Lucía Astorga. 19 febrero

Los partidos Restauración Nacional (PRN) y Acción Ciudadana (PAC) planean invertir unos ¢3.250 millones, entre los dos, en los gastos de campaña de cara a la segunda ronda electoral.

La agrupación de Fabricio Alvarado utilizaría ¢1.850 millones, casi cinco veces más de los ¢380 millones que desembolsó en la primera ronda, según el presidente del partido y diputado electo por San José, Carlos Avendaño.

La semana anterior, esta agrupación propuso al Banco BCT la creación de un fideicomiso para poder financiarse.

El PAC también solicitó un nuevo fideicomiso al BCT, pero por ¢1.400 millones, la misma cantidad de dinero que invirtió para los comicios del 4 de febrero.

“Tenemos una propuesta de ¢1.400 millones para pago de pauta, reforzar el trabajo territorial, signos externos, apertura del 100% de las casas ciudadanas del país, estrategia de comunicación, entre otros”, indicó la tesorera del partido oficialista, Laura Pacheco.

El presidente de Restauración advirtió de que el monto de ¢1.800 millones en realidad es un tope de gasto, pues podrían gastar menos. “Mejor que sobre y no que falte”, expresó.

Ambos voceros coincidieron en calificar como austeros los montos presupuestados por sus respectivos partidos para el segundo round de la contienda electoral.

Las cifras son inferiores a las que se manejaron en el proceso anterior, que también tuvo que ser definido en una segunda ronda, la cual se realizó el 2 de febrero de 2014.

En aquella ocasión, el candidato presidencial rival, Johnny Araya (PLN), desistió de continuar en la lucha por la silla presidencial desde el 5 de marzo y, aún así, la campaña de Luis Guillermo Solís desembolsó ¢2.200 millones, principalmente para el pago de publicidad, planillas y signos externos.

Las sumas que gastarán Restauración y Acción Ciudadana (PAC) también permitirían mantener la holgura en las finanzas de ambas agrupaciones, en vista de la cantidad de dinero que van a recibir del Estado por concepto de deuda política.

Restauración Nacional sería el más beneficiado en este rubro, ya que podrá acceder a unos ¢5.932 millones. Si a esta cifra se le restan los ¢380 millones invertidos en la primera ronda, la agrupación seguiría contando con una situación económica bastante favorable ya que el monto quedaría en ¢5.552 millones.

El PAC puede cobrar ¢5.240 millones, cifra que se reduciría a ¢3.840 millones si se le deducen los ¢1.400 millones que ya fueron invertidos en la contienda.

Según la legislación, solo reciben deuda política los partidos que superen al menos el 4% de la votación total o los que ganen como mínimo un diputado. A nivel nacional, esas condiciones solo las obtuvieron siete partidos.

Además de los dos casos ya citados, podrán obtener este beneficio: Liberación Nacional (¢5.240 millones), Unidad Social Cristiana (¢4.220 millones), Integración Nacional (¢2.365 millones), Republicano Social Cristiano (¢1.263 millones) y Frente Amplio (¢640 millones).

Por otro lado, no tendrán derecho a recibir deuda política el Movimiento Libertario, Nueva Generación, PASE, Alianza Demócrata Cristiana y Renovación Costarricense, puesto que no obtuvieron ni el 4%, ni algún diputado.