Aarón Sequeira. 4 febrero
50 de los 82 alcaldes se reeligieron en el cargo, en las elecciones municipales de este domingo 2 de febrero. Foto: Jorge Navarro.
50 de los 82 alcaldes se reeligieron en el cargo, en las elecciones municipales de este domingo 2 de febrero. Foto: Jorge Navarro.

El fuego de las elecciones municipales no se apaga y, este martes, encendió el discurso de dos diputadas y un diputado de tres partidos políticos que criticaron lo que calificaron de “dictaduras municipales”.

Así se refirieron a los extensos periodos de alcaldes que cargan cuatro o cinco periodos de mandato cantonal o que, incluso, ya rozan los 30 años en el cargo.

Enrique Sánchez, del Partido Acción Ciudadana (PAC); Carmen Chan, del bloque independiente Nueva República; y María Inés Solís, jefa del Partido Unidad Social Cristiana (PUSC); llamaron a reformar el Código Municipal para ponerle coto al mandato de los alcaldes.

El llamado de los legisladores germinó luego de que la misión de observación de la Organización de Estados Americanos (OEA) recomendó a Costa Rica limitar la reelección indefinida de los ejecutivos municipales.

El primero que hizo el reclamo en la sesión del plenario del Congreso fue el oficialista Sánchez, quien manifestó que, si bien la reelección permite la continuidad en políticas públicas positivas y mantener un trabajo bien hecho, es necesario discutir los proyectos de ley para limitar a dos o tres periodos el mandato de los alcaldes.

“Claramente, cuando llegamos a más de 20 años en el cargo, eso se parece a algo poco democrático que no tiene nada que ver con las políticas públicas. Tenemos proyectos en la Asamblea para corregir esa realidad", enfatizó Sánchez.

¿Cuánto se debe durar: 8 o 12 años?

La vocera del bloque independiente Nueva República, Carmen Chan, manifestó que es hora de darle un giro al sistema municipal, para buscar la alternancia en el poder, a la par de garantizar la continuidad de las políticas públicas en los cantones.

“Debemos velar por el fortalecimiento de la democracia, que también se sustenta en el principio de la limitación temporal de los mandatos y el cambio de gobierno. Es una buena oportunidad para tomar nota de esas recomendaciones de la OEA y trabajar de lleno en el avance de los proyectos presentados en la Asamblea”, dijo Chan.

De hecho, la diputada fabricista presentó una de las dos iniciativas legales para limitar el poder de los alcaldes. En su caso, el proyecto establece la reelección por una sola vez, para ajustar ocho años en la alcaldía.

“Tenemos la posibilidad de fortalecer nuestro sistema de elección y que prevalezca el interés de las comunidades por encima de las concentraciones de poder y las dictaduras municipales disfrazadas de ayuda social”, dijo Chan.

Por su parte, María Inés Solís tiene una propuesta propia, en su caso para que un alcalde no dure más de 12 años en el cargo. La socialcristiana recordó que tanto su propuesta como la de Chan tienen casi un año en corriente legislativa, a la espera de algún avance.

“Estamos hablando de alcaldes que tienen hasta más de 20 años en el cargo y eso me parece una minidictadura en los cantones. Si queremos fortalecer la democracia, debemos generar alternancia en el poder y nuevos liderazgos”, apuntó Solís.

La diputada recordó que hubo razones políticas que pusieron varios diputados sobre la mesa para que no se aprobara dicha iniciativa antes de las elecciones del pasado 2 de febrero, pero apuntó que “ya pasaron las elecciones y es hora de que nos pongamos de acuerdo”.

30 años en el cargo

En las elecciones de este 2 de febrero, 50 de los 82 alcaldes actuales se reeligieron en el cargo. Algunos, como Johnny Araya, del cantón central de San José, podría cumplir 30 años en el puesto.

La recomendación de la OEA no es nueva, pues ya se había emitido ese criterio luego de los comicios electorales de febrero del 2016.

Aparte de Araya, el alcalde de San Carlos, el liberacionista Alfredo Córdoba, ha vencido a todos sus adversarios en cinco elecciones, lo mismo que Gerardo Fuentes, también de Liberación Nacional, en Guácimo, y Wilberth Aguilar, de la Unidad Social Cristiana, en Atenas.