Esteban Oviedo. 19 febrero
Rodolfo Solano, canciller de la República, durante una entrevista en 'La Nación'. fotografía: Marvin Caravaca
Rodolfo Solano, canciller de la República, durante una entrevista en 'La Nación'. fotografía: Marvin Caravaca

Rodolfo Solano, nuevo canciller de la República, sostiene que cada colón invertido en política exterior debe tener un retorno en beneficio de la población.

El ministro es un creyente de que las embajadas deben ser también oficinas de comercio exterior, pues “hacia ahí se mueve la política exterior del mundo”.

Nuevo canciller pone sus ojos en la región Asia Pacífico

“Si bien es cierto la materia de comercio exterior, la promoción del comercio y la atracción de inversiones está en manos de entes especializados que han tenido mucho suceso, me refiero a Comex, Procomer, CINDE, ICT e Icafé, lo cierto es que la materia de promoción comercial y de atracción de inversiones debe convertirse en una herramienta de política exterior”.

“De ahí la necesidad de que toda la institucionalidad costarricense pueda trabajar de manera coordinada, racionalizar los escasos recursos, para sacarles el mejor provecho”, dijo Solano a La Nación.

El canciller afirmó que el Ministerio de Relaciones Exteriores tiene 62 oficinas en el exterior (embajadas y consulados), con un presupuesto de ¢29.000 millones (el 0,3% del Presupuesto Nacional), a disposición de la institucionalidad de comercio exterior.

“Es mi responsabilidad garantizar que cada centavo de ese presupuesto se invierta responsablemente, pero inteligentemente; e inteligentemente significa tener un retorno para la inversión que el pueblo hace”, expuso.

“Tenemos la responsabilidad de que esa puerta se abra para que la institucionalidad técnica, Comex, Procomer, Cinde, ICT e Icafé, puedan desarrollar su labor en beneficio de los costarricenses, así se lo he comunicado a los colegas ministros”.

Solano Quirós, quien fue embajador en Corea del Sur, explicó que un exportador necesita apoyo en la labor de inteligencia comercial, en el análisis de la competencia y en verificar que los eventuales compradores son creíbles y tienen antecedentes apropiados.

“Necesita a alguien que hable su propio idioma”, dijo, pues llegar sin acompañamiento a un país desconocido es un punto vulnerable.

“Es el sector privado el que debe recibir el mayor beneficio de nuestra gestión, porque es el que crea empleo, el que genera divisas, exporta, genera impuestos, es una cadena virtuosa que nosotros tenemos que promover; las cancillerías más modernas lo han aplicado desde décadas", expuso.

Mira hacia el Asia Pacífico

El nuevo canciller también considera necesario que la política exterior costarricense ponga sus esfuerzos en un acercamiento con la región Asia Pacífico.

“Nosotros tenemos que entender que es el momento de construir una segunda frontera y esa segunda frontera necesariamente es el Asia Pacífico, donde nosotros tenemos que orientar nuestra acción exterior, traduciendo esa acción en el fortalecimiento de los pilares del diálogo político, de la cooperación económica y de la interacción económica y atracción de inversiones para beneficio del país”.

Citó que el país tiene embajadas en Tokio, Japón; Seúl, Corea del Sur; Pekín, China; Yacarta, Indonesia; y Singapur, así como consulados adicionales en Shanghái (China) y Sidney (Australia). “Tenemos que sacarle el jugo, sí o sí, a esa institucionalidad”.

“Nosotros vemos un nicho importante de apoyo a la institucionalidad para la promoción de inversiones, no solo en Oriente Medio, en Asia y por qué no en África; en el siglo XXI la distancia no es excusa”, continuó el diplomático.

Añadió que, en Asia, es fundamental la figura de la embajada porque es una manifestación de la seriedad de un Estado para con el otro Estado.

Al consultársele si el personal diplomático actual está alineado con la promoción comercial, el canciller respondió que es momento de que el personal del Ministerio de Relaciones Exteriores se reinvente y que está en línea con esta política.

Sostuvo que la Cancillería tiene 275 funcionarios, de los cuales 130 están en el exterior, la mayoría en embajadas unipersonales, y que son personas altamente calificadas.

En cuanto a las polémicas por nombramientos en el Servicio Exterior, Solano sostuvo que se aplicará la normativa vigente y que no se puede perder tiempo en cosas que no son trascendentes.

“Se perdió la vocación de servicio; alguien debe dirigirla”, declaró.