Sofía Chinchilla Cerdas. 15 agosto
Imagen del 23 de setiembre del 2017. Carlos Alvarado, entonces candidato presidencial del PAC, se dirigió a los militantes de su partido durante la sesión de la Asamblea Nacional de elección de candidatos a la Asamblea Legislativa. Foto: Melissa Fernández Silva.
Imagen del 23 de setiembre del 2017. Carlos Alvarado, entonces candidato presidencial del PAC, se dirigió a los militantes de su partido durante la sesión de la Asamblea Nacional de elección de candidatos a la Asamblea Legislativa. Foto: Melissa Fernández Silva.

Este jueves, por cuarta ocasión en menos de un año, el Partido Acción Ciudadana (PAC) optó por hacer una “llamada de atención” pública al gobierno de Carlos Alvarado.

La Comisión Política de la agrupación se pronunció en contra del proyecto de ley que impulsan el gabinete y la fracción oficialista para regular las jornadas laborales 4x3: cuatro días con 12 horas diarias de trabajo por tres días de descanso.

Mientras que para el Ejecutivo el plan constituye una herramienta para incentivar el empleo, el partido político que llevó a Alvarado hasta Casa Presidencial lo considera una “grave amenaza a los derechos humanos”.

Federico Picado, exembajador de Costa Rica en Caracas e integrante del órgano que dicta el rumbo del PAC, afirmó que es “lo más normal” que la agrupación política oficialista se pronuncie sobre el quehacer del Gobierno, sea para respaldarlo o para reprobar sus posiciones.

“Es que, le voy a decir, esa es nuestra función: indicarle al partido cuando consideramos necesaria nuestra aprobación por alguna decisión del Gobierno, o llamarle la atención cuando no hay acuerdo”, afirmó Picado.

Divergencias

En los últimos meses, los desacuerdos entre Acción Ciudadana y el Ejecutivo han tenido que ver con políticas públicas que el mandatario Alvarado ha impulsado o respaldado.

Antes de censurar el trámite del proyecto de ley de jornadas excepcionales, la cúpula de la agrupación de gobierno criticó, en julio, las propuestas que se barajaban para atender la crisis económica causada por la pandemia de covid-19.

“Las soluciones ejecutadas o propuestas al día de hoy, ponen énfasis en el recorte del gasto público y en la afectación de los ingresos de las personas trabajadoras. Además, la crisis quiere ser aprovechada para hacer avanzar iniciativas que desmantelan el Estado social y debilitan los derechos de las mayorías”, dijo el PAC en otro pronunciamiento.

El partido lanzó dichos cuestionamientos cuatro días después de que el Congreso aprobara, en primer debate, un presupuesto extraordinario con recortes por ¢310.000 millones; y dos semanas después de que el Gobierno presentara un proyecto de ley para reducir en un 15% las jornadas de los empleados públicos con salarios mayores a ¢1,5 millones, con el fin de ahorrar otros ¢130.000 millones.

No obstante, Marta Solano, presidenta de Acción Ciudadana, descartó que el pronunciamiento fuera en contra de dicha propuesta.

El PAC también fustigó al gobierno de Carlos Alvarado en marzo pasado, cuando Rodolfo Méndez, el ministro de Obras Públicas y Transportes, anunció que pediría consejo a figuras de los partidos Unidad Social Cristiana (PUSC) y Liberación Nacional (PLN) para enderezar el quehacer de Casa Presidencial, a propósito del escándalo de la Unidad Presidencial de Análisis de Datos (UPAD).

El PAC rechazó tal idea, por considerar que implicaría “actuar con temor” y “despertar los fantasmas del pasado”.

“La Comisión Política del PAC manifiesta su más enérgico rechazo a la posibilidad de que figuras del más trasnochado bipartidismo incidan en los planes de gobernabilidad de Casa Presidencial”, manifestó la agrupación en esa oportunidad.

Además, en noviembre del año pasado, la cúpula del partido oficialista acusó a Alvarado y su gabinete de participar de “un inmenso interés por debilitar la institucionalidad”.

En este caso, el reclamo respondió al acuerdo mediante el cual el Ejecutivo y la oposición incluyeron a la banca pública en la ley que creó un fondo de garantía para cubrir a los ahorrantes, en caso de emergencia.

Aun así, Picado afirmó que el hecho de que el PAC sea crítico del Ejecutivo en algunas ocasiones no implica que el partido mantenga un enfrentamiento con el Gobierno.

“No es que estemos en discrepancias ni peleándonos con la Presidencia ni mucho menos, sino que esa es nuestra función, apoyar al Gobierno en lo que se requiera o, si no, llamar la atención cuando haya necesidad de expresar nuestra opinión”, aseguró el vocero.

Críticas sin titubeos

Marta Solano afirmó que aunque el presidente de la República pertenece a su mismo partido, al PAC en realidad no se le hace difícil criticarlo cuando lo consideran necesario.

“El Partido reconoce todos los aciertos del Gobierno y de nuestra fracción, que son muchos. Eso no impide que el Partido se pronuncie cuando considera que hay asuntos específicos que requieren de una reflexión crítica de cara a la toma final de decisiones”, dijo Solano en una respuesta que envió por escrito a este medio, luego de declinar una entrevista telefónica.

De acuerdo con Picado, los pronunciamientos de la Comisión Política se adoptan por unanimidad entre los integrantes.

La iniciativa de elaborarlos, añadió Solano, puede provenir de lo interno del órgano o de otros órganos del partido. El más reciente fue sugerido “por varias personas”, aunque la líder partidaria evitó precisar quiénes.

¿Le consta al PAC si Alvarado los lee? En realidad no, pero Picado cree que de alguna forma le llegan.

“El presidente está muy ocupado con sus enredos de Gobierno, y no hay canales definidos de comunicación con él, pero lógicamente cuando él ve en la prensa o las redes algún pronunciamiento, tal vez algún compañero se lo hace llegar, o se lo leen, o él se da cuenta”, afirmó.