Sofía Chinchilla C.. 17 mayo
Imagen del proyecto geotérmico Las Pailas, durante su construcción. FOTO: Eddy Rojas/La Nacion
Imagen del proyecto geotérmico Las Pailas, durante su construcción. FOTO: Eddy Rojas/La Nacion

Con 51 votos a favor y por unanimidad, los diputados aprobaron este jueves, en segundo debate, un préstamo de $500 millones con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) para que el ICE invierta en obras de generación y transmisión eléctrica, entre las que sobresalen tres plantas de energía geotérmica.

La geotermia es la producción de electricidad utilizando como fuente la energía del vapor que está contenido en la tierra a altas temperaturas. Con estos recursos, el ICE pretende aportar 160 megavatios adicionales de potencia al país.

Con $200 millones, el Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) pretende completar los recursos necesarios para los proyectos geotérmicos Pailas II y Borinquen I, en Liberia, Guanacaste. El primero aportará 50 megavatios y el segundo, 55 megavatios.

Además, el dinero se usará en un sistema de optimización de la planta Miravalles III, en la actualización de la red hidrometeorológica nacional, en el reforzamiento de las líneas de transmisión en Guanacaste y en la renovación de la red de distribución del país.

El Gobierno de Japón también había concedido un crédito de $224 millones para la construcción de Borinquen I.

Los otros $300 millones del BID se destinarán al proyecto geotérmico Borinquen II, también en Liberia y con 55 megavatios, la modernización de la hidroeléctrica Arenal y obras de transmisión y distribución para robustecer el sistema eléctrico nacional.

La energía geotérmica tiene la ventaja de que produce prácticamente las 24 horas del día los 365 días del año, a un bajo costo y con pocas emisiones contaminantes.

El acuerdo entre el ICE y el BID fue firmado desde febrero del 2016, pero requería de autorización legislativa, la cual llegó más de dos años después.

En agosto del año pasado, diputados de varias fracciones expusieron objeciones a que se aprobara el préstamo, debido a que el Estado figuraba como fiador del crédito y a que los legisladores tenían dudas sobre la salud de las finanzas del ICE, agravadas por el hecho de que el Estado figuraba como fiador del préstamo.

Tales diferendos causaron que se aplazara el debate de la iniciativa en primer debate, el cual se terminó realizando en setiembre.

Los recelos no se repitieron para la votación en segundo debate, y los 51 legisladores que se encontraban en el recinto votaron afirmativamente.

El texto aprobado contempla medidas para que el ICE rinda cuentas sobre sus finanzas, a partir de la aplicación de Normas Internacionales de Información Financiera (NIIF).