Ángela Ávalos. 27 febrero
La maternidad y el área de Neonatología del Hospital Calderón Guardia reabrieron el 26 de enero, tras realizar mejoras para aumentar su nivel de bioseguridad. La inversión de la CCSS fue de ¢300 millones. GRACIELA SOLÍS
La maternidad y el área de Neonatología del Hospital Calderón Guardia reabrieron el 26 de enero, tras realizar mejoras para aumentar su nivel de bioseguridad. La inversión de la CCSS fue de ¢300 millones. GRACIELA SOLÍS

La bacteria Serratia liquefaciens no ha vuelto a infectar a más bebés recién nacidos en el Hospital Calderón Guardia, desde que se detectó su reaparición, la semana anterior.

En gran medida, las acciones para disminuir el riesgo de nuevos casos descansan en las enfermeras del centro médico, responsables de ejecutar el llamado Programa 21, que se echó a andar hace dos días.

“Son 21 días de apoyo de supervisoras de Enfermería, para que vigilen los diferentes procesos, realicen observaciones y detecten eventuales fallas en los protocolos. Son enfermeras capacitadas por el comité de infecciones del hospital, que trabajan en esto exclusivamente en los tres turnos”, explicó el director de ese hospital, Taciano Lemos Pires.

El jerarca hospitalario confirmó que todas las pruebas de laboratorio realizadas hasta el momento a pacientes, familiares y personal en los tres turnos laborales, han resultado negativas por esa bacteria.

Los dos bebés prematuros a quienes se les detectó el microorganismo, se mantienen libres de infección, aunque continúan aislados mientras terminan el tratamiento.

"Estamos tamizando los diferentes procesos, entre ellos, la producción de la leche que consumen los niños. Hasta el momento, los resultados preliminares han sido negativos. Los bebés que se encontraban en aquel momento (de la reaparición de la bacteria) están en muy buen estado general para la edad gestacional", explicó el médico.

Este hospital mantuvo cerrados la maternidad y el área de Neonatología desde el 13 de diciembre hasta el 26 de enero, luego de que varios bebés aparecieron con Serratia. Las seis muertes sospechosas fueron descartadas y se atribuyen a otras causas.

La emergencia obligó a la red de hospitales de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) a dar apoyo al Calderón, cuya maternidad atiende un promedio de 25 nacimientos diarios, y más de 5.000 al año.

Esa institución, invirtió ¢300 millones para mejorar los niveles de bioseguridad en esos servicios. Sin embargo, pocos días después de la reapertura se volvió a detectar la bacteria. Esta nueva reinfección no ha ameritado el cierre de los servicios, por ahora.

Hasta la fecha, no se ha logrado identificar el foco de esta nueva infección, informó el director médico.

En un principio, el Ministerio de Salud –que está dando acompañamiento al Calderón en este tema–, habló de localizar al 'reservorio humano' que está diseminando la bacteria.