Josué Bravo. 14 julio
La Asamblea Legislativa aprobó el año anterior una reforma fiscal que establece criterios de consumo para definir la canasta básica. Ahora, ese mismo Congreso, se muestra abierto en hacer cambios en ese aspecto de la legislación. Foto: Rafael Pacheco
La Asamblea Legislativa aprobó el año anterior una reforma fiscal que establece criterios de consumo para definir la canasta básica. Ahora, ese mismo Congreso, se muestra abierto en hacer cambios en ese aspecto de la legislación. Foto: Rafael Pacheco

Los jefes de tres fracciones legislativas, un diputado del bloque fabricista y un independiente, muestran interés de revisar en el Congreso la forma de definir la canasta básica, con la finalidad de que se amplíen los criterios en su elaboración.

Igual apertura mostró el presidente del Congreso, Carlos Ricardo Benavides.

Sin embargo, Nogui Acosta, viceministro de Ingresos, advirtió que de hacer cambios que incluyan nuevos productos, se podría subsidiar a los más ricos. También señaló que una mejor nutrición se logra con educación y no con exoneraciones.

La flexibilidad de los diputados se da a raíz de una propuesta que elabora el gobierno, la cual sería presentada al Congreso, que incorporaría en la canasta básica criterios de nutrición y salud, variedad de oferta y condiciones de los productores al momento de elaborarla.

Es decir, no solo usaría el parámetro de consumo de hogares con menos ingresos, como ocurre en la actualidad.

Aunque aclaran que desconocen el fondo de la propuesta que teje el gobierno, los jefes de las bancadas del Partido Liberación Nacional (PLN), del Partido Acción Ciudadana (PAC) y Partido Restauración Nacional (PRN) muestran su voluntad de que se puedan tomar en cuenta criterios nutricionales en la elaboración de dicha canasta.

En la misma línea se encuentra Jonathan Prendas, vocero del tema en Nueva República, afín a Fabricio Alvarado.

El independiente Erick Rodríguez Steller, no ve problema en iniciar una discusión al respecto, siempre y cuando se hagan estudios de consumo para evitar que ante eventuales cambios, se incluyan en la canasta básica alimentos de alto valor que favorezca a sectores de clase alta.

En tanto, Benavides se refirió al tema de modo general: “En el tanto se le permita al Poder Ejecutivo tener una flexibilidad mayor en la determinación de los productos que deben o no componer la canasta básica, yo por lo menos estaría de acuerdo”.

Silvia Hernández, jefa de fracción del PLN, dice que coincide con el criterio de su compañera de bancada, Paola Valladares, quien ha manifestado en distintos momentos el interés de que la canasta básica sea mejor delimitada, donde el tema de criterios nutricionales sea valorado.

“La prioridad siempre debe ser proteger el bolsillo de la gente más vulnerable”, destacó Hernández.

FUENTE: Ley de Fortalecimiento de las Finanzas Públicas y MAG. DISEÑO/LA NACIÓN.

Eduardo Cruickshank, jefe de bancada del PRN, aplaudió la propuesta del gobierno que aún se elabora.

“Me parece que la canasta tributaria es bastante reducida y que ha dejado por fuera a una importante cantidad de productos nutricionales que consume el costarricense, porque se hizo basado en parámetros tributarios y no en procurar una alimentación balanceada para la población más vulnerable”, expuso el restauracionista.

En tanto, el jefe del PAC, Víctor Morales Mora, y Prendas ampliaron su valoración al considerar que de alguna forma debe discutirse la posibilidad de que la canasta básica incluya parámetros de producción, es decir, evaluar el efecto económico en los productores al momento de ingresar o sacar un producto de la lista.

“Si es necesario revisar algún aspecto que permita atender de mejor manera a sector de consumidores o de productores, me parece que hay que valorarlo con atención”, consideró Morales.

Añadió que, ante eventuales cambios, no se debe perder el principio de proteger el consumo y el de responsabilidad fiscal.

Prendas opina que “lo tributario no debe ser el factor base para definir la canasta básica, pues le quita el sentido social a la misma”.

El fabricista puso a disposición del Ejecutivo, para que sea mejorado, un proyecto suyo presentado en la corriente legislativa que propone dejar en manos del Ministerio de Economía, Industria y Comercio (MEIC) la elaboración de la canasta básica.

El proyecto propone que la canasta se debe de revisar cada dos años e incluir en ella criterios de nutrición y de salud.

El MEIC, según la propuesta de Prendas, haría consultas públicas con instituciones de gobierno afines al tema, universidades públicas y asociación de consumidores.

Sin embargo, excluye a Hacienda de dichas consultas para evitar que prevalezca el criterio fiscal del gobierno, según Prendas.

Hacienda se opone

Nogui Acosta, viceministro de Ingresos, explicó que Hacienda ha participado de esa discusión señalando que no se debe privilegiar a los grupos de altos ingresos al incluir nuevos productos porque se desnaturaliza el concepto de canasta básica.

“Ya no protegeríamos a los grupos vulnerables sino que estaría transfiriendo subsidios de todos los costarricenses a los más ricos, que tienen gustos más sofisticados”, explicó Acosta.

Añadió que no es con exoneración que se mejora la nutrición de los consumidores, sino que con una mejor educación al respecto, labor que les corresponde a otras instancias institucionales.

Recordó que en el caso del reclamo de pescadores que exigen la inclusión del pargo y la corvina en la canasta básica, la reforma fiscal es clara en que la “protección es al consumo, no a la producción”.