Rebeca Madrigal Q.. 10 diciembre, 2017

Pese a los problemas de liquidez y morosidad que sufre el Bancrédito, el candidato presidencial del Frente Amplio, Edgardo Araya, se pronunció en favor de no cerrarlo y transformarlo en un banco de fomento.

El candidato del Frente Amplio, Edgardo Araya, se reunió con exempleados y empleados de Bancrédito para conocer las repercusiones del giro de la institución.
El candidato del Frente Amplio, Edgardo Araya, se reunió con exempleados y empleados de Bancrédito para conocer las repercusiones del giro de la institución.

Cerrar la institución sería la última opción, señaló Araya, luego de reunirse con exempleados y actuales colaboradores de la institución financiera, este domingo en la sede del partido en la provincia de Cartago.

El gobierno ordenó, el pasado 25 de mayo, el cierre de la intermediación financiera de Bancrédito, debido a problemas de liquidez, y ordenó la transformación en un banco de fomento y desarrollo por medio un proyecto de ley que no ha sido aprobado.

Precisamente, Araya se inclina por mantener ese propósito e incluso recibió propuestas de los empleados de transformar a Bancrédito en una pequeña financiera.

Sin embargo, no adelantó cuál sería la propuesta específica sobre el futuro de la institución en caso de ser electo presidente de la República.

Desde que Bancrédito efectuó el cierre técnico más de 200 personas fueron cesadas y la morosidad de los clientes aumentó, pese a que mantienen las responsabilidades con la institución.

En junio pasado, el saldo de los préstamos con atraso de pago, de más de 90 días y en cobro judicial, ascendió a ¢13.072 millones. Mientras que en octubre se elevó hasta los ¢42.055 millones.

Esta incertidumbre fue el motivo para que varios colaboradores se acercaran al candidato este domingo.

Araya señaló la importancia de respetar los derechos laborales de los cesados y de los que actualmente tienen un contrato con la institución financiera.

Según Araya, quienes trabajaron en Bancrédito aseguran que no se han podido colocar en otras instituciones, tal como lo había prometido el gobierno de Luis Guillermo Solís.

También le solicitaron intervenir, desde la Asamblea Legislativa, por un proyecto de ley para que les sean transferidos todos los aportes del fondo de pensiones propio del banco a todos los empleados y no solo a quienes laboraban en la institución desde antes del año 2000.