Sofía Chinchilla Cerdas.   25 octubre
Manuel González fue el jefe de la misión de observación de la OEA en los comicios de Bolivia. Debido a la pandemia, ejerció el cargo de manera remota. En esta fotografía, de octubre del 2019, saludó al entonces presidente Evo Morales previo a la elección que se terminó anulando. Foto: tomada de la cuenta en Twitter de la OEA.

El excanciller costarricense Manuel González respondió a la amenaza que le lanzó el expresidente boliviano Evo Morales, de denunciarlo ante la Corte Penal Internacional (CPI) por supuestas “masivas violaciones a los derechos humanos”.

“Amenazar es típico de dictadores, patrañas que conozco. Estoy tranquilo. Usted, que debe cuentas a la CPI, ¿lo está?”, le respondió González al exmandatario este sábado, en Twitter.

Evo Morales arremetió contra el diplomático costarricense dos días antes, en esa misma red social.

“Debido a que las acciones de Luis Almagro (secretario general de la OEA) y de Manuel Gonzales derivaron en masivas violaciones de DD.HH. y en la comisión de crímenes de lesa humanidad, presentaremos una denuncia contra ellos ante la Corte Penal Internacional para que sean procesados y juzgados”, dijo el expresidente suramericano el jueves.

Ese mismo día, el Tribunal Supremo Electoral de Bolivia proclamó al economista Luis Arce, del partido Movimiento al Socialismo (MAS), como el ganador de las elecciones presidenciales. Arce fungió como ministro de Economía y Finanzas Públicas de Evo Morales entre el 2006 y el 2019.

Los comicios se realizaron un año después de que una misión de observación de la Organización de Estados Americanos (OEA), liderada por González, señalara la “manipulación dolosa” del proceso electoral realizado en octubre del 2019, en el que Morales aspiraba a reelegirse.

Luego de que las irregularidades se revelaran, el líder político renunció y salió de su país.

Esta vez, sin embargo, todo fue distinto. En un reporte preliminar, González, quien repitió como jefe de observadores, calificó la jornada como “ejemplar”, con un órgano electoral renovado, “autónomo e independiente”.

Entonces, ¿qué reclama Evo Morales?

Según González, se trata de “revanchismo y deseo de confundir” por parte del exmandatario, con base en los acontecimientos del año pasado.

“El razonamiento que usan es demasiado simplista, en el sentido de decir: 'bueno, se denunció un fraude el año pasado y ahora, un año después, el mismo partido que supuestamente ejerció acciones fraudulentas gana en las urnas con un sobrado margen y en primera vuelta y, entonces, eso limpia cualquier pecado ocurrido el año pasado”.

“Ver las cosas así es simplificar demasiado y a conveniencia la realidad, porque no se puede tapar el sol con un dedo. Es decir, el fraude del año pasado no solo se denunció, sino que se comprobó”, afirmó el excanciller costarricense.

De acuerdo con González, en algunos sectores afines a Evo Morales persiste la idea de que la OEA orquestó un golpe de Estado para sacar al expresidente.

El diplomático costarricense afirmó que son afirmaciones erróneas, porque a la OEA y sus observadores no les corresponde favorecer a ningún candidato, sino observar el proceso y denunciar eventuales anomalías.

“Eso es lo que hay que entender, que es una misión de observación electoral. Que no le haya salido bien a Evo y a su partido, y que no le haya gustado a algunos de sus aliados, ese es el sabor de la comida que cada uno sienta, si le gusta o no le gusta, y evidentemente no les gustó”, dijo González.

“El que salió corriendo fue él, el que renunció, se fue del país y dejó a todos sus seguidores botados y no terminó su mandato fue él. Ni Luis Almagro ni yo tenemos la culpa de la decisión que haya tomado”, añadió el excanciller.

En cuanto a la amenaza de denunciarlo ante la Corte Penal Internacional, González explicó que se trata de un intento de intimidación sin fundamento e improcedente.

El derecho internacional establece que la Corte solo conoce casos de ataques sistemáticos contra una población civil, por ejemplo crímenes de guerra y genocidio.

“Ya porque usted haga algo que a mí no me gusta, yo no la puedo denunciar penalmente si eso realmente no es un delito. Si lo hace, más bien es él el que va a quedar bastante en ridículo, pero jurídicamente no tiene ni pies ni cabeza”, afirmó González.