Fabrice Le Lous.   24 agosto
Paulo Abraõ, Secretario Ejecutivo de la CIDH, visitó varios ciudades de Nicaragua en los últimos cuatro meses. AFP Photo / Katie Schubauer

Paulo Abraõ es uno de los que no caería fácilmente en la ola de noticias falsas que buscan exacerbar la xenofobia y el desprecio contra los nicaragüenses en Costa Rica.

Tras conocer las manifestaciones de odio y violencia xenofóbica que protagonizó un grupo de personas contra nicaragüenses en el parque La Merced, en San José, el secretario ejecutivo de la Comisión Interamericana de los Derechos Humanos (CIDH) recordó que Costa Rica tiene “una tradición de refugio histórica”.

Abrão conoció en persona lo que sucede en Nicaragua. Sabe que miles de personas huyen de la persecución política, de la cárcel arbitraria y de la muerte.

Desde el 19 de abril, nada está normal en el vecino del norte. Organismos de derechos humanos que han trabajado con Abrão estiman que la brutal represión de Daniel Ortega contra manifestantes ha cobrado la vida de más de 450 personas. Y la CIDH, con sede en Washington, ha viajado a Nicaragua en los últimos meses para dar a conocer esta realidad a la Organización de Estados Americanos (OEA).

En esta entrevista con ‘La Nación’, el máximo jerarca de la CIDH lamenta el actuar de quienes se organizaron, en Costa Rica, para demostrar su odio contra migrantes hasta con bombas molotov. “Estos actos no deben quedar impunes”, advierte el brasileño.

¿Cómo valora el brote de violencia de un grupo de ticos contra exiliados nicaragüenses en San José?

Los cientos de costarricenses que se manifestaron en al Parque la Merced contra el ingreso de personas nicaragüenses, que están solicitado asilo, terminaron en disturbios y ofensas. Se escucharon gritos de “fuera nicas” o asaltantes. Incluso escuchamos sobre agresiones físicas a personas nicaragüenses que obligaron a las autoridades a intervenir.

Nos parece extremadamente preocupante que el grupo de manifestantes se formó a través de redes sociales y contaba en sus filas con integrantes de ideologías anárquicas y filosofía nazi. También, preocupa el decomiso de armas blancas (13) y bombas molotov (8).

Esta clase de manifestaciones estigmatizan y criminalizan a las personas nicaragüenses, al culparlas de provocar una crisis o aumentar la inseguridad por su culpa, aun cuando no se suministran datos estadísticos que prueben lo anterior.

Adicionalmente, las pone en una situación de extrema vulnerabilidad, encontrándose más expuestas a ser víctimas de trata de personas, prostitución forzada, explotación laboral, prácticas análogas a la esclavitud y crímenes de odio.

Es fundamental que estos actos no queden impunes, que las personas migrantes sean protegidas y que se trabaje en acciones a nivel regional para cambiar dicho discurso y revertir estas prácticas discriminatorias y xenófobas.

¿Se puede hablar de xenofobia?

Sí, las agresiones y las manifestaciones que se realizaron son claramente discriminatorias y xenófobas. Este tipo de manifestaciones busca fomentar el odio, la violencia y la discriminación en contra de las personas migrantes, en este caso de las personas nicaragüenses, que en la mayoría de los casos requiere protección.

San José. Fuerza Pública decomisó armas blancas y bombas molotov a los manifestantes ticos que insultaban a los nicaragüenses exiliados en Costa Rica. Foto: Grupo Nación / Graciela Solis

La Policía detuvo a 44 personas, entre ellas 38 costarricenses. ¿Es previsible que estos grupos violentos continúen atacando a migrantes?

De acuerdo con la información disponible, varias de las personas detenidas pertenecían a grupos radicales como las barras bravas y algunos llevaban esvásticas en la ropa o en sus cuerpos.

Sabemos que las personas costarricenses son solidarias y respetuosas, por lo que estos actos no representan a la mayoría. No obstante, para prevenir la discriminación y la xenofobia, los Estados deben implementar medidas positivas como campañas educativas y de sensibilización dirigidas a promover sociedades multiculturales y a luchar en contra de la discriminación y xenofobia.

Usted conoce de primera mano la realidad nicaragüense, ¿de qué huyen exactamente las personas de ese país?

En su informe sobre graves violaciones a los derechos humanos en el marco de las protestas sociales en Nicaragua, la CIDH fue el primer organismo internacional en visibilizar cómo la violencia y las violaciones a derechos humanos que ocurrieron, a partir de la represión a las protestas sociales en Nicaragua, estaba ocasionando violaciones al derecho a la libre circulación y residencia, así como vulnerando la prohibición de desplazamiento arbitrario.

La CIDH observó que, como consecuencia del ambiente de violencia a partir del 18 de abril de 2018, muchas personas se han visto forzadas desplazarse internamente, al huir de sus casas para resguardarse en casas de familiares, amigos o casas de seguridad. La CIDH recibió información sobre desplazamientos intraurbanos dentro del mismo municipio, o trasladándose a otras ciudades, como Managua.

En los casos más graves, la CIDH ha sido informada de personas que se han visto forzadas a migrar a otros países para buscar protección, en particular jóvenes y estudiantes universitarios, manifestantes, defensores y defensoras de derechos humanos, periodistas, y víctimas de violaciones de derechos humanos y sus familiares.

Ver más!

La información recabada por la CIDH evidencia un aumento de las personas que acuden a hacer trámites ante las oficinas de la Dirección General de Migración y Extranjería para poder salir de Nicaragua, siendo la mayoría de los trámites para niños, niñas y adolescentes. Esto se ha observado en las solicitudes de pasaportes ante las oficinas de la Dirección General de Migración y Extranjería.

De acuerdo con la Fundación Nicaragüense para el Desarrollo Económico y Social (FUNIDES), la grave crisis por la que atraviesa Nicaragua ha puesto en peligro entre 20.000 y 150.000 empleos. Esto puede generar que muchas personas tengan que optar por migrar como una estrategia de supervivencia y para la búsqueda de trabajo o mejores oportunidades de vida en otros países.

Entre los manifestantes también hubo críticas hacia el gobierno del presidente Carlos Alvarado. ¿Cómo valora la gestión migratoria del Gobierno ante la crisis de Nicaragua?

Vemos positiva la respuesta de mantener las fronteras abiertas con Nicaragua y de habilitar dos albergues para atender a las personas que huyen de la crisis en Nicaragua.

Adicionalmente, valoramos positivamente la condena del Estado costarricense de las manifestaciones violentas, los discursos y los llamados de odio contra nicaragüenses en su país. El ministro de Comunicación, Juan Carlos Mendoza, estableció que los discursos de odio, los llamados al odio y la violencia deben ser erradicados del país y no son sujeto de su idiosincrasia.