Yeryis Salas. 31 agosto, 2020
El Gobierno había anunciado que en junio de este año arrancaría la construcción de dos intercambios en la entrada a la ciudad de Cartago, en Taras (en la foto) y La Lima. La obra tiene un costo de $58 millones.
El Gobierno había anunciado que en junio de este año arrancaría la construcción de dos intercambios en la entrada a la ciudad de Cartago, en Taras (en la foto) y La Lima. La obra tiene un costo de $58 millones.

El gasto del Gobierno Central en obras públicas registró una fuerte caída en el primer semestre del 2020 en comparación con el mismo periodo del 2019.

Las transferencias de capital, las cuales se destinan a financiar obras y equipamiento, se redujeron en ¢100.800 millones.

La diferencia equivale a una reducción de casi un 40%. Mientras el Gobierno invirtió ¢254.600 millones en los primeros seis meses del año pasado, la cifra se redujo a ¢153.800 millones en el primer semestre del año en curso.

Así se desprende de un monitoreo de gastos de medio periodo elaborado por la Contraloría General de la República (CGR).

La mayor caída del gasto en obras públicas se produjo en las que se financian con recurso externo, es decir, con dinero de créditos internacionales.

La situación obedeció principalmente a una menor ejecución de un préstamo de $450 millones, aprobado desde el 2014, para financiar la ampliación de seis carreteras, así como la construcción de pasos elevados en la entrada de Cartago, un rompeolas en el puerto de Caldera y tres muelles para ferris del golfo de Nicoya, en específico los de Puntarenas, Paquera y playa Naranjo.

Las seis carreteras son Barranca-Limonal, Limonal-Cañas, Florencia-Ciudad Quesada, Upala-La Cruz, Palmar Norte-Paso Canoas y Playa Naranjo-Paquera.

Se trata del Fideicomiso MOPT-Banca Comercial, alimentado con $400 millones del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y $50 millones del Fondo de Cofinanciamiento Chino (FCC) para América Latina y el Caribe.

En el primer semestre del 2019, el Gobierno ejecutó casi ¢74.000 millones de este fideicomiso, mientras que en la primera mitad del 2020 no ejecutó nada, informó el Ministerio de Hacienda.

El ministro de Hacienda, Elian Villegas, informó de que tambien se redujeron las transferencias a instituciones que desarrollan obras públicas.

La que más invierte en ese rubro es el Consejo Nacional de Vialidad (Conavi), al cual se destinaron ¢48.160 millones en el primer semestre del 2020, ¢17.330 millones menos que en el 2019, cuando recibió ¢65.490 millones.

“Por otra parte, a las Juntas de Educación y Administrativas, a junio del 2019, se les había girado ¢10.080 millones, mientras que ha junio del 2020 se les había transferido ¢7.212 millones”, agregó.

Asimismo, también disminuyeron las transferencias al sector privado, principalmente porque se destinaron ¢811 millones menos (-11%) a la Fundación Omar Dengo, la cual se dedica a invertir en equipamiento tecnológico para los centros educativos.

Esta reducción general en el gasto para obras públicas se produjo antes de que, en el Presupuesto Nacional del 2020, el Gobierno y los diputados aprobaran un reducción de las partidas con el objetivo de ajustar las finanzas públicas, ante la crisis económica generada por la covid-19.

En la propuesta del Gobierno para el segundo presupuesto extraordinario del 2020, aprobado en julio por la Asamblea Legislativa, las transferencias para ese fin se redujeron en ¢147.000 millones, lo que significó un 45% del recorte al gasto público.

La semana pasada, La Nación procuró hablar con el ministro de Obras Públicas, Rodolfo Méndez Mata, sobre el recorte en la inversión para infraestructura vial, pero no se obtuvo respuesta.

A finales de junio, Méndez afirmó que, si bien el Gobierno Central tendría que recortar sus gastos, estaban garantizados los recursos para financiar las obras públicas que estaban en camino.

Como ejemplo de los proyectos que sí van en camino, el funcionario mencionó el paso subterráneo que conectará a las comunidades de Hatillo 2, 3, 5 y 6.

Además, el pasado viernes se dio el banderazo de salida a la ampliación a cuatro carriles de un tramo de 50 kilómetros de la Interamericana Norte entre Barranca y Limonal (incluida la vía de La Angostura, en Puntarenas).

Mientras tanto, hay tres importantes megaproyectos que aunque fueron adjudicados entre diciembre del año pasado y mayo del presente, todavía no han comenzado la etapa de construcción.

Se trata de los pasos a desnivel en Taras y La Lima en Cartago; la ampliación de la radial Lindora, en Santa Ana; y el paso elevado en la rotonda de La Bandera, en Montes de Oca.

La construcción de un paso a desnivel en la rotonda de La Bandera, en Montes de Oca, ha sufrido una serie de atrasos. El Gobierno espera arrancar obras a finales de setiembre o inicios de octubre. Foto: Alonso Tenorio
La construcción de un paso a desnivel en la rotonda de La Bandera, en Montes de Oca, ha sufrido una serie de atrasos. El Gobierno espera arrancar obras a finales de setiembre o inicios de octubre. Foto: Alonso Tenorio

Por otra parte, el jerarca del MOPT advirtió en aquella oportunidad que otros planes que él habría querido desarrollar no se podrán llevar a cabo debido a la crisis fiscal.