Josué Bravo. 14 agosto
El presidente de la República, Carlos Alvarado, se refirió al acuerdo entre la Caja y los gremios durante una actividad en la empresa Sykes. Lo acompañaron la ministra de comunicación Nancy Marín, y el ministro de la presidencia, Victor Morales Mora. Foto Alonso Tenorio
El presidente de la República, Carlos Alvarado, se refirió al acuerdo entre la Caja y los gremios durante una actividad en la empresa Sykes. Lo acompañaron la ministra de comunicación Nancy Marín, y el ministro de la presidencia, Victor Morales Mora. Foto Alonso Tenorio

El presidente de la República, Carlos Alvarado, respondió a las críticas por el acuerdo firmado entre el gobierno, la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) y los sindicatos que permite mantener intactos los pluses salariales de los 57.000 trabajadores de la institución.

Alega que avaló el acuerdo tutelando el derecho a la vida y la salud de los asegurados que se vieron afectados durante los ocho días de huelga en la que participaron el 25% de los trabajadores de la Caja, porque, asegura, él gobierna para las “mayorías" y no para las “minorías”.

Sin embargo, Alvarado cuestionó a los gobiernos anteriores por no hacer lo debido para ordenar los salarios de la CCSS. “Por eso llegamos hasta aquí”, reclamó el mandatario.

"A muchos sectores que ahora levantan la voz, que hagan un acto de reflexión de por qué llegamos aquí. Muchos partidos políticos que hoy levantan la voz calificando al gobierno, que gobernaron antes, ¿por qué llegamos aquí? ¿Y por qué nosotros lo estamos cambiando?

“No es de recibo que se le califique al gobierno como débil o blando cuando hemos demostrado querer ordenar las finanzas públicas y querer ordenar la casa”, mencionó Alvarado.

“¿Cuál es el rumbo del gobierno, se preguntan algunos? Es ese, resolver los problemas que por décadas no se tuvo el valor para resolver por el bien de las mayorías de este país y para que progresemos. Eso es lo que hemos hecho. Yo entiendo la indignación, la entiendo”. señaló.

Derrota moral

Por otra parte, el presidente consideró que los sindicatos de la CCSS tuvieron una “derrota moral” por los efectos negativos de la huelga en los servicios de salud.

En ese sentido, señaló que en el país “hay un tigre suelto” que se puede amarrar aprobando una ley que se discute en el Congreso para frenar los abusos en las huelgas del sector público y por ello urgió a los diputados a su pronta aprobación.

“Decirle a los diputados que nuestro compromiso es resolver los nudos que tiene Costa Rica. Necesito las herramientas y una de ellas es el proyecto de huelga", aseveró.

Recordó que el compromiso se suscribió con la herramienta disponible, como lo fue judicializar la discrepancia entre las partes, para permitir el levantamiento de la huelga.

Según lo convenido, la CCSS presentará un juicio de lesividad ante el Tribunal Contencioso Administrativo para consultar si debe anularse o no el acuerdo firmado el 20 de febrero por la administración y los sindicatos para mantener el pago porcentual de incentivos, en vez de aplicar el pago nominal establecido por la reforma fiscal.

“Lo que espero es que se haga justicia, justicia pronta y que terminemos de aplicar toda la reforma fiscal, porque ese ha sido nuestro compromiso”, urgió Alvarado, quien asegura estar consciente del enojo ciudadano tras el acuerdo.

“Si tiene que ser en tres, cuatro, en cinco años será así. También hay que ver lo que está al otro lado de la balanza porque durante la huelga se puso eso en la balanza: la vida y la salud de las personas”, añadió.

Si el Tribunal le da la razón al gobierno, Alvarado reconoce que habrá dificultad para recuperar el dinero en pluses pagado de más a los trabajadores. En cambio, si la justicia resuelve a favor de los sindicatos, la Caja afrontará problemas de sostenibilidad financiera.

Además, Alvarado llamó al sector privado a analizar su corresponsabilidad en la actual coyuntura de la CCSS, porque, recordó, también tiene representantes en la Junta Directiva de la institución.

No obstante, el acuerdo del 20 de febrero fue firmado por el presidente ejecutivo de la Caja, Román Macaya, y por tres gerentes de la institución.

Destaca labor de ministra

Sobre las declaraciones de su ministra de Hacienda, Rocío Aguilar, quien rechazó el acuerdo, destacó su labor en el resguardo de las finanzas públicas. También mencionó que la función de Macaya es garantizar el derecho a la salud de los costarricenses.

“Entiendo que doña Rocío no esté de acuerdo, yo entiendo. Pero no solo estamos hablando aquí de las finanzas públicas, sino de vidas y lo tengo muy presente al momento de tomar determinaciones”, insistió Alvarado, quien dijo se reserva el derecho constitucional de analizar la continuidad de Macaya en su cargo.

Finalmente, reiteró su compromiso de sanear las finanzas públicas. Recuerda que así se reflejó en al actual presupuesto general de la República que solo creció un 0,8% sin incluir el pago de deuda y las pensiones y sostuvo así se reflejará en el presupuesto del 2020 que se presentará en setiembre.

Para seguir en la ruta crítica de consolidación fiscal, Alvarado pidió a los diputados aprobar créditos gestionados ante organismos internacionales por $850 millones, los cuales servirán para sanear finanzas públicas y bajar tasas de interés.

El mandatario se comprometió a que, de ser necesario, visitaría en las próximas semanas el Congreso para exponer a los diputados la necesidad del país de esos recursos.