Rebeca Madrigal Q.. 9 junio
12/09/2018 Peñas Blancas. Muchos de los turistas que ingresan vía terrestre son nicaragüenses.
12/09/2018 Peñas Blancas. Muchos de los turistas que ingresan vía terrestre son nicaragüenses.

Los diputados de la Comisión de Ambiente le dan trámite a un proyecto de ley que impondría un nuevo tributo de $15 a los extranjeros que ingresen al país por tierra, mar o ríos.

El objetivo del proyecto es recaudar fondos para financiar expropiaciones en parques nacionales y la protección de áreas de conservación.

El expediente 20.576 fue presentado al plenario el 17 de noviembre de 2017 por diputados de Liberación Nacional (PLN), Unidad Social Cristiana (PUSC), Acción Ciudadana (PAC) y Renovación Costarricense (RC).

Los proponentes fueron los diputados Juan Luis Jiménez, Maureen Fallas, Juan Marín (q. d. D. g), William Alvarado, Marcela Guerrero, Steven Núñez y Abelino Esquivel.

Actualmente, la iniciativa cuenta con el apoyo de Paola Vega, diputada del PAC, quien asumió la presidencia de esta comisión en junio.

El tributo, que sería recaudado por el Instituto Costarricense de Turismo (ICT), lo pagarían unos 700.000 extranjeros que entran al país por tierra o agua cada año.

La mitad proviene de Nicaragua, según el informe económico de Servicios Técnicos de la Asamblea Legislativa.

El impuesto no se cobraría a nacionales, transportistas, cruceristas, diplomáticos, ni a las personas que estén en tránsito o que hayan ingresado en los últimos 30 días, de acuerdo con el texto.

El 60% de lo recaudado sería destinado al pago de tierras compradas o expropiadas para la creación de parques nacionales y otras áreas silvestres protegidas. El restante 40% se usaría en el mejoramiento de servicios y al desarrollo de las obras de infraestructura y de conservación de estos sitios.

Según Vega, el Estado tiene pendiente el pago de expropiaciones por al menos ¢100.000 millones, por lo que resulta imposible para el Ministerio de Ambiente apropiarse de esas tierras con el presupuesto de ¢1.000 millones que destina cada año a ese fin.

Con la entrada en vigencia de esa ley, se prevén ingresos por unos ¢6.300 millones anuales, lo cual significa una cuarta parte de los ingresos actuales del Sistema Nacional de Áreas de Conservación (Sinac), autoridad beneficiaria de este nuevo impuesto.

Vega explicó que este expediente precede a otro que dividía el cobro a los tiquetes aéreos de $15 en dos: mitad para el ICT y la otra para este fin. Sin embargo, se descartó esa posibilidad porque se quitarían recursos que el Instituto usa para la promoción del país desde 2009.

Regresivo

Para Servicios Técnicos, el impuesto sería regresivo porque las personas que disfrutan de los parques nacionales son, en su mayoría, turistas que ingresaron vía aérea, quienes no vendrían financiar la infraestructura de estos sitios.

“Es claro que para un importante porcentaje de los turistas de ingreso terrestre y fluvial representa un impuesto regresivo, pues no visitan dichas áreas. Para los que ingresan por vía área es una ganancia o beneficio, ya que no les representa ningún costo”, resaltó el informe.

Además, apuntó que la mitad de los visitantes que ingresan vía terrestre y fluvial provienen de Nicaragua.

En el análisis de este proyecto de ley, el informe de Servicios Técnicos advirtió de que las personas que ingresan por la vía terrestre pueden tener una condición socioeconómica distinta a las que ingresan por la vía aérea, a quienes no se está gravando con este impuesto.

Detalla el informe económico que los visitantes que ingresan por aire pagan $27 de salida, mientras que los salen por vía terrestre pagan $5, pero con el nuevo impuesto de ingreso tendrían que pagar $20.

"Considerando lo anterior, se tiene que las personas que hagan uso de las fronteras terrestres para entrar y salir del país deberán cancelar en total $20, cifra inferior en $7 a la que pagarían las personas que salen del país por vía aérea, no obstante las condición socioeconómica de los primeros podría ser muy diferente a la de los segundos”, señaló el informe económico.

Sin embargo, los boletos aéreos también pagan otros impuestos, aunque no sean específicos de ingreso o salida. Está, por ejemplo, un impuesto de $15 a los boletos aéreos que se compran fuera de Costa Rica y 5% a los que se compran en el país.

Además, los boletos comprados en Costa Rica pagarán impuesto de valor agregado. La tasa será del 4%, pero se cobrará solo sobre el 10% del valor del tiquete.

La diputada Vega aseguró que tomarán en cuenta las recomendaciones de Servicios Técnicos para mejorar el proyecto, según lo que resulte de la negociación con las demás fracciones.