Aarón Sequeira. 4 agosto
La presidenta de Hacendarios, Silvia Hernández, manifestó que aprobar un presupuesto extraordinario en menos de 15 días hace imposible un análisis a profundidad de la propuesta. Foto: Asamblea Legislativa para LN.
La presidenta de Hacendarios, Silvia Hernández, manifestó que aprobar un presupuesto extraordinario en menos de 15 días hace imposible un análisis a profundidad de la propuesta. Foto: Asamblea Legislativa para LN.

Luego de cuatro meses de vigencia, los diputados derogaron este martes el mecanismo rápido para tramitar presupuestos extraordinarios relacionados con la pandemia del coronavirus.

La decisión se tomó luego de numerosas críticas de los congresistas, en general, y de los miembros de la Comisión de Asuntos Hacendarios por el cortísimo plazo para el estudio de las propuestas del Gobierno para modificar el plan de gastos anual.

Ese mecanismo se aprobó el 3 de abril en el plenario de la Asamblea Legislativa, cuando los parlamentarios sesionaban en el Auditorio Nacional del Museo de los Niños, y se utilizó para tramitar dos presupuestos extraordinarios.

La vía rápida fijaba plazos cortos para recibir criterios sobre las modificaciones presupuestarias que solicitaba Hacienda.

Por ejemplo, ordenaba que el expediente ocupara el primer lugar en la agenda de Hacendarios un día después de que el Gobierno lo presentara, y le daba solo seis días hábiles a dicha comisión para dictaminar el presupuesto.

Eso le trajo bastantes problemas a los diputados de ese foro con el Segundo Presupuesto Extraordinario recién aprobado en plenario, pues este tenía casi 600 páginas.

Esa vía expedita solo les daba tres días a los diputados para recibir los criterios de las instituciones que debían consultar obligatoriamente, en caso de que fuesen afectadas por el proyecto.

Luego, solo le daba un día hábil al panel de Hacendarios para remitir su informe al plenario y, una vez llegado al pleno, establecía que el presupuesto se debía votar a más tardar tres días hábiles después de haber comenzado la discusión por el fondo.

Laura Guido, del Partido Acción Ciudadana (PAC), recordó que esa norma fue clave para aprobarle al Gobierno los recursos para entregar el bono Proteger en los tres primeros meses de la pandemia.

Añadió que eso deja enseñanzas importantes para eventuales trámites en el futuro, en particular porque la herramienta no tenía claridad sobre el trámite de mociones una vez dictaminado un presupuesto extraordinario en comisión.

“Una herramienta a futuro podría habilitar, eventualmente, un día de mociones de fondo en el plenario para no lesionar el derecho de enmienda, igualmente tener plazos con mayor holgura para contar con todos los elementos necesarios”, indicó.

Guido no descartó que, en el futuro, sea necesario volver a emplear un mecanismo parecido, por ejemplo si hay que autorizarle al Gobierno recursos para comprar vacunas o inyectar recursos para el desarrollo o compra de medicamentos retrovirales.

La presidenta de Hacendarios, Silvia Hernández, indicó que la Asamblea aprobó ese trámite por “urgencia y responsabilidad, compromiso con el país” en abril y que no era un presupuesto menor, aunque en su mayoría canalizados para la emergencia.

“Posteriormente vinieron presupuestos en que ya no había focalización temática, teníamos aumento y reducción de gastos, nuevas partidas. Ese trámite limita tener audiencias más focalizadas y se requería presencia más diversa de temas”, añadió Hernández.

Dijo que esos tiempos del trámite rápido hacía imposible realizar un análisis más a profundidad con tantos temas tan diferentes.

El trámite ordinario de los presupuestos extraordinarios le da a la Comisión de Hacendarios 15 días hábiles para dictaminar un presupuesto extraordinario y tres días hábiles para remitir el informe al plenario.

De acuerdo con el Reglamento de la Asamblea Legislativa, el presupuesto extraordinario deberá votarse en el plazo de un mes calendario después de haber comenzado la discusión en el plenario.