Aarón Sequeira. 15 noviembre, 2020
La oposición ha usado la palabra para hablar sobre el Presupuesto Nacional del 2021 durante siete horas y media. Pablo Abarca habló por una hora, en diferentes momentos, mientras que María Inés Solís lo hizo por 38 minutos. Foto: José Cordero
La oposición ha usado la palabra para hablar sobre el Presupuesto Nacional del 2021 durante siete horas y media. Pablo Abarca habló por una hora, en diferentes momentos, mientras que María Inés Solís lo hizo por 38 minutos. Foto: José Cordero

A los diputados se les agota el tiempo para hacer recortes al Presupuesto Nacional del próximo año.

Catorce días después de haber iniciado la discusión del informe negativo de mayoría sobre el plan de gastos, el plenario no ha tocado partida alguna y el tiempo para hacerlo termina el viernes 27 de noviembre, día en que el proyecto debe ser votado en primer debate.

En el plenario, la discusión del plan de gastos del Gobierno Central empezó oficialmente el lunes 2 de noviembre. Ya se han realizado seis sesiones, con un tiempo total de diez horas y media.

Como los diputados solo sesionan de forma ordinaria tres veces por semana, solamente les quedan tres sesiones la próxima semana y tres en la última semana de noviembre para introducir los recortes del Presupuesto que ha exigido la oposición y que el Gobierno se comprometió a realizar.

Hasta el momento, es la oposición la que más ha utilizado la palabra, en el marco de la discusión sobre el informe negativo de mayoría, que recomienda archivar el plan de gastos tal como lo presentó el Ministerio de Hacienda, el 1.º de setiembre.

Entre todos los legisladores de oposición que han hablado sobre el Presupuesto, el que más lo ha hecho es Gustavo Viales, del Partido Liberación Nacional (PLN), junto con Pablo Abarca, del Partido Unidad Social Cristiana (PUSC), con una hora cada uno.

Ana Lucía Delgado y Silvia Hernández, ambas del PLN, han utilizado sus micrófonos por 48 y 40 minutos, respectivamente; al igual que Wagner Jiménez, con 40 minutos.

Aunque cada diputado tiene derecho a usar la palabra por el fondo en el trámite de primer debate hasta por 20 minutos, cada uno de ellos ha recibido tiempo cedido de compañeros de su bancada.

Lo mismo ha hecho María Inés Solís, de la Unidad, quien ha hecho sus comentarios por 38 minutos, y Carlos Avendaño, de Restauración, por 31.

Los independientes Jonathan Prendas e Ivonne Acuña han empleado 20 minutos cada uno, mientras que la libercionista Yorleny León ha utilizado 18 minutos y su compañero David Gourzong, 14 minutos.

De las 10 horas dedicadas al Presupuesto Nacional, 7 horas y 24 minutos han sido para las críticas de la oposición, mientras que el Partido Acción Ciudadana (PAC) ha dedicado 59 minutos a la defensa, repartidos casi por igual entre Welmer Ramos y Nielsen Pérez.

Por ahora, quedan en la lista el independiente Erick Rodríguez, con sus 20 minutos, el oficialista Mario Castillo con su tiempo total y Luis Ramón Carranza, a quien solo le quedan 10 minutos, luego de haberle cedido minutos a Ramos.

Con ese tiempo gastado en la discusión, no se ha avanzado en lo que prevén las fracciones: aprobar el informe negativo y dar por archivados tanto ese como el informe de la minoría, para que la presidencia legislativa emita la resolución que abra el plenario a comisión general y permita hacer recortes sobre el texto base del plan de gastos, tal como lo presentó el Ejecutivo.

¿Y los recortes, para cuándo?

El jefe de la fracción del PLN, Luis Fernando Chacón, explicó que ha habido mucha discusión y mucha gente participando sobre el tema, pero a la vez ha habido reuniones entre el ministro de Hacienda, Elian Villegas, y las jefaturas de fracción para definir los recortes.

El vocero liberacionista fijó para el lunes una discusión interna de Liberación para analizar el Presupuesto y fijar una posición.

“De acuerdo con los tiempos, podría aprobarse el lunes (16), si logramos consensuar las mociones del PAC y otras. Si no, entre lunes y miércoles”, auguró Chacón.

El jefe del PLN añadió que hay un acuerdo de Liberación para no subir el Presupuesto más allá de lo planteado por Hacienda: ¢11,4 billones. Añadió que se prevé dejar el recorte al Banco Hipotecario de la Vivienca (Banhvi) en ¢28.000 millones.

“En el recorte, sí se está hablando de los ¢150.000 millones. Hay ¢104.000 millones consensuados, los gastos corrientes, que no afectan la inversión. A partir de ahí, se construye una o varias mociones para llegar a los ¢150.000 millones”, indicó el verdiblanco.

Agregó que la intención es generar un acuerdo y, si no se puede consolidar, aprobar las rebajas con “una mayoría clara”.

Mientras tanto, el jefe del PAC, Enrique Sánchez, consideró natural que la oposición haya hablado más en la etapa actual del debate, por enfocarse en el informe negativo.

Agregó que él también tiene la expectativa de votar el informe de la oposición este lunes, para de inmediato abrir el plenario en comisión y tramitar los recortes.

Sánchez aseguró que está enviando en las próximas horas las mociones de recorte a los voceros de la oposición, para que “puedan hacer el análisis detallado en estos días y reaccionen y opinen”.

“Ojalá que logremos un alto nivel de consenso para que sean las primeras mociones que se aprueben”, dijo el oficialista.

El problema de que se abra el plenario a comisión general, tal como lo saben los voceros del PAC y del PLN, es que todos los diputados puedan presentar la cantidad de mociones que quieran y, de esa forma, se atrase más el Presupuesto.

La intención de presentar los recortes primero es que, si al 27 de noviembre no se logró tramitar todas las reformas propuestas, al votar en primer debate se haya logrado introducir el compromiso del Gobierno con la oposición.

La Constitución Política y el Reglamento de la Asamblea Legislativa establecen que el Presupuesto Nacional del año siguiente debe estar definitivamente aprobado antes del 30 de noviembre de cada año, por lo que es necesario realizar el primer debate a más tardar el 27 de noviembre, antes de las 11:55 p. m., y el segundo debate el 29.

Para la aprobación del proyecto de ley se requiere mayoría simple, o sea, los votos de la mitad más uno de los diputados presentes.