Esteban Oviedo. 26 julio
Carlos Alvarado en el cierre de su discurso en Nicoya el 25 de julio. Fotografía: David Bolaños/ Interferencia
Carlos Alvarado en el cierre de su discurso en Nicoya el 25 de julio. Fotografía: David Bolaños/ Interferencia

En solo cinco minutos, el presidente Carlos Alvarado centró la atención pública en el tono con el que cerró su participación en la celebración del aniversario 195 de la anexión del partido de Nicoya.

En el parque de Nicoya, el mandatario ofreció un discurso de cierre luego de la sesión del concejo municipal local. Un grupo de sindicalistas de la Asociación de Profesores de Segunda Enseñanza (APSE) se colocó justo frente a la tarima y, cuando el presidente empezó a hablar, se lanzaron a abuchearlo.

Incómodo por las reformas al empleo público impulsadas para tratar de enderezar las finanzas del país, este sindicato se fue a una huelga de tres meses en el 2018 sin obtener nada, por lo que era previsible que continuara su ofensiva frente a los cambios aún pendientes. De hecho, hoy está en un movimiento de huelga intermitente y muchas de sus banderas y camisas se vieron detrás de los recientes bloqueos de traileros y cierres de colegios.

Regresemos al parque de Nicoya. Conforme el mandatario empezó a hablar, los sindicalistas empezaron a gritar "fuera, fuera", en un evidente irrespeto a cualquier persona que participe en un discurso en un acto cívico.

(Video) Presidente Carlos Alvarado en Nicoya: 'No vamos a dejar que nos detengan'

En sus palabras, básicamente resumió algunos hechos que él considera positivos para la economía y la población y cerró diciendo: "Me siento orgulloso de un pueblo que silencioso permanece ahí, pero no tiene miedo de avanzar cuando hay que avanzar, y a los que nos detienen, no vamos a dejar que nos detengan, que viva la Anexión, que viva Guanacaste y que viva, que viva, que viva Costa Rica".

No es la primera vez que los sindicalistas hacen esto, ni al primer presidente que se lo hacen.

Incluso, tenemos un antecedente reciente: en este país una persona pudo lanzarle objetos a un presidente de la República frente al Teatro Nacional y, penalmente, no le pasó nada. Todo se saldó con una disculpa y una indemnización de ¢100.000 para un escolta.

Cuando Repretel le preguntó por lo ocurrido, el mandatario afirmó: "Creo que Costa Rica tiene que avanzar, esa es la lucha, y ojalá hacerlo en unidad, creo que todos amamos este país y tenemos que buscar ese cauce común".

Habría que hacer estudios para medir si ese fue el mensaje que le quedó a la gente.

Antes de esos hechos, el mandatario había dado importantes declaraciones sobre temas de interés nacional. Por ejemplo, emitió un mensaje de respaldo político al proyecto de regulación de huelgas que será dictaminado este lunes 29 de julio en una comisión especial del Congreso.

Se trata de una clara señal para los diputados, en el sentido de que, aunque el plan es iniciativa del PLN, es bien visto por Zapote.

Ese proyecto, por cierto, es uno de los que los sindicatos rechazan porque evitará la comisión de abusos en las huelgas. ¿Cuáles? Hoy, por ejemplo, no es posible rebajarles los salarios a quienes participen en una huelga ilegal durante semanas o meses.

Con el proyecto, si la justicia declara que un movimiento es ilegal, el rebajo será retroactivo. Además, el texto establece que no son legales las huelgas contra políticas públicas, es decir, por motivos que no son imputables al patrono.

En Nicoya, Alvarado también había llamado a dejar de lado las diferencias, reconociendo que grupos como los evangélicos también sufren discriminación.

Además, explicó por qué aceptó el pedido de los pescadores y exoneró del IVA, temporalmente, varios cortes de pescado.

De hecho, confirmó su decisión política de avanzar hacia una canasta básica que se determine no solo por lo que consumen los más pobres, sino también por valor nutricional y origen de los productos, es decir, por quién lo produce.

Asamblea: Odio por odio

Pasemos a Cuesta de Moras.

La diputada Nidia Céspedes, en su afán por repeler un eventual replanteamiento del proyecto sobre crímenes de odio, lanzó una peligrosa propuesta para la democracia, que lamentablemente pasará a la historia legislativa de este país, aunque nunca se concrete.

Diputada Nidia Cépedes Cisneros, de Nueva República. Foto: Rafael Pacheco
Diputada Nidia Cépedes Cisneros, de Nueva República. Foto: Rafael Pacheco

Fuimos testigos de cómo una legisladora costarricense propuso, formalmente, prohibir que las personas jóvenes puedan expresar libremente su orientación sexual.

La diputada fabricista le presentó una moción a un proyecto de ratificación de un protocolo de la Convención Iberoamericana de Derechos de los Jóvenes, que se discute en la Asamblea.

Literalmente, propuso que el artículo 3 diga lo siguiente: "Las personas jóvenes NO tienen derecho a elegir y expresar libremente su orientación sexual e identidad de género".

Con ello, tendríamos que entender que un joven no podría decir libremente si es homosexual y tan siquiera si es heterosexual. Restricción de libertades, no existen otras palabras para describir esto.

Los convenios internacionales no pueden ser modificados; se aprueban o se rechazan. Céspedes declaró estar al tanto de eso, pero alega que presentó la moción para llamar la atención.

Pobre reacción del PUSC, propuestas interesantes

El PUSC fue víctima de sus propios hechos. En momentos en que el Banco Central recortó la previsión de crecimiento económico del 2019, con lo cual confirmamos que la generación de nuevos empleos será mucho más difícil, la Unidad presentó tres proyectos para reactivar la economía que merecen ser discutidos.

Sin embargo, a la vez, la reacción de esta agrupación fue lamentable ante la revelación de que uno de sus diputados, Rodolfo Peña, no advirtió a la Comisión de Nombramientos del Congreso, de la cual él es parte, de que una de las candidatas para llenar una vacante en la Sala I de la Corte Suprema de Justicia fue cercana a él.

Rodolfo Peña, diputado del PUSC, junto a su compañero Erwen Masís. Fotografía: John Durán
Rodolfo Peña, diputado del PUSC, junto a su compañero Erwen Masís. Fotografía: John Durán

Regresemos a los proyectos del PUSC. Uno lo que propone es condonar las deudas por mora, multas, sanciones e intereses a los patrones y asegurados que adeuden dinero a la CCSS con tal de que se pongan al día.

Otro propone rebajar el impuesto a los combustibles y el tercero consiste en otorgar incentivos fiscales a emprendimientos que se instalen en las zonas de menor desarrollo.

Las propuestas no son descabelladas, la que más podría preocupar a Hacienda es la del tributo a los combustibles, pero vale la pena escuchar los argumentos.

El porcentaje que debe pagar cada patrón por asegurar a un trabajador, un 36,5%, está 9 puntos porcentuajes por encima del promedio de los países miembros de la Organización.

Muchas de las personas que hoy reciben servicios de salud de la CCSS no están aseguradas, sino que los reciben mediante aseguramientos indirectos. Para la seguridad social, sería mejor que esas personas aporten, aunque sea con menores cuotas.

Por último, estos son dos links recomendados. El primero: Mario Umaña, especialista del BID, explica cómo una mayor competencia en los mercados podría ayudar a bajar precios, la pobreza y el déficit fiscal. Se trata de algo más determinante que el IVA, explica. Es una lectura que abre los ojos.

Y segundo, la periodista Patricia Leitón, con años de experiencia en la cobertura económica, explica con un lenguaje sencillo en este video las causas y los efectos de la decisión del BCCR de rebajar la expectativa de crecimiento económico.

(Video) ¿Por qué el Banco Central bajó la proyección de crecimiento para 2019?