Rebeca Madrigal Q.. 17 diciembre, 2018
Evasión del impuesto general sobre las ventas. Fuente: Contraloría General de la República.
Evasión del impuesto general sobre las ventas. Fuente: Contraloría General de la República.

Un informe de la Contraloría General de la República (CGR) concluyó que la evasión del impuesto de ventas ronda los ¢650.000 millones, lo que equivale a poco menos de 2 puntos del PIB.

El informe precisa que la evasión del impuesto de ventas subió de un 29,1% a un 31,1%, entre el 2012 y el 2016, y pone en evidencia las débiles acciones del Ministerio de Hacienda para dar con los evasores y deudores del tributo.

Este impuesto es una retención que los comercios hacen sobre las compras de los consumidores y equivale a un 13%. No es el mismo caso que el impuesto de renta, el cual grava las ganancias de esos comercios.

El informe revela que las acciones del Ministerio de Hacienda han sido insuficientes para recaudar más dinero en estos momentos de crisis fiscal.

“Se determinó que dichas acciones no han sido eficaces y son susceptibles de mejora, en un contexto en el que la evasión se incrementó en 2 puntos porcentuales en el periodo 2012-2016, al pasar de 29,1% en el 2012 a un 31,1% en el 2016”, estima la Contraloría.

Se estima que 7 de cada 10 recaudadores de este impuesto tiene una deuda en mora con Tributación; esa deuda creció de ¢23.000 millones a ¢71.000 millones entre el 2014 y el 2017.

Además, 1 de cada 3 recaudadores presentó una declaración en cero o menos.

Sobre este punto, la Contraloría advirtió de que esta situación se debe a “insuficientes acciones de control tributario general”.

El último estudio de este tipo se realizó en 2010 cuando ya advertía de una alta evasión de este impuesto.

Además, Hacienda redujo las fiscalizaciones que hace rutinariamente para combatir la evasión de grandes y pequeños contribuyentes. Eses estudios bajaron de 101 a 26 entre 2011 y 2017, lo cual impacta en la recaudación.

“Los anteriores hallazgos generan alertas sobre la eficacia de las acciones que en el futuro se ejecuten para el control de la evasión del nuevo impuesto sobre el valor agregado”, concluye la Contraloría.

Para este año, se prevé que el déficit fiscal cierre en un 7,2% del PIB tomando el mismo indicador como referencia. El recién aprobado plan fiscal daría alrededor de 1,5% más al fisco al tercer año de su vigencia.