Aarón Sequeira. 15 mayo
Los jefes de fracción y el Directorio del Congreso discutieron, este viernes, la agenda legislativa para las próximas semanas, aún fuertemente definida por la emergencia del covid-19. Foto: Cortesía Restauración Nacional.
Los jefes de fracción y el Directorio del Congreso discutieron, este viernes, la agenda legislativa para las próximas semanas, aún fuertemente definida por la emergencia del covid-19. Foto: Cortesía Restauración Nacional.

En su cita semanal de este viernes, los jefe de fracción del Congreso acordaron separar el trabajo legislativo en tres agendas.

La primera es una agenda específica para los proyectos de ley directamente relacionados con la atención de la pandemia del nuevo coronavirus y sus efectos.

La segunda es la agenda ordinaria de iniciativas legales de la Asamblea Legislativa y la tercera es una lista de proyectos que se puedan tramitar a través de las comisiones legislativas con potestad plena, llamados miniplenarios.

Los miniplenarios son órganos donde se pueden aprobar en debates finales los proyectos; cada uno de ellos está conformado por 17 legisladores.

La idea de separar el trabajo de esta manera es atender la emergencia de una forma expedita, sin atrasar el avance de otras reformas legales, ahora que empezó el nuevo periodo de sesiones extraordinarias, en el que los diputados manejan la agenda legislativa.

“Hemos diseñado una ruta de tres agendas diferentes. Los diputados comisionamos a nuestros asesores para que levanten ese listado de proyectos covid-19, cuáles son ordinarios y cuáles se pueden ir a plenas”, detalló el presidente del Congreso, Eduardo Cruickshank.

Añadió que, a más tardar el lunes, se definirán esas listas de proyectos de ley, para afinarlas el próximo lunes y ya, el martes, dejar en firme el acuerdo.

De la agenda de la emergencia, los últimos proyectos aprobados son los préstamos por $380 millones con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y la Agencia Francesa de Desarrollo (AFD), y la transferencia de ¢75.000 millones del Instituto Nacional de Seguros (INS) al Gobierno de la República.

Aún están pendientes de discusión el proyecto de moratoria de los créditos bancarios y la iniciativa legal sobre el pago de alquileres, ambos relacionados con la atención de la emergencia nacional del covid-19.

Luis Fernando Chacón, jefe de fracción del Partido Liberación Nacional (PLN), apuntó que los proyectos de la emergencia se trabajarán de la vía más expedita posible, dispensando los expedientes de todos los trámites, o bien enviando los proyectos a comisión, pero con plazos máximos de 15 días de estudio.

Por su parte, Enrique Sánchez, jefe de bancada del Partido Acción Ciudadana (PAC), alertó de que es urgente aprobar el proyecto para ahorrarle al Estado los ¢11.000 millones del pago de las anualidades del 2020 porque, si no se aprueba antes de junio, tales beneficios se pagarán.

Añadió que la agenda de las próximas semanas se enfocará en ajustar los gastos y combatir la evasión fiscal. En esa línea, tendrán que impulsar un proyecto de préstamo con el Banco Mundial (BM), ya anunciado por el Poder Ejecutivo, para el fortalecimiento del sistema de Hacienda Digital.

“Eso va a permitir mejorar los controles antievasión”, aseveró Sánchez, quien también impulsa el proyecto para el cierre del Fondo Nacional de Becas (Fonabe), el cual podría generarle al Estado un ahorro de ¢1.502 millones al año.

La subjefa del Partido Unidad Social Cristiana (PUSC), Shirley Díaz, informó de que esa bancada tiene interés en diferenciar la agenda de la emergencia y una de reactivación económica, “que hemos venido llevando adelante durante meses anteriores".

Díaz agregó que los socialcristianos trabajan fuerte en atacar diferentes problemas sobre el coronavirus, pero también en temas nacionales como “todo lo relacionado con revisión de los precios de la energía, combustible y las condiciones de crédito para atender a las diferentes empresas”.

La diputada puso en un punto y aparte la atención de la situación de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), “como una de las banderas más importantes del país”.

“Mientras no tengamos una ruta clara y una definición del manejo de los recursos que se aprueben en empréstitos, mientras no haya esa hoja clara, de a dónde van los recursos, para qué se van a usar, entonces buscaremos la forma de fortalecer la Caja con cada uno de los empréstitos que se voten”, anunció Díaz.