Por: Aarón Sequeira.   21 marzo
Celso Gamboa compareció este miércoles ante tres diputados de una comisión especial que analiza si es procedente su despido como magistrado penal. En sus alegatos, rechazó todos los cargos que se le imputan. Foto: Mayela López.
Celso Gamboa compareció este miércoles ante tres diputados de una comisión especial que analiza si es procedente su despido como magistrado penal. En sus alegatos, rechazó todos los cargos que se le imputan. Foto: Mayela López.

Celso Gamboa arremetió, este miércoles por la noche, contra los magistrados Carlos Chinchilla y Orlando Aguirre, en su comparecencia ante la comisión legislativa especial que analiza su despido de la magistratura.

En una audiencia de dos horas, el magistrado penal suspendido se dedicó a señalar supuestos fallos y anomalías del proceso disciplinario dirigido por Aguirre como órgano director y los presuntos intereses de Chinchilla para sacarlo de la Corte Suprema de Justicia.

Al primero que atacó fue al magistrado Aguirre, de quien aseguró que mostró “total desconocimiento del proceso” y trató de demostrar que cada vez que su defensa presentaba diligencias en contra del procedimiento, Aguirre tenía que consultarle a alguien qué hacer.

“Imagínese, don Marvin (Atencio, diputado del PAC), usted que es médico, esto fue como ser operado por un dentista”, comentó Gamboa.

El juez de casación penal también les dijo a los diputados de la comisión especial que su defensa presentó, ante la Corte Plena, una apelación contra su despido de más de 300 páginas, pero que de acuerdo a sus “magistrados amigos”, fue conocida en cinco minutos.

“Ni siquiera vieron los videos y no pude demostrarles el evidente desconocimiento del derecho”, comentó Gamboa ante los congresistas.

Por estas alegadas violaciones y supuestos atropellos para su defensa, el juez de casación penal dijo que llevó el caso a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y aseguró que ya tiene una cita, el 27 de marzo, en Washington D. C., para presentar sus reclamos contra el Estado de Costa Rica.

El panel especial sobre la destitución del magistrado estuvo integrado durante la audiencia por Marvin Atencio, del Partido Acción Ciudadana (PAC), quien lo preside; Julio Rojas, del Partido Liberación Nacional (PLN), y Gerardo Vargas Varela, del Frente Amplio, quien sustituyó a Edgardo Araya.

El magistrado penal está bajo proceso de despido, porque la Corte asegura que se interesó “indebidamente” en asuntos judiciales vinculados con su amigo, el empresario importador del cemento chino, Juan Carlos Bolaños Rojas.

En cuanto a Chinchilla, Celso Gamboa afirmó que es el principal interesado en sacarlo de la magistratura.

“Sí, porque yo le reclamé que no fuera mentiroso y no le dijera a la prensa que la Fiscalía había ocultado la prueba. También, yo le reclamé que no se haya inhibido en la sentencia por su amistad con Otto Guevara”, afirmó Gamboa.

Según el magistrado penal, tiene cientos de mensajes de WhatsApp donde Chinchilla se refería a él como “mi hermano, mi compadre, mi amigo”.

En cuanto a la lectura que hace Gamboa del informe emitido por el órgano director del proceso disciplinario, afirmó que se le absuelve de su amistad con el empresario cementero, Juan Carlos Bolaños, y que lo dejaron sin responsabilidad por haber sido firmante del proyecto de desestimación de la causa contra Guevara Guth y Víctor Morales Zapata, resuelta por la Sala Tercera en febrero del 2017.

En cuanto a las injerencias indebidas que se le achacan, Gamboa las negó y aseguró que él había enviado a su entonces letrado, Justo Pastor López, a informar al exfiscal general, Jorge Chavarría, de supuestos pagos indebidos que estaban recibiendo jueces en relación con el caso de la violación del secreto bancario en el Banco de Costa Rica (BCR).

“Cuando uno es denunciante y pregunta por el expediente, no es interés indebido. Yo soy denunciante del supuesto pago indebido a jueces. Yo me sentí legitimado a preguntar, sobre todo para saber si se había dado trámite a la denuncia”, dijo Gamboa.

Sin embargo, aceptó que le pidió informarle ese caso a Chavarría y luego le preguntó qué había pasado, “solo le pregunté si se había hecho algo”.

“No, señor”, le respondió a Julio Rojas cuando este diputado le pregunto si López hizo las cinco llamadas al exfiscal Frankarlo Pessoa, encargado de la denuncia contra Guillermo Quesada, ex subgerente del BCR, a petición suya.

Específicamente sobre el viaje a Panamá, en octubre del 2016, en que coincidieron Bolaños y Gamboa en los avionesa de salida y de llegada, así como en el lugar de la estadía, el magistrado penal arguyó que fueron coincidencias.

La única que según el magistrado suspendido no fue coincidencia fue cuando le pidió a Bolaños llevarlo a un centro comercial cercano, pues dice que, mientras esperaba transporte, lo vio cerca y le pidió que lo “tirara a los 400 metros”.

”¿No le parece que son demasiadas coincidencias?”, dijo entonces el frenteamplista Gerardo Vargas.

Según Gamboa, él no se fue desde el aeropuerto panameño hasta el hotel Hard Rock Café en el mismo transporte que Bolaños y el exembajador Rodrigo Rivera.

Incluso, aseguró que Rivera ha cambiado la versión sobre ese viaje al menos cinco veces. Celso Gamboa aseguró que a él lo recogió en el aeropuerto una mujer con la que se encontró allá y que conoce desde hace cuatro años.

“Tener una falla en la vida marital, no implica fallas en la vida profesional. (...) Algún error debía tener, algo me tenía que pasar y me pasó esto”, argumentó.

Tal como lo decidió el plenario, el lunes, la Comisión especial que analiza el despido de Celso Gamboa emitirá su informe el lunes 2 de abril. En ese documento, se recomendará si se acoge la petición de la Corte Suprema de Justicia para destituir al magistrado o no.