Ley de Fortalecimiento de las Finanzas Públicas.

También, si los próximos legisladores avalan la iniciativa para incluir en la Constitución Política una regla fiscal, que obligue a reducir gradualmente la brecha entre ingresos y gastos del Gobierno.

La primera propuesta, hecha por el gobierno de Luis Guillermo Solís en el último trimestre del año pasado, tiene como meta reducir el déficit fiscal en un 1,9% del producto interno bruto (PIB) al año.

Mientras que la inclusión de una regla fiscal en la Carta Magna es un proyecto de autoría socialcristiana, que obligaría al Ejecutivo a reducir en un 0,75% del PIB anual el déficit fiscal hasta que este alcance un 3% del PIB, porcentaje que fija como techo para el faltante de recursos.

Al sumar ambas iniciativas, Piza cree que la brecha entre los ingresos y los gastos del Gobierno Central podría pasar de un 6,2% (más de ¢2 billones) del PIB actual a un 3,55% del PIB (¢1,1 billones).

"Creo que eso (3,5% del PIB) es suficiente", contestó Piza cuando este diario le consultó, la semana pasada, si consideraba que Alvarado se vería en la necesidad de plantear un nuevo plan fiscal durante su mandato, para reducir todavía más el déficit.

"Las sociedades progresan, poco a poco, sin terapias de choque. Estados Unidos llegó a tener un déficit fiscal de un 9% del PIB y el gobierno de Barak Obama lo bajó a menos de un 2% del PIB sin traumatismos. España e Irlanda tuvieron déficits muy elevados, más del 10% del PIB y, este año, España cerrará en menos de un 3% del PIB. Allí volvió a crecer el empleo", ejemplificó el rojiazul.

El Banco Central de Costa Rica (BCCR) advirtió a principios de este año de que el déficit sobrepasaría el 7% del PIB al finalizar el 2018 y rozaría el 8% en el 2019.

“Dada la trayectoria creciente de la deuda pública, el financiamiento del déficit fiscal acentuaría ese comportamiento, lo que constituye el principal riesgo para la sostenibilidad de las finanzas públicas y por ende, para la estabilidad macroeconómica del país”, advirtió la entidad al presentar su Plan Macroeconómico 2018-2019.

De cumplirse las proyecciones del BCCR, el déficit para el 2019 sería más elevado que el de 1980 (7,2%), época en la que Costa Rica afrontó una crisis que quedó escrita en la historia por sus consecuencias económicas sobre la población.

Empero, Piza afirmó que las medidas que contempla la Ley de Fortalecimiento de las Finanzas Públicas y la creación de la regla fiscal en la Constitución contendrían cualquier amenaza.

Rodolfo Piza augura que Carlos Alvarado gozará de un mejor clima fiscal durante su gobierno siempre que el Parlamento responda a tiempo con el aval al plan de impuestos y a la creación de una regla fiscal en la Constitución. Foto: Alejandro Gamboa.
Rodolfo Piza augura que Carlos Alvarado gozará de un mejor clima fiscal durante su gobierno siempre que el Parlamento responda a tiempo con el aval al plan de impuestos y a la creación de una regla fiscal en la Constitución. Foto: Alejandro Gamboa.

El político cree que esos planes se deben combinar con el freno al crecimiento de la planilla del Gobierno Central.

"Cada año salen del Gobierno entre un 2% y un 3% de empleados porque se pensionan o se van. Entonces, habrá que analizar si es necesario contratar a todos esos o si habrá necesidad de utilizar esas plazas en cosas más importantes y más útiles", explicó.

“Si el crecimiento de la recaudación fiscal ha sido de un 8% o un 9% anual en los últimos en términos reales y si el gasto del Gobierno crece en un 4% o 5%, cercano al crecimiento de la economía, tendríamos cada año un menor déficit fiscal, que no dejará de crecer, pero crecerá razonablemente. Entonces, me parece que en la Asamblea Legislativa hay propuestas puntuales sobre empleo público que pueden ser útiles", afirmó.

Con el respaldo de Piza, Alvarado obtuvo también el de un grupo de economistas del Partido Unidad Social Cristiana.

La excandidata a vicepresidenta de esa fuerza para la campaña pasada, la economista Edna Camacho, coordinará el equipo económico de Carlos Alvarado, según lo anunció el presidente electo en marzo, después de firmar un pacto con Piza que constó de 93 puntos incluidos en 10 ejes, entre ellos, el fiscal.

Aunque Alvarado no ha adelantado nada sobre la conformación de su gabinete, Camacho es uno de los nombres más probables para dirigir el Ministerio de Hacienda.

Otras de las figuras social cristianas, en el ámbito económico que respaldaron a Carlos Alvarado rumbo a la segunda ronda de,l 1.° de abril fueron Jorge Guardia, expresidente ejecutivo del BCCR, y Rodolfo Méndez Mata, exministro de Obras Públicas y Transportes.

El equipo económico del futuro gobierno lo completará la vicepresidenta electa, Epsy Campell. Ottón Solís, economista fundador del Partido Acción Ciudadana (PAC) y actual diputado, también apoyó a Carlos Alvarado durante la campaña.