Rebeca Madrigal Q., Esteban Oviedo.   8 agosto, 2019
Los sindicatos anunciaron una huelga de dos días para esta semana. Sin embargo, luego la extendieron por tres días más. En la foto, Edwin Solano (centro), presidente de la Unión Médica; a su derecha Marta Rodríguez, secretaria general de Undeca; y a la izquierda Lenin Hernández, del Sinae. Foto de Jorge Castillo.

Los sindicatos de la CCSS están en huelga en pos de mantener los fuertes incrementos salariales que les garantizaban los incentivos que se calculaban como porcentajes del salario base.

La reforma fiscal aprobada por los diputados transformó estos pluses en montos fijos, con el objetivo de detener el crecimiento exponencial del gasto público, pero la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) no ha hecho el cambio pese a que paga 19 tipos distintos de sobresueldos porcentuales.

Tal es el caso de pagos por antigüedad de hasta un 5,5% por año, 22% por laborar en consulta externa, 22% por carrera hospitalaria, 17% de bonificación a médicos, 20% por disponibilidad, 20% a ingenieros por desplazamiento, 15% de complemento a auxiliares de enfermería y 25% de sobresueldo a informáticos.

Estos pluses se reparten entre los 57.000 empleados de la CCSS según las funciones de cada uno.

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Unos 15.000 funcionarios de la Caja (26% del personal) están en huelga, convocados por sus sindicatos, para exigir que la institución se comprometa a no aplicar el cambio que la ley ordenó desde diciembre del 2018 y que ya entró en vigor en la mayoría de instituciones estatales.

¿Cuál es la diferencia? Con la reforma fiscal, el crecimiento del gasto en salarios se desacelerará con la intención de desahogar las finanzas públicas.

No es que los sueldos no vayan a crecer. Sí lo harán y puede que por encima de la inflación, pero a un menor ritmo. Sin el cambio, hay sueldos en la CCSS que pueden crecer a un ritmo de casi un 6% anual, mientras el costo de la vida crece un 3%.

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Explicación con ejemplo

Para exponer el efecto de los pluses porcentuales, La Nación calculó el crecimiento que tendrían salarios de la CCSS en cinco años en el tanto reciben algunos de estos incentivos. Además, el resultado se comparó con lo que ocurriría si se aplica la reforma fiscal.

El primer caso es el de un médico especialista con un salario base de ¢1 millón más anualidades del 5,5%, así como una bonificación del 17% por ser médico, el incentivo por laborar en consulta externa del 22% y el incentivo de carrera hospitalaria del 22%. Estos dos últimos tienen la ventaja de que se calculan sobre el salario total, no sobre el salario base.

En este ejemplo, hoy el sueldo total es de casi ¢2,5 millones y, con las condiciones que los sindicatos defienden, crecería a ¢3,3 millones en cinco años. Es decir, el salario aumentaría a un ritmo del 6,9% por año. Entre el 2019 y el 2024, habría crecido un 34,5% en total.

Para hacer la estimación, se calculó que el salario base crecería a un ritmo del 3% anual por inflación.

La tasa de crecimiento de todo el salario duplica la inflación debido a que las anualidades y los otros tres incentivos crecen exponencialmente por tratarse de porcentajes del salario base. En otras palabras, cada vez que el salario base sube, aumentan los incentivos.

Si se aplica la reforma fiscal, el mismo sueldo crecería un 17,7% en cinco años, a un ritmo anual del 3,5%. El salario subiría de ¢2,5 millones a ¢2,84 millones.

En el ejemplo, la anualidad nominal a partir del 2018 equivale a un 5,5% del salario base del 2018, puesto que las autoridades todavía no han dicho si aplicarán el 1,94% que fija la reforma o el 5,5% de la Ley de Incentivos Médicos creada en los años 80.

Si se aplicara el nuevo porcentaje, el salario crecería a ¢2,63 millones en el mismo periodo, lo que equilave a un 10,8% más en cinco años a un ritmo del 2,15% anual.

En el caso de un auxiliar de enfermería con dos pluses (complemento y peligrosidad), el incremento sería de un 4,8% anual sin la reforma fiscal y de un 3,7% anual con la reforma.

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Alegan supuesta privatización, pero...

Aunque el movimiento sindical alega que el principal motivo de la huelga es una supuesta privatización de la CCSS, el presidente de la Unión Médica, Edwin Solano, reconoció que temen que la institución se ajuste a lo que establece la reforma fiscal y su reglamento.

“Si usted me dice que ya se aplicaron, puede ser que todavía estén esperando el último momento para aplicarlos, pero nosotros no nos vamos a chupar el dedo. Nosotros no nos chupamos el dedo, ya sabemos qué quieren hacer con los pluses, ya sabemos lo que quieren hacer con otro tipo de incentivos que tienen los trabajadores de la CCSS y por eso estamos en este movimiento tan fuerte”, dijo Solano.

Esos incentivos se han ido acumulando a lo largo de los años mediante concesiones otorgadas por gobiernos, muchas veces luego de huelgas, mediante leyes, reglamentos o acuerdos con los sindicatos.

Los sindicatos reclaman que los incentivos por porcentajes son derechos adquiridos que se deben calcular de la misma forma que se venía haciendo antes de la reforma fiscal.

No obstante, el artículo 54 de la nueva ley establece que todos los incentivos porcentuales, excepto la dedicación exclusiva y la prohibición, deben convertirse en un monto nominal calculado con base en los salarios de enero del 2018 y que permanecerá invariable.

El presidente de la República, Carlos Alvarado, dijo este miércoles que el gobierno se apegará a lo que establece la reforma, al tiempo que la ministra de Planificación, Pilar Garrido, confirmó que la conversión aplica para cualquier plus.

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Acuerdo y rebajos

La molestia de los sindicatos, según Solano, es que el presidente ejecutivo de la CCSS, Román Macaya, se había comprometido con ellos a mantener las anualidades y demás pluses en términos porcentuales, contrario a lo que establecen la ley y el reglamento.

Ese compromiso consta en un acuerdo que firmaron Macaya y los sindicatos el 20 de febrero.

En dicho documento, se estableció que “las anualidades acumuladas por las personas trabajadoras a la fecha de publicación de la Ley, se respetarán en su fórmula de cálculo y se continuarán reconociendo y remunerando de acuerdo con el porcentaje establecido para cada puesto”.

Además, el acuerdo dice que “todos los incentivos, complementos, sobresueldos y pluses salariales que actualmente están definidos en términos o valores porcentuales, devengados por las personas trabajadoras a la fecha de entrada en vigencia de la ley, se mantendrá y respetará su forma de cálculo y pago”.

Sin embargo, el reglamento de la reforma fiscal y dos reformas más que se han publicado este año, impulsadas por los ministerios de Hacienda y Planificación, reafirman que la conversión a montos fijos es indiscutible.

Hasta la fecha, ninguno de los pluses de la CCSS se ha visto modificado porque la entidad alega imposibilidad tecnológica para hacerlo antes de marzo del 2021.

Por su parte, la ministra de Hacienda, Rocío Aguilar, advirtió de que los funcionarios que reciban pagos más allá de lo que establece la ley deberán devolver el dinero extra.

Al respecto, Solano consideró inaceptable que las autoridades les impongan una cláusula según la cual la CCSS se reserva el derecho de hacer rebajos, por los montos extra, cuando logre ajustar su sistema.

Nota del editor: Esta noticia fue ajustada a la 1:25 p. m. para hacer una corrección porque el incentivo de dedicación exclusiva es incompatible con los incentivos de la Ley de Incentivos Médicos