Michelle Campos, Josué Bravo, Esteban Oviedo.   26 noviembre, 2020
Elian Villegas, ministro de Hacienda, sacó de su discurso la negociación con el FMI después de concluida la mesa de diálogo con sectores. Fotografía José Cordero

En dos entrevistas separadas, el ministro de Hacienda, Elian Villegas, evadió responder si el Gobierno acudirá al Fondo Monetario Internacional (FMI) a negociar un crédito de ajuste fiscal.

Hasta octubre, la administración de Carlos Alvarado era firme en la necesidad de solicitar al FMI un préstamo de $1.750 millones a cambio de tomar medidas estructurales para ajustar el desequilibrio entre ingresos y gastos del Poder Ejecutivo, el cual ascendería a una histórica y alarmante cifra de ¢3,2 billones este año (un 9,3% del PIB).

Sin embargo, luego de alcanzar un acuerdo con sectores, que los diputados calificaron de “insuficiente” y de “pérdida de tiempo”, el Gobierno eliminó de su discurso la negociación con el FMI.

Este martes 24 de noviembre, cuando La Nación le consultó si el Ejecutivo mantendrá el plan de acudir al FMI, el ministro Elian Villegas respondió con una respuesta general, que le sirvió de evasiva.

“El Gobierno conversa continuamente con todas las instituciones, con todos los organismos multilaterales con los cuales tiene relación, como el BID, el BCIE, el Banco Mundial, el FMI, el CAF; todas son organizaciones con las cuales se está en una conversación continua y a las cuales se les suministra continuamente también información sobre la situación económica del país”, dijo.

Cuando se le insistió en consultar si siempre será necesario negociar un plan de ajuste fiscal, como se había planteado en meses anteriores, o si el Gobierno desistió de ello, Villegas respondió: “Ya le contesté”.

El mismo martes, en una entrevista en vivo con el periodista Ignacio Santos, director de Telenoticias de Canal 7, el ministro de Hacienda tampoco se salió de las respuestas generales.

Santos le recordó a Villegas que, en setiembre, él dijo que era “indispensable” conseguir el financiamiento con el FMI y le preguntó si ahora se procederá a negociar con el Fondo.

El ministro respondió: “Somos absolutamente conscientes de la necesidad del ajuste fiscal, esa necesidad persiste. Si bien hemos tenido unas cifras alentadoras en lo que tiene que ver propiamente con lo que es la reducción de ingreso, que más o menos va caer la mitad de lo que se había estimado inicialmente, todos nos hace señalar que sí es importante tener ese ajuste para poder reencauzar el sendero del endeudamiento de Costa Rica”.

El periodista le replicó: “La pregunta concreta es ¿ustedes van a insistir en un acuerdo con el FMI?”.

Villegas volvió a esquivar el tema, esta vez asegurando que lo fundamental para el gobierno de Alvarado es llevar a cabo las propuestas salidas de la mesa de diálogo.

“Yo creo que, desde el punto de vista del Gobierno, sin renunciar a ese acuerdo, lo fundamental es consolidar los esfuerzos que salieron de la mesa de negociación. Lo fundamental es construir a partir de ahí esa propuesta de ajuste”, aseveró.

Unos minutos después, Santos volvió a traer el tema a la mesa y le consultó a Elian Villegas si el Ejecutivo tenía algún plazo para presentar una propuesta de ajuste fiscal al FMI y negociar el financiamiento.

Villegas solo insistió en que el Gobierno tiene el control de la agenda política del Congreso por los siguientes meses, periodo en el que estará presentado nuevos proyectos para obtener un ajuste fiscal.

“Durante esos ocho meses, e iniciando lo más pronto posible en el mismo mes de diciembre, estaremos presentado proyectos que tienen que ver propiamente con el proceso de ajuste fiscal (…). “El gobierno no ha renunciado al proceso de ajuste fiscal, está absolutamente comprometido con ese proceso y vamos a ir adelante para darle a Costa Rica el ajuste fiscal que nos permita contar con unas finanzas públicas sanas”, afirmó el jerarca de Hacienda.

Las medidas de la mesa de diálogo a las que Villegas hace referencia son las negociadas con sectores como sindicatos y cámaras empresariales.

El sábado, en la culminación de ese foro, el Gobierno dijo que pactó medidas que permitirían obtener un ajuste permanente de 2,2 puntos del PIB en el déficit primario del Gobierno. La meta era alcanzar un 2,5% del PIB.

No obstante, el paquete acordado en realidad incluye medidas que ya existen o que están en marcha, al tiempo que evade reformas de fondo, sobre todo en el gasto público.

Por ejemplo, el plan incluye el proyecto de Hacienda Digital, que consiste en un préstamo para modernizar los sistemas de cobro de Hacienda a fin de mejorar la recaudación y reducir la evasión.

En un principio, Hacienda había proyectado que la aplicación de este proyecto permitiría una recaudación adicional anual del 0,25% del PIB, lo cual equivaldría a unos ¢87.000 millones, pero al final de la negociación subió la cifra a un 0,50%.

El paquete también incluyó el recorte de ¢155.000 millones que la oposición le exigió hacer al Gobierno en el Presupuesto de 2021.

Para el próximo año, el Presupuesto Nacional se financiará en un 55% con endeudamiento.

En el mes de setiembre, el Ejecutivo presentó a la ciudadanía la primera propuesta para negociar un crédito de ajuste fiscal con el FMI, la cual se recostaba en un incremento de impuestos.

Sin embargo, retiró la propuesta a principios de octubre y procedió a negociar con sectores.

El martes, La Nación también le consultó al ministro cuándo se presentará una nueva propuesta y cuándo se sentaría a negociar con el FMI, pero él insistió en que el Ejecutivo informa a los organismos multilaterales “sobre los planes del Gobierno a futuro para que tengan, pues, los mejores elementos, para que tengan la mejor información disponible lo más actualizada posible y que puedan, también, tomar las decisiones que ellas consideren necesaria para apoyar la economía nacional”.

En el inicio de esta semana, el Gobierno decidió enfocarse también en su intención de que los diputados le aprueben tres créditos internacionales por un monto de $850 millones para emplearlos en el 2021.

Se trata de créditos de apoyo presupuestario, uno suscrito con el Banco Interamericano (BID) por $250 millones, otro con el Banco Mundial (BM) de $300 millones y un tercero con el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE), por $300 millones.