Aarón Sequeira. 19 abril
Los diputados Welmer Ramos, del PAC, y David Gourzgon, del PLN, son los principales impulsores del proyecto para establecer la tasa de usura. Foto: Asamblea Legislativa para LN.
Los diputados Welmer Ramos, del PAC, y David Gourzgon, del PLN, son los principales impulsores del proyecto para establecer la tasa de usura. Foto: Asamblea Legislativa para LN.

La mayoría de los diputados apoya la intención de acelerar el proyecto de ley sobre la tasa de usura, mediante una moción para dispensar de trámites la iniciativa legal.

Dicha moción se someterá a votación este lunes en el plenario de la Asamblea Legislativa.

Así lo acordaron los representantes de las fracciones parlamentarias este sábado, luego de sostener una reunión presidida por el jerarca del Congreso, Carlos Ricardo Benavides, en la cual la mayoría de bancadas estuvo de acuerdo en acelerar el trámite del expediente legislativo 20.861.

Ana Lucía Delgado y Wágner Jiménez, del Partido Liberación Nacional (PLN); Laura Guido, del Partido Acción Ciudadana (PAC); Carlos Avendaño, de Restauración Nacional, y María Inés Solís, de la Unidad Social Cristiana (PUSC) reconocieron que hay votos para tomar la decisión.

Sin embargo, la socialcristiana no está de acuerdo en acelerar la iniciativa y considera que es un error tramitar dicha ley en este momento. Lo mismo piensa el diputado independiente Erick Rodríguez, quien tiene una veintena de mociones al plan.

La dispensa de trámites implica que el proyecto pasará directamente al plenario del Congreso. Actualmente, este se encuentra en la etapa de presentación de mociones de fondo, según el artículo 137 del Reglamento legislativo.

Esas mociones de fondo, casi 30, se presentaron en el plenario para que las conociera la Comisión de Asuntos Hacendarios, antes de que el país entrara en la etapa de emergencia nacional por la pandemia del coronavirus.

De aprobarse la dispensa de trámites, que solo requiere una mayoría simple, las mociones se conocerían a partir del miércoles, para de inmediato pasar a la discusión y aprobación en primer debate.

Contenido

Específicamente, el proyecto establece un tope a partir del cual una tasa de interés, en todo tipo de financiamientos, se consideraría delito.

El texto, aprobado en la Comisión de Hacendarios en febrero, establece una tasa máxima del 39% en colones y del 31,35% en dólares, incluyendo tarjetas de crédito.

Para los préstamos menores a ¢675.000 –o sea, microcréditos–, los legisladores fijaron un tope a la tasa de interés del 55% para los que son en colones, mientras que en aquellos que son en dólares sería del 45,66%.

La mayoría de los congresistas apoya el impulso a la iniciativa, a pesar de que los jerarcas del Banco Central de Costa Rica (BCCR), de la Superintendencia General de Entidades Financieras (Sugef) y del Consejo Nacional de Supervisión del Sistema Financiero (Conassif) advirtieron de que el panorama es diferente ahora, en medio de pandemia.

Rodrigo Cubero, del Central; Bernardo Alfaro, de la Sugef, y Alberto Dent, del Conassif, enviaron una respuesta conjunta a petición de la diputada independiente fabricista Ivonne Acuña, en la que aseguran que el plan de usura generaría más exclusión de personas del mercado formal de crédito, debido al crecimiento de la morosidad.

El criterio de las entidades reguladoras es que el acceso al crédito será más difícil, porque ahora la gente tendrá una capacidad de pago deteriorada y un mayor riesgo de caer en mora a futuro.

Mociones por negociar

El verdiblanco Wágner Jiménez explicó que, si bien hay interés en dispensar el plan de los trámites, no hay consenso sobre las mociones, sobre todo las del independiente Erick Rodríguez, quien pretende llevar la vigencia de la iniciativa a enero del 2021.

Tal como está ahora, el plan entraría a regir apenas se publique.

Dos mociones de fondo del liberacionista tienen apoyo. Una es para establecer, entre las condiciones que deben cumplir las entidades que prestan dinero, la de informar sobre variaciones en las condiciones de las tasas a sus clientes, y enviarles informes periódicos.

La otra es para definir un límite en el porcentaje de endeudamiento, con el fin de evitar que las personas excedan esa capacidad.

La legisladora Laura Guido aseguró que el PAC está satisfecho con la propuesta y que resta revisar si las mociones de Jiménez caben dentro de la iniciativa.

Carlos Avendaño, de Restauración, tiene una moción apoyada por María Inés Solís, para que los servicios adicionales por los que optan los clientes de créditos no se incluyan dentro de la tasa máxima de financiamiento y que no existan abusos en las gestiones de cobro por morosidad, cuando no corresponde.

Por su parte, Erick Rodríguez considera que la inclusión del plan sobre usura en la agenda de proyectos de la emergencia fue “un gol”. “No es el momento para ver usura, fue un gol que nos metieron aprovechando la pandemia y la crisis”, dijo.

Añadió que también le preocupa la exclusión que, según el Banco Central, la Sugef y el Conassif, generaría la propuesta.