Aarón Sequeira.   20 enero
En diciembre, la diputada Silvia Hernández, del PLN, organizó un foro sobre "el poder del Presupuesto Nacional" en el que participaron los exministros de Hacienda Fernando Herrero y Guillermo Zúñiga. Esta semana, Hernández denunció que las autoridades actuales de Hacienda hacían una mala interpretación de una norma de ejecución incluida en el Presupuesto 2019. Foto: Rafael Murillo.

Apenas empezando el año presupuestario, el Ministerio de Hacienda está solicitándoles a los diputados, a través de un proyecto de ley para modificar el Presupuesto Nacional, una válvula de escape para pagar imprevistos que se presenten durante el periodo.

Se trata de una modificación a la norma de ejecución presupuestaria número 10, incluida dentro del Presupuesto 2019 por la diputada liberacionista Silvia Hernández.

Esa norma presupuestaria impide, básicamente, que se puedan tomar dineros sobrantes en ciertas partidas para pagar obligaciones de otras partidas.

El viceministro de Hacienda, Rodolfo Cordero, explicó que están pidiendo esa modificación para poder aplicar las reglas de la Ley de Presupuestos Públicos, ante el surgimiento de gastos imprevistos.

La norma incluida en el plan de gastos de este año busca impedir que suceda, nuevamente, el pago de gastos como los sucedidos durante el 2018, cuando Hacienda debió cubrir vencimientos de colocaciones de deuda de corto plazo que había dejado sin contenido presupuestario el gobierno de Luis Guillermo Solís.

Cordero indicó que la propuesta es incluir un párrafo donde se diga que, “en determinadas circunstancias, se le permita a Hacienda actuar bajo la ley 8131”.

Esas circunstancias extraordinarias serían, según dijo el viceministro, faltantes salariales por resoluciones judiciales donde se les obligue a pagar montos determinandos a los beneficiarios de esas resoluciones, o compromisos que afecten los derechos de terceros de buena fe, por ejemplo un contrato firmado después de que el Presupuesto se aprobara.

El jerarca hacendario apuntó que no se trata de permisos cualquiera y que el funcionario tendría que justificar debidamente el movimiento y asumir la responsabilidad sobre ese cambio.

La petición del Ministerio de Hacienda se da luego de que tuviera que admitir una mala interpretación de la norma 10, advertida tanto por la liberacionista Silvia Hernández este martes, en plenario, y por la Contraloría General de la República, en una carta dirigida a la Dirección General de Presupuesto Nacional.

Nueva circular

En una circular de esa dirección remitida a todos los jerarcas de instituciones incluidas en el Presupuesto Nacional, suscrita por el subdirector José Luis Araya, se interpretaba que la norma 10 impedía hacer movimientos entre subpartidas de una misma partida, y no solo los movimientos entre un número determinado de partidas.

Sin embargo, esa es una interpretación errónea, como tuvo que admitir Hacienda al emitir una nueva circular, este jueves 17 de enero.

La norma específicamente prohíbe que se muevan recursos entre la partida 0, que es la de remuneraciones, a cualquiera de las otra ocho partidas. También impide que se muevan dineros desde las partidas 1 (servicios), 2 (materiales y suministros) y 6 (transferencias corrientes) hacia las restantes, o entre ellas.

La interpretación errónea de Araya era que no se podían hacer tampoco movimientos entre subpartidas de la misma partida, por ejemplo de la subpartida “tiempo extraordinario” a la subpartida “disponibilidad laboral”.

Tanto Hernández como la contralora general, Marta Acosta (en oficio DC-0007 dirigido a Rocío Aguilar), le rebatieron a Hacienda esa posición.

Es más, la diputada aclaró que, si bien no se puede tomar “sobrantes” de las partidas afectadas por la norma 10, sí puede suceder que de las partidas 3 (intereses y comisiones), 4 (activos financieros), 5 (bienes duraderos), 7 (transferencias de capital), 8 (amortización) y 9 (cuentas especiales) se muevan dineros, entre ellas y hacia las afectadas.

No obstante, Rodolfo Cordero insistió en que los movimientos siempre se tienen que hacer bajo las reglas de la Ley de Presupuestos Públicos y que no entre todas las partidas se pueden hacer movimientos fácilmente.

“Hacienda en efecto hizo una mala interpretación de la redacción de la norma 10. Que Hacienda rectifique deja ver que el criterio inicial era el correcto”, dijo la verdiblanca.

Hernández agregó que el Presupuesto debe ser una herramienta de precisión e indicó que el criterio para la norma 10 es que se debe construir confianza en los legisladores.

Agregó que para pagos imprevistos están los presupuestos extraordinarios y dijo que la idea de impedir que se toquen las partidas referidas es que las instituciones incluidas en el plan de gastos no utilicen esas cuatro partidas para inflar sus gastos y luego, fácilmente venir y trasladar recursos de un lado a otro, sin vigilancia parlamentaria.

La verdiblanca aún no conoce el texto de la petición que está haciendo la autoridad hacendaria, pero dijo que está anuente a revisarlo cuando llegue a la Comisión de Asuntos Hacendarios de la Asamblea Legislativa que ella preside.

“No le parece que es demasiado temprano, apenas 18 días de este ejercicio presupuestario, para que ya haya gastos que no se hayan contemplado y tenga que hacerse un proyecto extraordinario”, añadió Hernández.