Aarón Sequeira. 30 julio
Erick Rodríguez y Jonathan Prendas, diputados independientes, aseguran que el Gobierno excluye a quienes no quieren aprobar su agenda
Erick Rodríguez y Jonathan Prendas, diputados independientes, aseguran que el Gobierno excluye a quienes no quieren aprobar su agenda "a golpe de tambor".

Los diputados independientes están molestos por no haber sido llamados, el miércoles, a formar parte de la negociación en la que el presidente Carlos Alvarado y seis representantes de partidos definieron una agenda legislativa para el mes de agosto.

Jonathan Prendas, del bloque Nueva República, y el diputado independiente Erick Rodríguez lanzaron sus reclamos este jueves, horas después de que Alvarado anunciara un acuerdo con 27 proyectos.

El fabricista explicó que él se enteró de la cita en Zapote cuando lo vio publicado en la prensa y dijo que, luego de que el Gobierno dice que se debe trabajar unidos, “a la hora de la hora lo que hace es excluir, separar y dividir el plenario”.

(Video) Dejar fuera de cita en Zapote a independientes impactaría en plenario

En otros momentos, los independientes fabricistas han amenazado con bloquear el avance de proyectos en el plenario, porque no se logra acuerdo sobre sus proyectos o propuestas de diversa índole, con el Ejecutivo y los demás partidos.

“Somos 57, lo que se vaya a enviar tenemos que discutirlo entre todos y se tiene que hacer una agenda propaís, no prosectores ni proideas específicas. No estamos de acuerdo en que se maneje así, así no se saca a Costa Rica de la crisis”, dijo Prendas.

El legislador añadió que el avance o bloqueo de esta agenda dependerá de cómo se mueva y de si el Gobierno incluye proyectos de los 57 legisladores, así como qué tipos de iniciativas, si son para atender la crisis y si ayudan a los desempleados.

“Nosotros no vamos a decir ‘sí, el Gobierno ya acordó con algunas fracciones, tenemos que bajar la cabeza’ y fingir que no ha pasado nada”, apuntó Prendas.

Consultado al respecto, el ministro de Comunicación, Agustín Castro, declaró: “Se inició con las fracciones formalmente constituidas, al tenor de la forma de organización que la Asamblea Legislativa se ha dado a sí misma en uso de sus potestades constitucionales. Está previsto continuar ese proceso de diálogo con congresistas independientes, de lo cual está encargado el ministro de la Presidencia (Marcelo Prieto)”.

“Es el interés del Gobierno conversar con todas las fuerzas políticas dispuestas a encontrar acuerdos basados en el interés nacional de atender las necesidades perentorias derivadas de la pandemia, así como de impulsar las reformas necesarias para la recuperación pospandemia”, dijo también Castro.

En tanto, el bloque Nueva República, el diputado Rodríguez y otros firmaron un comunicado, el miércoles por la noche, en el que se quejaron de discriminación por la decisión de Zapote de dejarlos fuera de la cita.

Rodríguez confirmó que serán mucho más agudos en el plenario, en particular críticos con la agenda que quiera el Gobierno.

“Si sigue el cierre de los negocios, no vamos a reactivar la economía. Mientras el Ministro de Salud diga autoritariamente cuáles negocios sí abren, en cuáles cantones, en qué horarios y sigamos con una restricción vehicular absurda, no habrá reactivación económica”, dijo.

Adujo que el primer acto de voluntad del Ejecutivo es que deje a la gente trabajar y, con eso, “ya podemos conversar sobre qué agenda de reactivación podríamos tener”.

Según Rodríguez, separado del Partido Integración Nacional (PIN) incluso antes de empezar su diputación, el Gobierno está jugando la carta de contar con los votos suficientes para impulsar su agenda.

Entre los fabricistas, Rodríguez y el recién separado del Partido Republicano Social Cristiano, Dragos Dolanescu, suman ocho legisladores independientes.

Aunque no se sumó al reclamo firmado por estos legisladores, Ivonne Acuña también confirmó que ella no fue convocada a ninguna cita en la Casa Presidencial para negociar agenda.

Según Erick Rodríguez, el Ejecutivo excluye a quienes no comparten la tesis de aprobarle todo a golpe de tambor.