Aarón Sequeira. 26 julio
Anteriormente, no existía claridad de si las consultas sobre los proyectos de ley suspendían los demás actos relacionados. Ahora, el trámite seguirá su curso, sin necesidad de suspender el avance. Foto: A. Sequeira.
Anteriormente, no existía claridad de si las consultas sobre los proyectos de ley suspendían los demás actos relacionados. Ahora, el trámite seguirá su curso, sin necesidad de suspender el avance. Foto: A. Sequeira.

Los diputados aprobaron una reforma al Reglamento de la Asamblea Legislativa para que los proyectos de ley avancen de una forma más ágil en su etapa de análisis y cambios en las comisiones dictaminadoras

Se trata de una reforma al artículo 126 del Reglamento legislativo, donde se establece la forma en que se hacen las consultas sobre los proyectos de ley, sean estas obligatorias o facultativas.

Específicamente, ese artículo establece que la presidencia de una comisión dictaminadora deberá ordenar que se realicen las consultas sobre los expedientes bajo estudio, a más tardar en la tercera sesión después de que el expediente ingrese a la agenda del respectivo foro.

El cambio, aprobado este miércoles por el plenario del Congreso, añade un párrafo donde se explica que esas consultas ordenadas no impiden que el proyecto de ley se siga tramitando en comisión mientras las instituciones respondan, siempre que no se emita un acto culminatorio, como la votación del dictamen.

Antes, no existía claridad sobre el asunto y muchos procesos se detenían del todo mientras las consultas no se evacuaban.

La reforma tuvo el apoyo unánime de los 43 parlamentarios presentes al momento de su discusión y, por tratarse de una modificación del cuerpo normativo interno del Congreso, solo requería una votación. Una vez aprobado, el nuevo texto se incorpora de inmediato en el Reglamento.

La nueva disposición reglamentaria se une a las reformas aprobadas en marzo y que están vigentes desde abril pasado, entre las que se incluyeron otros mecanismos para agilizar el trámite de los proyectos, entre ellos plazos más cortos para las comisiones dictaminadoras y tiempos más cortos para hablar sobre las iniciativas.

Por ejemplo, se le asignó a una comisión un plazo de 60 días hábiles para dictaminar un proyecto, prorrogable por una única vez, o la obligación de que el presidente del panel legislativo haga las consultas de oficio.

La reforma aprobada implica que el plazo para que las entidades consultadas respondan no afectaría de ninguna forma ese otro plazo de 60 días para dictaminar.

Carolina Hidalgo, expresidenta legislativa y diputada del Partido Acción Ciudadana (PAC), explicó que la intención es dar mayor claridad al artículo 126 del Reglamento, pues indicó que la redacción le daba muchas dificultades de interpretación al Departamento de Servicios Técnicos del Congreso.

“Ellos planteaban que no se podían realizar otras gestiones mientras el proyecto estuviera en consulta. Lo que se plantea es que, mientras esté el proyecto en consulta no se puede dictaminar, pero sí se pueden realizar otros actos, como delegar el expediente en una subcomisión”, manifestó la legisladora.