Josué Bravo. 10 abril
El presidente Carlos Alvarado reacionó, este mediodía, a la última encuesta del CIEP. Lo hizo posterior a la inauguración de la escuela María Vargas Rodríguez, en Ciruelas de Alajuela. Foto: Melissa Fernández
El presidente Carlos Alvarado reacionó, este mediodía, a la última encuesta del CIEP. Lo hizo posterior a la inauguración de la escuela María Vargas Rodríguez, en Ciruelas de Alajuela. Foto: Melissa Fernández

Aunque asegura que el tema de la popularidad es secundario para él, el presidente Carlos Alvarado destacó que los datos de la última encuesta del CIEP-UCR sobre su gestión reflejan que la tendencia a la baja en opiniones negativas se detuvo durante los últimos cinco meses.

El presidente atribuye esa variación a que el país superó, a finales del año anterior, un movimiento de huelga de empleados públicos asociado a la reforma fiscal, la cual fue aprobada por el Congreso en diciembre del 2018.

“Partiría de lo que dice el CIEP: es que ha habido un cambio en la tendencia de eso y es posterior, principalmente, al evento de huelga en sí relacionado con lo fiscal. Mi trabajo es ese, trabajar y resolver los problemas de Costa Rica y para resolver problemas se incomodan muchas veces a personas”, reaccionó el presidente.

Según el Centro de Investigación y Estudios Políticos (CIEP), de la Universidad de Costa Rica (UCR), la nota roja se mantiene para el gobierno, aunque en efecto no empeoró: en marzo 5 de cada 10 costarricenses expresaron una opinión negativa sobre la labor gubernamental, al igual que en noviembre.

Para el mandatario, esos datos reflejan lo siguiente: “Nosotros somo un país muy revolucionario en criticar y muy conservador en cambiar”.

Alvarado insistió en que la popularidad para él es secundaria, porque está enfocado en resolver problemas de desempleo, pobreza y, ahora, en aprobar el proyecto de eurobonos para reducir la tasa de interés en el mercado local.

Para resolver esos problemas, según Alvarado, se deben cambiar “cosas que hoy están mal”.

Añadió que su compromiso de trabajar por el desarrollo del país sigue invariable: “Mi rol es trabajar, mi rol no está centrado en popularidad. Sería mal yo en querer ser popular y no gobernar bien”.

Según los resultados de la encuesta, las calificaciones positivas de la gente sobre la labor del gobierno bajaron de un 30% en noviembre a un 27% a finales de marzo; mientras que las valoraciones negativas que hace cinco meses eran de un 55% ahora descendieron a un 51%.