Por: Aarón Sequeira, Esteban Oviedo.   27 agosto
El trámite de las 436 mociones de fondo que restan por votar reinicia este lunes, por la mañana, en la Comisión Especial de Reforma Fiscal. Foto: Diana Méndez

El Gobierno perdió en estos últimos días ¢197.000 millones en la previsión de ingresos de la reforma fiscal debido a golpes que diputados de Restauración Nacional (PRN), Frente Amplio, Integración Nacional (PIN), Unidad Social Cristiana (PUSC) y Liberación Nacional (PLN) le dieron a la iniciativa de ley.

Según el Ministerio de Hacienda, estas exenciones ya volvieron insuficiente el proyecto de Ley de Fortalecimiento de las Finanzas Públicas para afrontar los problemas económicos del Estado y existe el riesgo de que los legisladores sigan minando la fortaleza del plan tributario.

Según los jerarcas hacendarios, la primera versión del plan fiscal que enviaron a consideración de los congresistas tenía una potencia de recaudación de hasta ¢562.000 millones, o sea, un 1,72% del producto interno bruto (PIB).

Sin embargo, los cambios que debieron negociar con los diferentes sectores de presión, incluidos los políticos, fueron debilitando la propuesta, hasta el punto de que la versión con las mociones aprobadas en días recientes dejaron la previsión de ingresos en ¢365.000 millones, o sea, un 35% menos de lo esperado.

Entre esos cambios, estuvieron la reducción del impuesto sobre las utilidades para las cooperativas y la reducción de varias tarifas, entre ellas la del impuesto sobre el valor agregado (IVA) sobre los servicios de salud privada, de un 4% a un 2%, o la reducción de la tasa para los insumos agropecuarios, de un 2% a un 1%.

Tal como está el proyecto en este momento, su rendimiento solo alcanzaría para un 1,12% del PIB. Y el golpe podría ser mayor, en caso de que los parlamentarios aprueben varias mociones pendientes de trámite, entre las 436 que están por votarse.

En ese caso, el rendimiento del plan fiscal en números reales podría ser de apenas ¢335.000 millones, o sea, un 1,03% del PIB.

“Necesitamos evitar terminar con una reforma que, ahora sí, va a ser tan insuficiente que pierde los equilibrios que originalmente nos habíamos planteado y va a significar que, para contener la crisis, vamos a tener que distribuir entre todos los actores el sacrificio, con un ajuste abrupto y con dolor”, advirtió la ministra de Hacienda, Rocío Aguilar.

El Gobierno considera que una de las principales salidas para rescatar la fuerza del proyecto es restablecer el IVA a la canasta básica, tanto en la tarifa del 2% para los bienes generales, como la del 1% para los agropecuarios.

Sin embargo, el liberacionista Gustavo Viales, cuyo voto provocó que se cayera el tributo a la canasta, se niega a apartarse del criterio de Restauración, que es luchar contra ese impuesto.

“La idea es reestructurar el proyecto de ley de una forma viable. Hoy, en las condiciones en que está, no es suficiente. Estamos perdiendo uno de los pilares de la reforma fiscal: la suficiencia”, comentó el viceministro de Ingresos, Nogui Acosta.

El golpe no solo lo ha sentido el Poder Ejecutivo, sino también el PLN, porque Viales se apartó de la línea de fracción y puso en jaque la suficiencia que los propios congresistas exigían de las propuestas gubernamentales desde inicios de mayo.

En ese panorama adverso, los voceros oficialistas consideran que no hay otra opción para recuperar las características del proyecto de ley que no sea la de gravar los productos de la canasta básica.

Con Hacienda coincide el presidente de la Comisión Especial de Reforma Fiscal, el diputado oficialista Welmer Ramos, quien cree que ahora el asunto más relevante de la discusión tributaria es si el proyecto capta o no la meta propuesta por el Gobierno.

“Esto es como la historia de El viejo y el mar (novela de Ernest Hemingway), donde el viejo lleva el pez que capturó, pero los tiburones se lo iban mordiendo y, al final, cuando llegó al puerto ya solo llevaba el esqueleto y ya no le servía de nada”, relató Ramos.

A como va la tramitación de las mociones de fondo de la reforma fiscal, el legislador cree que existe el riesgo de que ya no recaude nada, que no resuelva el problema de las finanzas públicas. “Yo esperaría que recoja en ingresos frescos un 1,6% o 1,7% del PIB”, indicó.

Solo con la eliminación del IVA a los bienes de la canasta básica, que gravaría 2% a la mayoría de los productos y 1% a los de origen agropecuario, el Gobierno perdió ¢66.000 millones de lo que preveía recaudar.

La moción para frenar el cobro de ese tributo sobre la educación privada, con tarifa del 2%, lo golpea en otros ¢27.000 millones.

El ministro de la Presidencia, Rodolfo Piza, discute algunas mociones de fondo al plan fiscal con el diputado del Frente Amplio, José María Villalta, y el viceministro de Ingresos, Nogui Acosta. Foto: Diana Méndez

El viceministro Nogui Acosta explicó que las negociaciones son intensas, no solo tratando de convencer al diputado Viales, que se pasó al lado de los antiimpuestos, sino también con el mismo PRN, Frente Amplio, PUSC y el PIN.

Dos temas fundamentales: ingresos y trazabilidad

El viceministro de Ingresos comentó que el golpe letal que le dio Viales al plan no tiene que ver solo con los ingresos, sino también con la trazabilidad que permite el IVA, o sea, seguir en la cadena de producción cuánto paga en impuestos cada uno de los actores de la elaboración de un producto.

La trazabilidd permite que la Administración Tributaria determine quién está cobrando impuestos al vender un producto, insumo o materia prima pero evadiendo su responsabilidad con Hacienda.

“Lo que pasa es que (en el Gobierno) quisieron hacer de todo, todo, y a veces no se puede hacer de todo todo.” Carlos Avendaño, PRN

Cuando un comerciante le cobra el IVA a un consumidor, a la vez tiene que reportar a quiénes les pagó ese tributo, sean intermediarios o proveedores de insumos. Estos intermediarios y proveedores también deben pagar el impuesto y, además, reportar a quiénes se lo pagaron ellos. Esa es la trazabilidad que Hacienda requiere para evitar que un eslabón de la cadena evada o siga evadiendo impuestos.

Sin embargo, el jefe de la fracción del PRN, Carlos Avendaño, alega que “nadie entiende” qué es la trazabilidad.

“Ese es un tema que se dice y que nadie lo entiende, está siendo mal aplicado. Por eso nuestra propuesta era la tasa cero para canasta básica, que permitía esa huella, la trazabilidad”, dijo Avendaño.

No obstante, la propuesta de Restauración que recibió el apoyo del Frente Amplio, Integración Nacional y Liberación Nacional fue la de eximir totalmente de impuestos los bienes de la canasta básica y también las transacciones de animales vivos.

Avendaño alegó que Hacienda “está emitiendo una serie de señales que no tienen fundamento”.

“Faltan muchas oportunidades para avanzar en distintos aspectos. Estamos en permanente comunicación con distintas fuerzas políticas. El Gobierno juega un papel muy importante.” Carlos Ricardo Benavides, PLN

“En el caso nuestro, hemos hecho propuestas para enmendar con alternativas que vengan a compensar cualquier rebaja sustancial, por ejemplo, la reducción de las pensiones de lujo, la renta global, gravar publicidad. Pero Hacienda las ha venido rechazando”, señaló Avendaño.

“Históricamente la canasta básica, igual que otra serie de ámbitos y servicios, no estaban gravados y ahora van a estarlo. Por ejemplo, el Banco Popular históricamente no estaba, ahora pasa a un 7% y luego al 15%. Lo que pasa es que quisieron hacer de todo, todo, y a veces no se puede hacer de todo todo", añadió.

Este domingo La Nación intentó conversar con el jefe del PLN, Carlos Ricardo Benavides, y con Silvia Hernández, liberacionista que integra el foro legislativo sobre plan fiscal, pero no atendieron sus teléfonos.

El viernes por la noche, Benavides había asegurado que las conversaciones para resolver el asunto del proyecto seguían y que es un proceso donde están “a mitad del río”.

“Faltan muchas oportunidades para avanzar en distintos aspectos. Estamos en permanente comunicación con distintas fuerzas políticas. En este caso, el Gobierno juega un papel muy importante”, dijo el vocero de Liberación.

“El Gobierno pensaba que tenía los cinco votos y no se vieron bien las mociones, que daban un mapa claro de las pretensiones de las distintas fracciones, pero no se podían descontar los otros bloques." Pedro Muñoz, PUSC

“Son muchos los temas pendientes, contenidos en las mociones. Algunas de ellas para ser aprobadas, muchas para tener cuidado de que no pasen y erosionen las proyecciones contenidas en el texto sustitutivo aprobado”, añadió el verdiblanco.

Pedro Muñoz, socialcristiano que integra la Comisión Especial de Reforma Fiscal, arguyó que los golpes que se ha llevado Hacienda en la negociación se deben, principalmente, a una mala negociación del Ejecutivo..

“El Gobierno pensaba que tenía los cinco votos y no se vieron bien las mociones, que daban un mapa claro de las pretensiones de las distintas fracciones y se dio por un hecho que tenían el apoyo suficiente, pero no se podían descontar los otros bloques”, aseguró Muñoz, quien adelantó que este lunes por la mañana no se realizará la sesión de la comisión para poder seguir negociando con las fracciones.

Muñoz agregó que ya él había solicitado, antes de iniciar con las mociones del segundo día, que no se pusiera a “jugar la bolita nuevamente”, sino que se hicieran más negociaciones.