Josué Bravo.   17 octubre
Carlos Avendaño (segundo a la izquierda) dijo que sentirse difamado por Luis Alonso Naranjo y no descarta presentar acciones legales en su contra. Le acompañan el abogado Federico Campos Calderón (izquierda), Miguel Ángel Quesada, secretario del Comité Ejecutivo Superior del PRN; y Jéssica Sequeira, tesorera de la agrupación. Foto: Josué Bravo

Carlos Avendaño, presidente del Partido Restauración Nacional (PRN), celebró este jueves que la Sala III desestimara la denuncia penal que interpuso en su contra el productor Luis Alonso Naranjo, quien le reclamaba al PRN el pago de servicios prestados a la campaña del excandidato presidencial Fabricio Alvarado.

Naranjo acusó al actual diputado de estafa y de difusión no autorizada de propiedad intelectual, pero los magistrados penales no encontraron motivos para procesar al legislador.

Avendaño afirmó que, más bien, esta sentencia demuestra que el equipo de Fabricio Alvarado montó una estructura de financiamiento paralelo para las elecciones del 2018, al margen de los controles establecidos en el Código Electoral y al margen del PRN.

“Esta resolución deja en evidencia que sí hay un grupo de gente que incurrió en organización paralela externa, porque el señor Naranjo no tenía contrato con el partido”.

“Lo que tenía era un contrato con el señor Campos (Juan Carlos Campos, exjefe de campaña), una relación con el señor Campos, persona que no estaba facultada por el partido para contraer ese tipo de contrato. Esto lo que nos refleja de que sí, se ve una organización paralela”, afirmó esta mañana Avendaño, en la sede de la agrupación en Moravia.

La decisión de la Sala, con fecha del 4 de octubre, fue notificada con el texto completo ayer miércoles a Federico Campos, asesor legal del PRN.

Naranjo, productor de la campaña de Alvarado, denunció penalmente a Avendaño en noviembre del 2018, con el argumento de que el PRN utilizó en campaña, sin autorización, 125 videos y varias composiciones musicales de su autoría.

En su reclamo, el artista exigía el pago de $851.500 (¢500 millones).

En febrero anterior, la fiscala general Emilia Navas, solicitó a la Sala Tercera desestimar la causa en contra de Avendaño, al no encontrar delitos en la denuncia.

Los altos jueces tampoco hallaron pruebas para atribuirle a Avendaño el uso ilegal de la producción intelectual de Naranjo, pues la investigación no comprobó que el diputado hubiera dispuesto del uso de los productos audiovisuales.

“Y además porque el propio denunciante señala que hizo entrega de los mismos de manera voluntaria a sabiendas del uso final que se le daría, es decir, que se haría la difusión de estos por diferentes medios de comunicación, por lo que aunque no existe un consentimiento expreso de parte del denunciante, es claro que se dio autorización tácita para el uso del material”, concluyó la Sala III.

Esta mañana, Avendaño explicó que la Sala no encontró elementos que demuestren la comisión de los delitos de estafa, incumplimiento de deberes, desobediencia a la autoridad, perjurio o falso testimonio.

Añadió que, al no encontrar los altos jueces pruebas en su contra, se sintió ofendido como persona, como familia y como partido tras la denuncia del productor, dado que Naranjo, luego de plantear la denuncia ante el Ministerio Público, acudió a las redes sociales y a los medios de comunicación para “difamarlo”.

Por lo tanto, el asesor legal de la agrupación política, Federico Campos, no descartó que el PRN plantee acciones legales en contra de Naranjo. De concretarse, esta sería por varios delitos.

“Podría presentarse una querella por delitos contra el honor personal de don Carlos, por delitos de difamación y el delito de calumnia, podría presentarse también una denuncia por el delito de denuncia calumniosa, por la denuncia que él interpuso ante el Ministerio Público que fue desestimada, y podría también presentarse una querella por delitos contra el honor a favor del Partido Restauración Nacional por difamación de persona jurídica.

"Este señor (Naranjo), después de que interpuso la denuncia, salió en redes sociales, en medios de comunicación a afirmar literalmente que lo habían estafado cuando eso se determinó que no era cierto”, advirtió Campos, abogado del PRN, quien dijo que de momento la sentencia completa está en estudio.

Por su parte, Avendaño añadió que una eventual querella en contra de Naranjo no se tomará a la ligera.

Al referirse a la posible existencia de una estructura paralela de financiamiento durante la campaña en segunda ronda de Alvarado, el líder de Restauración reiteró que Juan Carlos Campos nunca ha sido “funcionario, dirigente, líder o parte de la estructura” de su partido, sino que sería parte esa organización externa que él mismo denunció a finales de 2018.

“El mismo Naranjo se refiere que le entregó los materiales a él. Yo desconozco bajo qué relación se dio. Precisamente, ese es uno de los aspectos que el Ministerio Público está investigando en relación a la existencia de la organización paralela externa”, añadió Avendaño.

Según la denuncia hecha pública por el propio Avendaño, hace aproximadamente 19 meses, el equipo de Fabricio Alvarado hizo una serie de gastos que nunca pasó por el tamiz de legalidad y los procesos de control que estableció el Comité Ejecutivo del PRN para el proceso electoral del 2018.

En esa ocasión, el líder restauracionista informó que había presentado la denuncia ante el Tribunal Supremo de Elecciones (TSE).

Un año después, la Fiscalía de Probidad y Transparencia confirmó la apertura de una investigación sobre ese caso, bajo el expediente 18-000075-1218-PE y, a finales de mayo anterior, Avendaño declaró como testigo durante siete horas.

A inicios de año, por ejemplo, La Nación publicó que dos excolaboradoras de la campaña de Alvarado relataron al TSE que el comando efectuó una cena de recaudación de fondos, actividad que no fue reportada en los gastos oficiales de campaña.

El relato lo hicieron el 14 de marzo del 2018. Una dijo que cada silla tenía un costo de $1.000 y la otra apuntó que, por órdenes del entonces jefe de campaña, Juan Carlos Campos, se omitía especificar en la agenda del candidato que se iba a recoger dinero.

A su vez, el TSE encontró tres proveedores que confirmaron haber recibido $96.000 (¢59,5 millones) en efectivo sin que aparecieran en los registros del partido, según consta en al denuncia que el Tribunal envió al Ministerio Público.

En marzo anterior, Juan Carlos Campos, negó que existiera una estructura paralela. También insistió en que su empresa One Sport fue la que pagó a los proveedores y no existió dinero de terceros.

“No hay estructura paralela, es una gran falsedad. No es cierto que se pagó con dineros de terceros, todo pago que hizo One fue con fondos de One, cuando el Partido pretendió desconocer, no firmar ni pagar los contratos que sí conoció perfectamente de gente honrada y humilde que trabajó”, manifestó Campos a La Nación.