Silvia Artavia. 14 junio
Rafael Ángel Calderón, Laura Chinchilla, Rodolfo Piza, Carlos Alvarado, Luis Guilermo Solís, Abel Pacheco, José María Figueres y Óscar Arias muestran el documento firmado.
Rafael Ángel Calderón, Laura Chinchilla, Rodolfo Piza, Carlos Alvarado, Luis Guilermo Solís, Abel Pacheco, José María Figueres y Óscar Arias muestran el documento firmado.

Siete expresidentes de la República se comprometieron a ejercer su influencia, entre los diputados, para lograr la aprobación de la reforma fiscal.

Así lo afirmaron después de reunirse, esta tarde, con el mandatario Carlos Alvarado.

Los exgobernantes firmaron un acuerdo en el que plasman la necesidad de la aprobación de la reforma, en momentos en que el Gobierno central afronta un fuerte crecimiento en su déficit económico (exceso de gastos sobre los ingresos).

Se trata de una declaración conjunta que respalda la necesidad de aprobar el plan tributario y que, además, se refiere a una serie de desafíos económicos que tiene el país.

A la cita asistieron los expresidentes Rafael Ángel Calderón, Laura Chinchilla, Luis Guilermo Solís, Abel Pacheco, José María Figueres y Óscar Arias, mientras que Miguel Ángel Rodríguez se integró vía videoconferencia.

Calderón, Pacheco y Rodríguez fueron gobernantes por la Unidad Social Cristiana (PUSC), Chinchilla, Figueres y Arias por Liberación Nacional (PLN), y Solís por Acción Ciudadana (PAC).

"Me siento profundamente orgulloso de ser costarricense y, una vez más, demostramos que es más aquello que nos une que aquello que nos separa", expresó el presidente Alvarado en referencia al consenso que reinó durante la convocatoria de los exmandarios.

Luis Guillermo Solís fue enfático en que, de no aprobarse la reforma fiscal, el alza en las tasas de interesés asfixiará a los costarricenses quienes están endeudados.

"Necesitamos que ese plan se apruebe lo antes posible. Esto garantizará, entre otras cosas, que no aumenten los intereses, y que la gente no se quede sin poder pagar los préstamos que tiene en dólares y en colones. Estamos hablando casi de medio millón de costarricenses que se encuentran en una situación de endeudamiento y cuyas vidas se verían fuertemente impactadas", agregó Solís.

Por su parte, Óscar Arias afirmó sobre los intentos de la administración Alvarado en pos de la reforma: "Es un Gobierno que está intentando hacer lo que nosotros intentamos hacer en el pasado y fracasamos. Doña Laura hizo mucho más que todos nosotros, llegó a un acuerdo con el PAC y, sin embargo, se cayó esa ley en la Sala Constitucional".

Precisamente, Chinchilla reconoció la determinación de Alvarado de tomar la reforma fiscal como estandarte del Gobierno, al tiempo que advirtió de que urge también reforzar temas de seguridad para enfrentar el narcotráfico.

"Entendemos que es un tema que no le corresponde solo al Gobierno, sino a los diputados. Nos comprometemos a mantener nuestra presencia en nuestros partidos", dijo la expresidenta.

La reforma fiscal implica la creación del impuesto sobre el valor agregado (IVA), con lo que se gravarán casi todos los servicios. Además, crea el impuesto sobre las ganancias de capital.

A la vez, el proyecto conlleva reformas en materia de gasto, como la imposición de topes a beneficios salariales del sector público y derogar los destinos específicos legales, detonantes del déficit fiscal.

Rafael Ángel Calderón dijo estar muy emocionado, "feliz de ser costarricense y de ver cómo nuestro país tiene la capacidad de unir voluntades cuando enfrentamos algún problema y cuando tenemos que poner de nuestro lado para que el país salga adelante. Hoy ha sido muestra de ello".

Por su parte, Figueres dijo que "el presidente Alvarado merece que lo apoyemos entre todas y todos".

"Le toca una difícil tarea, porque tiene que sacar una gran cantidad de retos que se han venido acumulando en este país durante los últimos 20 años (...) Coincidí con el presidente Alvarado en Washington, estos últimos dos días, y fui testigo del prestigio y del respeto del que goza Costa Rica en el concierto de las naciones. Por eso tengo la ilusión de que aprovechemos eso en estos tiempos que tenemos por delante", declaró el exmandatario liberacionista.

El socialcristiano Abel Pacheco no se mostró optimista con la reforma fiscal: "Recordemos que a mí me pasó, que puse de acuerdo a todo el mundo, fue algo milagroso: el PAC, el PLN, el PUSC, los sindicatos, los cooperativistas, los solidaristas, los empresarios, la Iglesia... Y un sólo diputado, Don Federico Malavasi, echo a perder todo".

"Creo que hay que cambiar el reglamento de la Asamblea Legislativa para que este país pueda progresar", añadió.

En su mensaje final, además del tema tributario, los expresidentes externaron su satisfacción por poder sentarse en una mesa de consenso para "hacer país".

"Todos los expresidentes conocen muy bien la situación (del déficit fical), la conocen y la han vivido en estos propios zapatos. Es un tema también de empatía. Saben lo que vive en país y se han comprometido a apoyar. Yo agradezco esa disposición, la cual también tiene el Gobierno de la República", añadió Alvarado.

Rodolfo Piza, Óscar Arias, Rafael Ángel Calderón, Laura Chinchilla, Abel Pacheco, José María Figuerres y Carlos Alvarado este 14 de junio en Casa Presidencial.
Rodolfo Piza, Óscar Arias, Rafael Ángel Calderón, Laura Chinchilla, Abel Pacheco, José María Figuerres y Carlos Alvarado este 14 de junio en Casa Presidencial.