Aarón Sequeira. 18 marzo
Diputados y asesores, tanto del Congreso como de Hacienda, finalizaban el martes los últimos detalles de la negociación sobre el proyecto de moratoria en el pago de impuestos. Foto: Cortesía Nueva República.
Diputados y asesores, tanto del Congreso como de Hacienda, finalizaban el martes los últimos detalles de la negociación sobre el proyecto de moratoria en el pago de impuestos. Foto: Cortesía Nueva República.

Diputados de diversas fracciones expresaron preocupación por las condiciones sanitarias en que trabajan en la Asamblea Legislativa, en medio de la pandemia por el coronavirus covid-19 y en momentos en que se hace cada vez más necesario que aprueben urgentes proyectos de ley para atender la misma emergencia.

Los diferentes chats de las fracciones en Whatsapp, así como el grupo del departamento de Protocolo en el que están los 57 legisladores, fueron escenarios de quejas, este miércoles, por la presencia masiva de personas en los espacios y el incumplimiento de la distancia mínima entre personas.

Paola Vega, del Partido Acción Ciudadana (PAC), dijo que los diputados no están dando el ejemplo y son los primeros que están rompiendo los protocolos básicos del Ministerio de Salud.

“Las curules no tienen ni medio metro de distancia, las reuniones se están haciendo sin mantener la distancia, ayer (martes) no hubo control de las personas que ingresaron a las áreas de negociación”, alegó la oficialista.

Vega también dijo que le preocupa el cuidado de los aires acondicionados y los servicios sanitarios, además de que se debería cumplir la moción aprobada para buscar otra sede por la emergencia, donde haya condiciones elementales.

Tanto ella como la doctora Xiomara Rodríguez, de Restauración Nacional, afirmaron que hay una preocupación por la barra de prensa anexa al plenario, donde aparte de los periodistas de los medios de comunicación, suelen llegar los asesores de los diputados y, con eso, el espacio se llena.

“Hay muchos factores, los filtros de los aires acondicionados, la distancia de seguridad, ni entre curules ni en la barra de prensa. Si uno se contagia, esto es un foco para que se esparza”, mencionó Xiomara Rodríguez.

“Ahí sí es cierto que (en la barra de prensa) no se están cumpliendo el protocolo mínimo que asegure a las personas. No sé si están esperando que un diputado se infecte, pero eso sería bastante irresponsable”, declaró Vega.

El liberacionista Roberto Thompson coincidió con la oficialista, y dijo que él ha sido muy crítico en los chats de los diputados: “No se han tomado las decisiones requeridas para atender la emergencia, no ha habido una reacción contundente, como diría el ministro de Salud (Daniel Salas)".

Añadió que, en los espacios donde se negoció el proyecto de moratoria en el pago de los impuestos, llegó a haber hasta 30 diputados, sentados uno a la par del otro, además de asesores.

“Ojalá que no aparezca un caso de covid-19, pero si aparece, esto va a colapsar, no hay medidas contundentes", alegó el liberacionista.

Para el socialcristiano Erwen Masís, el Congreso no tiene condiciones adecuadas para la crisis sanitaria por el nuevo coronavirus.

“El plenario es un incubador por naturaleza, todo el mundo ahí encerrado, con aire acondicionado. Las reuniones son necesarias, pero no tienen las mejores condiciones”, apuntó.

Según el rojiazul, en el momento en que haya un caso sospechoso en el entorno del plenario, a todos los van a poner en cuarentena y se podría perder la producción legislativa.

El también médico Luis Antonio Aiza objetó que se celebren las sesiones legislativas como si nada, en las mismas condiciones y metodología que siempre: “Se lo vengo diciendo a la fracción (del PLN) desde el lunes. No deberíamos ni defender las mociones, sino votarlas. El solo hecho de hablar ya hace que uno pueda esparcir un virus”.

“Nosotros estamos siendo irresponsables, pero como también tenemos que ser responsables con el país, que una o dos personas vean un proyecto, por fracción, se haga consenso, se vote y salimos. Es lo más recomendable”, dijo.

El independiente Jonathan Prendas recordó que ya el Ministerio de Salud, en el pasado, ha hecho recomendaciones de cierre de los edificios del Congreso desde hace años. “Las condiciones no son las ideales, pero tenemos que seguir los protocolos más estrictos posibles”, dijo.

El fabricista añadió que la Asamblea Legislativa “es una bomba de tiempo”, pero apuntó que tienen que convivir en ella mientras logran subsanar la agenda de proyectos del covid-19.

Mensaje del presidente legislativo

El presidente del Congreso, Carlos Ricardo Benavides, reiteró varias indicaciones para el trabajo en plenario y comisiones.

Alegó que en el salón del pleno solo deben estar los diputados y un asesor de fracción, no los empleados de cada legislador, no solo “por razones sanitarias, sino también por la tranquilidad de diputados y diputadas”.

Dijo que no quería conflicto, pero que los otros asesores no debían entrar ni para tomar fotos, ni a dejar documentos ni a evacuar consultas. Lo mismo dijo sobre la barra de prensa, donde recordó que no debe haber “proliferación de asesores” de las fracciones.

Ya fuera del plenario, ante los medios, aseguró que todos los protocolos se han cumplido y que las condiciones de la Asamblea no son diferentes a las que viven los demás costarricenses en sus trabajos.

“Entiendo la preocupación de mis compañeros, pero la administración ha tratado de cumplir con las medidas necesarias. También entiendo que cada quien se pone tenso en una situación difícil a la que no estamos acostumbrados. Hay que tener calma y seguir con rigor los procedimientos", puntualizó.

Agregó que el plenario tiene “una obligación legal, pero también moral con los costarricenses”, de votar proyectos que, si se tramitan por la vía ordinaria, podrían tardar meses.

“Hay una cuota de sacrificio. Ir con un montón de gente a discutir es parte de ese esfuerzo; si no, no sale nada. Si la disposición de uno es que no se hace nada hasta no estar a dos o tres metros, va a ser muy difícil que el país tenga sus leyes cuando las necesita. Es una realidad difícil, pero el interés público está por encima de coyunturas y de apreciaciones particulares”, sentenció.

Medidas sanitarias

Por su parte, el director ejecutivo del Congreso, Antonio Ayales, dijo que se compraron 600 unidades del alcohol de la Fábrica Nacional de Licores (Fanal), y se le entregaron guantes, mascarillas y alcohol a los guardias de seguridad en las entradas del edificio.

“Estamos instalando cinco lavatorios por los puestos por donde ingresa público. Mandamos cerca de 200 funcionarios a teletrabajo (un tercio del personal administrativo)”, dijo.

Ayales dijo que todos los protocolos del Ministerio de Salud se están cumpliendo y la persona que llegue a dejar documentos a las oficinas, se le pide que use el dispensador de alcohol en gel o líquido. Además, se suspendieron actividades de todo tipo con público, foros, conferencias, visitas del público.

“Hemos acatado todo lo que pide el ministro. La gran duda es el plenario, que no es competencia nuestra (de la administración)”, comentó.