Política

'Hice cientos de mensajes para presionar a funcionarios', alega Víctor Hugo Víquez

El exdiputado Víctor Hugo Víquez, del PLN, dice que no tiene nada que esconder ante la investigación de la Fiscalía General sobre un presunto tráfico de influencias en favor del empresario Juan Carlos Bolaños, quien hoy está en la cárcel.

La fiscala general, Emilia Navas, investiga si él y el exlegislador Wálter Céspedes, del PUSC, aprovecharon sus cargos de diputados (del periodo 2010-2014) para interceder por contratos que este tenía o aspiraba a tener con la Comisión Nacional de Emergencias (CNE).

Víquez admite haberse puesto en contacto en el 2013 con Vanessa Rosales, entonces presidenta de la CNE, para pasarle unas observaciones de Bolaños en contra de un competidor en un concurso que esa institución había sacado, a fin de adjudicar un contrato para reparar una ruta en el cantón de Mora.

“A mí Wálter Céspedes me pidió que le ayudara”, alegó el excongresista del PLN, quien insistió en que él nunca ha negado que envió esos mensajes y en que la Procuraduría de la Ética Pública (PEP) no encontró ningún delito después de haber investigado el caso.

La PEP dio los hechos por ciertos, pero consideró que el hecho no se consumó porque Vanessa Rosales rechazó la presión de Víquez y se apartó del trámite de la licitación.

“En la vida pública uno pasa por un montón de situaciones y uno quiere siempre ayudarle a la gente. Yo me imagino que hice cientos de mensajes para presionar a funcionarios para que le dieran trámite a personas en la Mutual de Heredia por muchos años”, declaró.

“Y a mí lo que me enorgullece es haber tenido la oportunidad de darle muchas viviendas a mucha gente pobre. ¿Y cuántas veces no llamé yo al Banhvi presionando diciendo que por favor giraran dineros? También estuve en la junta directiva del BCR, aquí en Heredia, muchos años. En fin siempre he sido un hombre culto, siempre he estado colaborando”.

“Mi vida siempre ha sido abierta, pública. No hay nada de qué temer, nada qué esconder”.

Víquez renunció a su candidatura a diputado para el periodo 2018-2022 cuando trascendieron sus mensajes hacia Vanessa Rosales.

Él alegó que, aunque Juan Carlos Bolaños lo llamó “muchísimas veces”, su contacto con la expresidenta del CNE se refería a un procedimiento, no a un pago. “Según él, se estaban variando condiciones en el cartel. Cuando (Vanessa Rosales) me contesta, dije tiene razón, no debí hacerlo. Ya él lo había hecho antes”, agregó.

Además, remarcó que este caso no tiene relación con el cemento chino.

Víquez confirmó que la Fiscalía se llevó este jueves dos teléfonos celulares de su propiedad, así como una computadora y una tableta.

“Me sorprende sí, pero yo aplaudo que hagan este tipo de cosas, porque lo dejan a uno bien parado y que la clase política ponga las barbas en remojo, de que las cosas no deben pasar desapercibidos. Los políticos deben abrir las puertas como lo hice yo. Siempre he querido ser ejemplo en la sociedad, la gente que me conoce sabe que soy una persona de bien”.

“No tengo ningún proceso judicial abierto, simplemente vinieron a recoger evidencias y está bien que lo hagan para que esté todo absolutamente claro”, continuó, a pesar de que la fiscala Emilia Navas confirmó que él figura como imputado en la causa por presunto tráfico de influencias.

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