Política

Escuchas telefónicas describen cómo gerente de Conavi pedía dinero y comida a empresas para fiesta

Informe del OIJ señala que el funcionario público tenía una ‘relación de extrema confianza’ con un gerente de MECO y mostraba una ‘postura exigente’ con personeros de contratistas

A unos los llamó para pedirles dinero, a otros carne... Carlos Solís Murillo, exgerente financiero del Consejo Nacional de Vialidad (Conavi), se comunicó con empleados de diversas empresas constructoras para solicitarles “algo para la fiestica” de fin de año de los funcionarios de esa entidad, en el 2019.

Así lo exponen intervenciones telefónicas contenidas en el expediente judicial del Caso Cochinilla, sobre presunta corrupción en obras viales.

El Organismo de Investigación Judicial (OIJ) le dio seguimiento a la fiesta de los empleados del Conavi, realizada el 29 de noviembre de 2019 en el centro de recreo del Instituto Costarricense de Acueductos y Alcantarillados (AyA), en Coronado, San José.

“A partir de la intervención de comunicaciones y, especialmente, de las llamadas que fueron interceptadas en vivo durante la cobertura policial, se Iogró acreditar que esa actividad se sostuvo a partir de aportes en especie que hicieron varias personas ajenas a la institución”, expresa el documento judicial.

A continuación, la transcripción de algunas de las conversaciones del gerente financiero del Conavi.

Las dos siguientes son entre Solís Murillo (mencionado como Carlos) y el gerente de operaciones de la constructora MECO (Abel González).

Lunes 25 de noviembre de 2019, 10:12 a. m.

Carlos: Sí, mae.

Abel: ¿Cómo está? Todo bien, es que estábamos terminando de ver ahí los números de Ia Interamericana, mae. Mirá, todo bien. ¿Vos de fin de semana?

Carlos: Sí, sí, sí. No, no. Ayer, metido en la choza viendo la mejenga. ¡Hijueputa la Liga no ganar ayer!

Abel: Mae, dicen que ese hijueputa portero hizo unas sacadas.

Carlos: Claro huevón.

Abel: Jueputa, no hay peor cuña que la del mismo palo.

Carlos: Así es.

Abel: Oí, y nos veíamos mañana. Yo lo que estaba pensando era que vamos a ver el partido y después nos vamos, pero diay, no, Io cambiamos para miércoles o jueves; voy a acomodarlo con ella.

Carlos: Sí, sí, está bien. Mirá, ¿qué te iba a decir?

Abel: Y mañana vamos a almorzar y vemos el partido y, este, en la tarde te vas para donde don Mario, será.

Carlos: Sí, ya ahí veo, hay como ¢200 millones, mae.

Abel: Ok. Sí, ahí estamos corriendo para ver qué…

Carlos: Es de los drenajes, huevón.

Abel: Sí, correcto, para ver qué logramos meter, para ver qué sale.

Carlos: Bueno, mae.

Abel: ¿Qué me decías de la fiesta?

Carlos: Ah, mae este... No, que el viernes a mí me están, diay, a mí me están poniendo a poner la jacha, huevón.

Abel: ¿El viernes vamos a hacer la fiesta de allá?

Carlos: No, no. Esa es la de Conavi, huevón.

Abel: Ahh, Ia de Conavi.

Carlos: La de Conavi propiamente.

Abel: ¿A dónde es esa?

Carlos: Esa es allá, en el AyA, donde siempre se hace.

Abel: Ujum.

Carlos: Si, sí.

Abel: Ok. ¿Y qué ocupan ahí?

Carlos: ¡Diay, plata, huevón!

Abel: ¿Pero plata o les compro algo? Me estas pidiendo plata o…

Carlos: Plata, huevón. Qué van a comprar... ¡Jueputa! ¿Dónde tengo yo esta vara, huevón? La lista de eso... Sí, sí, por lo menos unos cinco, mae.

Abel: Diay, voy a empezar a caminarlos, para dártelos. Voy a empezar a caminar eso, a ver cómo hago.

Carlos: Está bien.

Abel: Está bien. De acuerdo.

Carlos: Ok.

Abel: Bueno, hablamos y entonces nos vemos mañana.

Carlos: Ok, ok.

Lunes 25 de noviembre de 2019, 11:59 a. m.

Abel: Carlos.

Carlos: Abel.

Abel: Sí señor.

Carlos: Es que aquí tengo... Que tienen que pagar la cerveza, huevón.

Abel: Ajá.

Carlos: No, no, para decirte que ya eso casi que les está precisando, huevón.

Abel: Ok.

Carlos: ¿Tal vez para mañana o una vara así?

Abel: Bueno. Ya yo lo pido por aquí. Dígales que...

Carlos: Seis tejas, mae, vale la cerveza.

Abel: Ok, yo Ie costeo eso entonces. Yo ya veo cómo se lo consigo y se las hago llegar con Tobías a usted.

Carlos: Sí, sí. Ya Mélida puso otro tanto, mae. Están contratando ahí la música y otras cosas, verdad.

Abel: Ok.

Carlos: Ta bien. Bueno, papi. Eh, ¿cómo estamos con los culos?

Abel: No Io he hablado, pero yo ahora lo hablo.

Carlos: Bueno, mae.

Abel: Apenas salgo de aquí lo hablo.

Conversación entre Carlos Solís Murillo y Mario Antonio Ocampo Rojas, personero de la empresa de Administradores Viales Cactsa.

Lunes 25 de noviembre de 2019, 3:11 p. m.

Mario: Dígame, don Carlos.

Carlos: ¿Cómo estás?

Mario: Bien, ¿y vos?

Carlos: Mae, Mario.

Mario: ¿Qué pasó?

Carlos: Es que estaba pensando en otra vara ya. Vea, mae, como el año pasado, estoy aquí otra vez, que me pusieron a que yo colaborara para pedirles algo para la fiestica de Conavi.

Mario: ¡Ay jueputa!

Carlos: Y no me diga que no, huevón.

Mario: ¿Pero por qué? Cuénteme. Bueno, ¿qué más?

Carlos: Nada más que lo den en especie ya.

Mario: Sí, siempre se ha tratado de que sea así, para evitar problemas.

Carlos: Sí, claro. Nada más que, ¿cómo hacemos? ¿Le apunto qué es? ¿Muy feo? (Risas de ambos).

Mario: ¡Qué hijueputa más depravado!

Carlos: ¡Ahhh!

Mario: Este, anóteme a ver cómo hago aquí. Anóteme.

Carlos: 20 kilos de res, cerdo… 15... Mucho, ¿verdad, mae?

Mario: Sí, mae. ¿Por qué no le ponemos 10?

Carlos: Sí, 10. ¡Deje de estar llorando, huevón!

Mario: Ajá.

Carlos: ¿20 de pollo? ¿Mucho, también?

Mario: Sí, mae.

Carlos: Bueno, ponga 15.

Mario: Ok.

Carlos: ¡Puta, solo jalar pa’ atrás, huevón! Salchichón, 10, y chorizo, 10. ¡Jueputa, eso no son ni cincuenta mil pesos, huevón!

Mario: Pero mae, pero, pero, pero...

Carlos: Es pa’ la fiesta de todo Conavi.

Mario: ¿Cómo? ¿La fiesta de todos?

Carlos: Sí, de todo Conavi. ¿Usted cree que alcance con eso? Muy poquillo, mae. Póngale al pollo, mejor, unos 20.

Marlo: Ok. 20 de res, 10 de cerdo, 20 de pollo, 10 de salchi y 10 de chorizo.

Carlos: Sí, eso lo necesitamos para el viernes a las 10 de Ia mañana, ojalá.

Mario: ¿Viernes qué, mae?

Carlos: El viernes. Este viernes va a ser Ia actividad.

Mario: ¿Y con quién se coordina, mae?

Carlos: Ah, yo le digo después. Ahí con el gordo, el que recogió Ia vez pasada o algo así.

Mario: Bueno.

Carlos: Ah, bueno, mae. A eso póngale ahí tortillas, huevón. Tortillas tradicionales. Ahí, no sé, unos 50 paquetes por lo menos.

Mario: Ok, listo.

Carlos: Bueno, mae. Mucho gusto saludarte. Perdone que sea solo para estas cosas, pero diay.

Mario: Sí, sí, solo para esto.

Carlos: Le voy a presentar un culito el día de la fiesta. Vas a ver (risas de ambos).

Mario: Bueno, cabrón, nos hablamos.

Carlos: Bueno, mae, muchas gracias. ¿Cuento con eso, sí?

Sobre esta última conversación, el expediente judicial indica:

“Más allá de desnudar la realidad del problema que enfrenta una institución del Estado, que se sirve de los predicamentos de su función para asegurarse dádivas y patrocinios irregulares, también expone un modelo operativo medianamente complejo, en el que las coimas se disimulan en especie para ‘evitar problemas’. Esto es evitar exposiciones que comprometan la condición de los funcionarios o cualquier posible compromiso judicial, a partir del consabido deber de evitar conflictos de interés que afecten Ia ética en Ia prestación del servicio público”.

Al menos seis empresas constructoras habrían financiado dicha fiesta: Meco, Hermanos Bustamante, supervisora DICOOC, constructora FCC, Administradores Viales Cacisa y Also Frutales.

Como parte de los hallazgos en el rastreo de las llamadas telefónicas, el OIJ concluyó que Solís Murillo no solo tenía amistad, sino “una relación de extrema confianza” con Abel González Carballo, gerente de operaciones de la constructora MECO.

Incluso, añade el documento del OIJ, el alto funcionario mostraba “una postura exigente” con los personeros de las empresas.

Silvia Artavia

Silvia Artavia

Periodista en la sección de Política. Licenciada en Periodismo Social de la Universidad Internacional de las Américas (UIA).