Aarón Sequeira, Sofía Chinchilla C.. 19 julio
Eduardo Cruickshank y Carlos Avendaño, de Restauración Nacional, anunciaron este jueves que estarán en negociaciones del nuevo texto sustitutivo, pero no lo aprobarán si contiene el impuesto a la canasta básica. Foto: Ignacio González León-Páez
Eduardo Cruickshank y Carlos Avendaño, de Restauración Nacional, anunciaron este jueves que estarán en negociaciones del nuevo texto sustitutivo, pero no lo aprobarán si contiene el impuesto a la canasta básica. Foto: Ignacio González León-Páez

En dos sesiones, la Comisión Especial de Reforma Fiscal desechó 820 de las 1.008 mociones que los diputados le presentaron al proyecto de Ley de Fortalecimiento de las Finanzas Públicas.

Entre el miércoles por la noche y la mañana de este jueves, los legisladores de la Comisión tramitaron el 85% de las mociones que se presentaron para el primer día legislativo de mociones de fondo del plan fiscal.

Dos factores permitieron un mayor avance del foro legislativo que tramita el plan fiscal. El primero fue que el diputado Dragos Dolanescu, del Partido Republicano Social Cristiano (PRSC), no llegó a defender ninguna de sus 500 mociones.

Las sugerencias de reformas al plan fiscal de Dolanescu se empezaron a tramitar desde el miércoles por la noche, cuando aún el trámite de vía rápida permitía hablar al proponente cinco minutos, además de cinco minutos a favor de la moción y cinco minutos en contra.

Así, ese día se debatió de la moción 34 a la número 400, sin que ninguna de ellas tuviera el apoyo suficiente para integrarse en la iniciativa legal.

El segundo factor determinante, para el rápido avance de la votación, fue que el jueves ya se podía votar las mociones sin discusión, tal como lo permite la moción de vía rápida aplicada sobre ese expediente legislativo 20.580.

Así, Welmer Ramos puso a votación las mociones de la 401 a la 854, sin que ninguna de ellas se llegara a aprobar. Entre los planteamientos estaban mociones de Dolanescu, de su compañero de fracción, Otto Roberto Vargas; del independiente Erick Rodríguez Steller y las de Restauración Nacional.

Aunque estaba previsto que el panel fiscal sesionara este jueves por la noche, al final la cita se suspendió y, de igual forma, se suspendió la prevista para este viernes por la mañana, pues de forma paralela, el Gobierno negocia en una mesa de diálogo con las fracciones legislativas, para construir una moción de texto sustitutivo con mayor consenso que la rechazada el martes de esta semana.

Las únicas siete mociones aprobadas al proyecto de reforma tributaria estaban entre las primeras 34 que fueron discutidas y eran todas de José María Villalta, del Frente Amplio.

Primero, eliminaron el cobro del impuesto al valor agregado (IVA) a los seguros de varios tipos, entre ellos los personales, los de riesgos del trabajo, los agropecuarios y los de viviendas de interés social.

Luego, incluyeron entre las actividades obligadas a pagar el 13% del IVA a los servicios de colocación, intermediación, transacciones y gestión de carteras realizadas a través del mercado de valores regulado por la Superintendencia General de Valores.

En tercer lugar, establecieron que los salarios del presidente, los vicepresidentes, los ministros, viceministros, diputados, presidentes ejecutivos y gerentes de instituciones quedarán congelados a partir de la entrada en vigencia de la reforma fiscal.

La norma aplicaría también para todas las remuneraciones de empleados públicos superiores a ¢4 millones y las dietas de miembros de junta directiva.

Finalmente, dejaron en claro que la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) quedará exenta de impuestos, una vez que entre en vigencia el paquete fiscal.

Mesa de diálogo suspendida

A raíz de que Liberación Nacional (PLN), Restauración Nacional (PRN) y el Frente Amplio desecharon la moción de texto sustitutivo al plan fiscal, propuesta por la ministra de Hacienda, Rocío Aguilar, se inició este miércoles una mesa de diálogo entre el Poder Ejecutivo y las fracciones parlamentarias.

La intención es construir un texto de consenso entre los frentes políticos, negociando para revisar cuáles dudas de los políticos pueden ser resueltas sin que eso debilite el plan fiscal.

No obstante, la segunda reunión de esa mesa de diálogo, que tendría lugar este viernes, por la mañana, fue suspendida.

La jefa de asesores del PAC, Geannina Dinarte, informó a los asesores de los diputados miembros de la Comisión de Reforma Fiscal que, por las diferentes obligaciones de los diputados, básicamente giras a sus respectivos pueblos, no se realizarían ni la sesión del foro ni las mesas de diálogo.

Eso posiblemente le daría más tiempo al Gobierno para analizar las propuestas de los partidos, presentadas el miércoles.

Sobre la negociación y la posibilidad de acordar un texto, el ministro de la Presidencia, Rodolfo Piza, dijo este jueves que deben ver cuáles son las propuestas y las enmiendas que no afecten en lo sustantivo la recaudación que pretende el Estado costarricense para combatir una crisis económica, “y esa es la tarea en la que estamos”.

“Yo tengo la convicción y la seguridad, prácticamente, de que se alcanzará un acuerdo en la Asamblea Legislativa antes de ese segundo periodo de mociones, para proponer un texto lo suficientemente garantista de los objetivos de equilibrio fiscal a mediano y largo plazo”, apuntó el ministro.

Alegó que alcanzar esa moción de consenso no implica “que no se pueda mejorar la redacción de algunos de los artículos”.

“Hemos oído las preocupaciones que tienen las distintas fracciones legislativas ya específicamente sobre el texto sustitutivo y estamos en la voluntad de seguir trabajando”, concluyó Piza.

A pesar de la voluntad del Ejecutivo por negociar, varios hechos han generado resentimiento entre los grupos parlamentarios.

Primero, el hecho de que el lunes se hiciera una reunión en el Ministerio de Hacienda, donde fueron convocados solamente diputados de Liberación Nacional y de Acción Ciudadana. Eso causó que Restauración, Frente Amplio, Integración Nacional y los republicanos reclamaran un mal manejo de la negociación de parte de Zapote y Hacienda.

Aunque los restauracionistas Carlos Avendaño y Eduardo Cruickshank fueron invitados a la mesa de diálogo el miércoles, luego de que se rechazara el nuevo texto, no asistieron por una situación personal del limonense, cuya hermana falleció.

Además, cuando este jueves les rechazaron las mociones para eliminar los impuestos a la canasta básica, Avendaño anunció a nombre de Restauración que no apoyará, de ninguna manera, la moción de texto sustitutivo que pretende construir Piza con los diputados.

“Estamos muy molestos, pero no bajaremos la guardia en defender que la población más vulnerable no sea la más afectada. No estaremos votando un texto que contenga los impuestos para la canasta básica, medicamentos, salud privada, educación privada, alquileres. Estaremos en las negociaciones, pero no estaremos aportando los votos para un texto sustitutivo”, arguyó el jefe de fracción de Restauración.