Rebeca Madrigal Q.. 30 enero
Víctor Hugo Carranza compareció en el Congreso en octubre del 2017 y allí reconoció la cita con Bolaños.
Víctor Hugo Carranza compareció en el Congreso en octubre del 2017 y allí reconoció la cita con Bolaños.

El Consejo de Gobierno archivará la investigación contra el exdirectivo del Banco Nacional (BN), Víctor Hugo Carranza, por supuestas faltas al deber de probidad al reunirse con el importador de cemento chino, Juan Carlos Bolaños cuando este buscaba un crédito para su negocio.

La razón del archivo es la renuncia de Carranza al puesto. Él había sido nombrado en el 2014 por el entonces presidente Luis Guillermo Solís.

“Ante la renuncia del señor Víctor Carranza al cargo de director de la Junta Directiva corresponde de conformidad con el marco legal vigente, proceder al archivo del procedimiento administrativo, por cuanto al tratarse de un exfuncionario público, la Administración ya no tiene potestad disciplinaria”, confirmó Casa Presidencial.

El exdirectivo había presentado un un incidente de nulidad contra el proceso ordenado hace casi ocho meses por supuestas faltas al deber de probidad.

El procedimiento administrativo se había iniciado luego de que un informe de la Procuraduría de la Ética Pública (PEP) concluyera que Carranza incurrió en faltas éticas por concertar una reunión con Juan Carlos Bolaños y citar al gerente general del BN para que el importador solicitara financiamiento.

Carranza presentó su “renuncia irrevocable” el pasado 13 de enero ante el Consejo de Gobierno por cuestiones laborales, pues el Consejo de Administración de Coopeagri, donde es gerente, acordó darle permiso para ser director en el Nacional hasta el 31 de diciembre del 2019.

El exdirectivo afirmó a La Nación el pasado 21 de enero que su salida no está relacionada con el proceso en su contra en Casa Presidencial.

“En cuanto al procedimiento administrativo seguido por el órgano director del Consejo de Gobierno, debo indicarle que logré acreditar con abundante prueba útil (documental y testimonial, entre otras) que bajo mi Presidencia y ejercicio como director del Banco Nacional, en ningún momento se otorgó ni aprobó ningún crédito relacionado con el objeto de la investigación”, afirmó Carranza a este diario.

Él argumentó que quedó debidamente acreditada “mi honorabilidad, mi transparencia y mi probidad en el ejercicio del cargo de director”.

En mayo del 2019, la PEP concluyó que la actuación del directivo, al reunirse con un potencial cliente crediticio, "violentó el deber de probidad, en el tanto no solo se dejó de atender las necesidades colectivas para lo cual fue llamado, en igualdad de condiciones para los habitantes de la República, sino que además violentó los principios de imparcialidad, objetividad y legalidad”.

Por las mismas faltas y los mismos hechos también fue señalado Olman Briceño, entonces directivo de la entidad bancaria. Sin embargo, su salida también evitó que se le abriera un proceso administrativo.

La cita en el BN

En octubre del 2017, durante una comparecencia en la Asamblea Legislativa, el directivo reconoció que, en su calidad de presidente de la Junta Directiva del BN, recibió a Juan Carlos Bolaños el 9 de diciembre del 2014 porque este le había pedido una cita mediante una llamada a su teléfono celular.

Por solicitud de Carranza asistió a esa reunión Juan Carlos Corrales, entonces gerente general. Briceño también estuvo allí.

En la comparecencia legislativa, Carranza alegó que, cuando fue presidente del BN, lo llamaron muchos costarricenses, a los cuales atendió y que él no encontró anomalía alguna en ello.

Por su parte, el exgerente del banco relató que, en la cita, Juan Carlos Bolaños dijo que necesitaba capital de trabajo y ofreció el mismo cemento como garantía.

El gerente le dijo que ese producto no calificaba como garantía por ser perecedero y le dijo que sí podría funcionar una garantía de cumplimiento de un banco chino. Hasta ahí llegó la conversación.

Víctor Hugo Carranza agregó que, después de la cita en el BN, él se reunió de nuevo con Juan Carlos Bolaños cuando este le propuso a la cooperativa en la que él trabaja, Coopeagri, que entrara en el negocio de la venta de cemento, lo cual no se concretó.

Un informe de la Asociación Solidarista del BN (Asebanacio), entidad que prestó dinero a Bolaños, informó a la junta directiva del Banco Nacional de que, según Bolaños, su empresa Sinocem tenía una relación comercial con Coopeagri.

Sin embargo, Carranza negó ese vínculo.

El exdirectivo fue uno de los voceros del sector agrícola durante la campaña política del expresidente Solís.

En octubre del 2017, el Consejo de Gobierno impuso una sanción de ocho días de suspensión, sin pago de dietas, por participar con otros directivos en un autonombramiento en las subsidiarias del BN.