Aarón Sequeira.   7 marzo
La propuesta de reducir el número de armas que puede inscribir una persona surgió en la administración de la expresidenta Laura Chinchilla. En la foto: armas que el Ministerio de Seguridad mostró este miércoles en el bulevar de la Asamblea Legislativa, en el acto en el que destruyó artefactos decomisados. Foto: Jorge Castillo.

Cinco diputados de Liberación Nacional (PLN), Integración Nacional (PIN) y la Unidad Social Cristiana (PUSC) se negaron nuevamente a limitar la cantidad de armas por persona, en un proyecto de ley que se discute en la Comisión de Narcotráfico y Seguridad.

Gustavo Viales, Roberto Thompson, Jorge Fonseca, del PLN; Zoila Rosa Volio, del PIN, y Pablo Heriberto Abarca, del PUSC, votaron en contra de una moción que habría permitido reducir de tres a una la cantidad de armas de fuego que puede tener un ciudadano.

Abarca sustituyó a Otto Roberto Vargas, del Partido Republicano Social Cristiano, no solo en sus funciones dentro del foro legislativo, sino que tomó idéntica posición que la del republicano.

Se trataba de una propuesta de Enrique Sánchez, de Acción Ciudadana, que habría devuelto el proyecto de reforma a la Ley de Armas y Explosivos a la versión que fue dictaminada en la Comisión.

La idea, que surgió desde el gobierno de Laura Chinchilla, era reducir la cantidad de armas que puede tener cada persona, que hoy son tres o más, a una sola.

La moción de Sánchez incluso habría permitido que finqueros tengan una segunda arma para resguardo de su propiedad rural.

El punto de quiebre que permitió modificar la iniciativa, semanas atrás, fue el cambio de criterio de los liberacionistas, antes volcados al desarme y ahora opuestos a la propuesta.

Sánchez explicó que trató de convencerlos al leerles cuatro estudios que demuestran la relación entre reducción de armas y estadísticas de violencia.

Había entre esos estudios algunos del Banco Mundial, de la Organización de Naciones Unidas y del Banco Interamericano de Desarrollo, apuntó el oficialista.

“Existen estadísticas, estudios serios y contundentes sobre la relación del aumento de la violencia con la tenencia de armas. No querer reconocer esos estudios, ya es tema de visión sobre la relación de los costarricenses con las armas”, explicó.

Por lo pronto, los legisladores del foro sobre seguridad acordaron cerrar todos los demás capítulos de la reforma sobre armas del expediente 20.509, para que en plenario solamente se discuta el asunto sobre la cantidad de pistolas o revólveres que puede tener cada persona.

Según Sánchez, el planteo que hacen los liberacionistas es una especie de solución a la tica, o sea, que ante el pulso de los que quieren tres armas y los que buscan bajarla a una, al final se apruebe dos para todos.

“Dos no es la solución”, adujo el oficialista.

PLN va por consenso sobre dos armas

El presidente de la Comisión de Narcotráfico y Seguridad, el liberacionista Gustavo Viales, explicó que existe un amplio consenso en cuanto al cierre de portillos que permiten el paso de las armas del mercado legal a la ilegalidad, así como impedir que se comercien en compraventa o entre particulares.

También destacó Viales que hay mejores mecanismos para permitir la trazabilidad de las armas y obligar a las empresas jurídicas que posean arsenal a que cumplan con los registros constantes de ese material.

"Estamos conscientes en el acuerdo de las penas por portación ilegal y otras irregularidades", dijo el liberacionista, pero enfatizó que se mantiene la diferencia por el número de armas.

Viales adujo que hay poca posibilidad de diálogo con la fracción oficialista para mantener un término medio y dijo que promueven un consenso entre varias fracciones, para que sean dos armas, y “dejar de lado la posición del PAC, de un arma, que no es viable ni en la comisión ni en el plenario”.

Nota del redactor: En una versión inicial de este artículo, se consignó que uno de los cinco votos lo aportó Otto Roberto Vargas, del Partido Republicano, cuando lo correcto es que fue Pablo Heriberto Abarca, del PUSC, quien sustituyó a Vargas.