Josué Bravo, Aarón Sequeira. 26 noviembre, 2019
La diputada Floria Segreda salió de su despacho acompañada por oficiales de seguridad de la Asamblea Legislativa. Foto: Aarón Sequeira.
La diputada Floria Segreda salió de su despacho acompañada por oficiales de seguridad de la Asamblea Legislativa. Foto: Aarón Sequeira.

El personal de Seguridad de la Asamblea Legislativa trasladó, esta tarde, a la diputada Floria Segreda Sagot desde su despacho hasta el departamento de Servicios Médicos del Congreso, para que le hicieran una revisión de su salud, debido a que se encontraba con dolores en el pecho y tenía la presión alta.

En la mañana, la fiscala general, Emilia Navas, allanó la oficina de la legisladora de Restauración Nacional en medio de una investigación por un supuesto tráfico de influencias. La congresista estuvo presente durante el allanamiento.

“Es que ella no se sentía bien, anda como con un dolorcito en el corazón”, confirmó la jefa de Seguridad, Magaly Camacho.

“Lo que temíamos era que la fueran a entrevistar o algo y se fuera a poner peor. No fue por seguridad de nada de ella en específico. La presión la tenía altísima y lo que nos dio miedo es que, al hablar con ustedes, ustedes presionándola porque van a querer entrevistarla, se pusiera peor”, dijo Camacho.

Además de Segreda, Camacho explicó que hay tres asesoras de la congresista que también requerían de atención médica, a raíz del allanamiento realizado en ese despacho.

La jefa legislativa manifestó que se le tuvo que solicitar permiso a Navas para poder trasladar a la diputada a Servicios Médicos, en vista de que debía estar presente durante el allanamiento.

Ministerio Público investiga a legisladora por supuestamente valerse de su cargo para solicitarle al director financiero del Congreso que no ejecutara un embargo ordenado por la justicia sobre su salario.