Política

Receso de diputados frena cambio en castigos por violar restricción vehicular sanitaria

También quedó en suspenso el plan para eliminar próximas dos anualidades; proyectos de ley están a la espera mientras los diputados se trasladan al nuevo edificio de la Asamblea Legislativa

Aunque los diputados y diputadas tuvieron la oportunidad de aprobar dos proyectos de ley relevantes antes de irse al receso de una semana y media para trasladarse al nuevo edificio legislativo, no lo hicieron.

Se trata de los proyectos de ley para suspender el pago de anualidades para los próximos dos años y que ahorraría ¢67.000 millones al Estado, por una parte; y la propuesta para disminuir la cantidad de sanciones por violaciones a la restricción vehicular sanitaria, por otra.

Este último plan eliminaría la sanción de la rebaja por puntos y el retiro de placas por esa infracción, pero mantiene la multa alta.

Ambos proyectos estuvieron en la agenda que los jefes de las fracciones parlamentarias acordaron para la sesión plenaria del martes pasado y que finalmente, luego de muchos discursos de congresistas sobre otras dos iniciativas legales, no estuvieron dispuestos a aprobar.

Si bien hubo un intento de los jefes por extender la última sesión que realizaron en el viejo edificio que fue la sede de la Asamblea Legislativa por 62 años, advertencias del frenteamplista José María Villalta, para hablar durante 30 minutos en el plan sobre anualidades y, eventualmente, en el proyecto sobre la restricción vehicular, los hizo desistir de la idea de ampliar esa última sesión.

También fracasó la intención de avanzar en la votación en el primer debate del préstamo por $157 millones con el Banco Mundial para la modernización de los sistemas del Ministerio de Hacienda, proyecto conocido como Hacienda Digital.

La única votación que se pudo llevar a cabo fue el segundo debate del proyecto para perdonar una deuda de ¢10.000 millones de las municipalidades con el Fondo Nacional de Emergencia y la autorización para que los gobiernos locales usen esos recursos en el combate de emergencias locales.

Esa discusión se realizó durante 37 minutos y 27 segundos.

Mientras tanto, el proyecto para derogar los decretos legislativos de la Junta Fundadora de la Segunda República, de 1948 y 1949, que declararon a Rafael Ángel Calderón Guardia como traidor de la patria, se debatió durante 54 minutos y 8 segundos, sin que se llegara a votar en segundo debate.

Legisladores y legisladoras de todas las agrupaciones políticas se extendieron tanto en los discursos sobre ambos proyectos de ley que, finalmente, resultó imposible tener una sesión del plenario más fructífera.

Después de ambas iniciativas, seguían en la lista el plan para eliminar el pago de las anualidades durante los periodos 2020-2021 y 2021-2022, que ya fue aprobado en primer debate, luego de un atraso de varias sesiones, precisamente por la oposición de Villalta.

También, hacía fila el expediente 22.134, Ley para el equilibrio de las multas por restricción vehicular en casos de emergencia nacional.

Otros 10 proyectos de ley se quedaron también frenados, para cuando el plenario regrese a sesionar oficialmente, ya en el nuevo edificio, el lunes 19 de octubre, después de una semana y media de receso parlamentario.

Según el presidente legislativo, Eduardo Cruickshank, se esperaba que para el debate sobre Calderón Guardia no tuviera tantas participaciones, luego de que en el primer debate no muchos hicieran uso de la palabra.

“Eso consumió el tiempo, la sesión estaba programada para terminar a las 12:30 p. m. La moción para extender la sesión se retiró porque cuatro jefaturas estaban de acuerdo y el resto no”, manifestó.

El jefe del Partido Acción Ciudadana (PAC), Enrique Sánchez, sostuvo que se habló en exceso en ambos debates y eso impidió ver la agenda completa, además de que solo se podía extender por poco tiempo y solo valía la pena si los diputados se comprometían a no hacer uso de la palabra. “Eso no sucedió”, apuntó.

La socialcristiana María Inés Solís y la jefa de Restauración Nacional, Xiomara Rodríguez, especificaron que haber extendido la labor para entrar en esos proyectos habría implicado problemas para la Comisión de Hacendarios que tramita el Presupuesto Nacional 2021.

Receso en pie

El presidente del Directorio legislativo, Eduardo Cruickshank, insistió en que realmente el plenario solo deja de sesionar cuatro días: jueves 8, lunes 12, martes 13 y jueves 15 de octubre, pues los legisladores sólo se reúnen en el pleno tres días por semana.

Aunque originalmente hubo una fuerte presión de la mayoría de congresistas por seguir sesionando y frenar el traslado al nuevo edificio, tanto Cruickshank como la administración del Congreso advirtieron de que sería muy costoso cancelar los contratos a las empresas de mudanza y atrasar las fechas de entrega de los alquileres que dejarán de pagar por varios edificios que actualmente están ocupando.

El miércoles 7 de octubre, los congresistas asistieron, por primera vez en conjunto, al nuevo plenario de un edificio que, en total, costó ¢83.000 millones. En ese salón, hicieron una capacitación sobre el uso de los sistemas de audio, grabación y registro del voto.

El nuevo plenario cuenta con suelo de corcho y paredes especiales para evitar la reverberación del sonido, además de estar adornado con un escudo de simulación bronce, que costó ¢56 millones y que cuenta con sillas de ¢1,5 millones cada una.

Aarón Sequeira

Aarón Sequeira

Periodista encargado de la cobertura legislativa en la sección de Política. Bachiller en Filología Clásica de la Universidad de Costa Rica.

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