Aarón Sequeira. 5 mayo
Welmer Ramos y Carlos Alvarado en época electoral previa al 2018. Foto: Archivo/LN
Welmer Ramos y Carlos Alvarado en época electoral previa al 2018. Foto: Archivo/LN

El lunes, durante su informe anual de labores, el presidente Carlos Alvarado sorprendió con unas palabras sobre el diputado Welmer Ramos, del Partido Acción Ciudadana (PAC).

A principios de febrero, Alvarado dijo que a Ramos ni siquiera lo consideraba parte de la fracción del PAC y que él no coordinaba con este legislador, pues no honró un compromiso que firmó en campaña.

Ahora, en el discurso sobre el Estado de la República, el presidente afirmó que coincidió con Ramos en la inclusión de un proyecto de ley en el plan de gobierno y le extendió una felicitación.

En la página 11 del discurso, el mandatario hizo un recuento de dos proyectos aprobados en la Asamblea Legislativa y le lanzó un guiño político al legislador que fue cuestionado, en un informe de la Procuraduría de la Ética Pública, por un presunto tráfico de influencias.

Alvarado primero celebró la aprobación de la ley para las comisiones por el uso de datáfonos, que fue impulsado por Welmer Ramos.

De inmediato, el mandatario citó el proyecto para regular las tasas de usura, aprobado en primer debate en el Congreso el 27 de abril pasado y que, ahora, se encuentra bajo estudio de la Sala Constitucional por solicitud de 10 congresistas.

“Con el diputado Ramos González coincidí en poner esta reforma en el plan de gobierno, y aplaudo su esfuerzo, el del diputado (David) Gourzong Cerdas (del PLN) y demás impulsores”, dijo el presidente.

El 5 de febrero, en cambio, cuando Ramos impulsaba sus cálculos para fijar las tasas de usura, Alvarado dijo: “Yo particularmente no lo considero parte del oficialismo, porque hay un compromiso firmado que no se ha honrado; entonces yo no coordino con él en eso”.

El presidente alegó, en aquella época, que el diputado del PAC incumplió un compromiso que firmó en la campaña electoral del 2018, cuando se cuestionó su participación en el caso del cemento chino.

Ramos se comprometió a renunciar a su curul en caso de que la Procuraduría de la Ética determinara que incurrió en algún acto indebido mientras fungió como ministro de Economía del gobierno de Luis Guillermo Solís.

En agosto del año pasado, la Procuraduría denunció penalmente al diputado ante la Fiscalía por un presunto delito de tráfico de influencias.

Como ministro de Economía, Ramos estuvo a cargo de los cambios reglamentarios que permitieron la polémica importación de cemento del empresario Juan Carlos Bolaños. No obstante, él se negó a renunciar alegando que, en lo hecho señalado por la Procuraduría, no hay ninguna prueba de que haya cometido una falta al deber de probidad, sino que era solamente una posibilidad.

Ramos: ‘Mi trabajo no es para quedar bien con alguien’

Consultado sobre la mención que le hizo el presidente en el informe de labores, Ramos enfatizó que no solo recordó el proyecto de usura, sino también el de datáfonos. “Hay una agenda más grande, una agenda que se llama la reforma del mercado”, dijo el congresista.

“Primero, tengo que decir que los asuntos país y cómo lo cambiamos para que nos beneficiemos todos, están por encima de cualquier cosa. Dos, mi trabajo aquí nunca vino a ser un trabajo para quedar bien con alguien o con algo, sino para llevar a cabo la reforma del mercado”, dijo Ramos.

El congresista alegó que en Costa Rica hay mercados que operan, injustamente, en contra del consumidor o en contra del pequeño productor. “Tenemos que acabar con eso”, dijo.

Añadió que él y Carlos Alvarado comparten esa visión totalmente, e insistió en que él no está “buscando simpatías”, sino que trata de buscar más oportunidades.

Dijo que esa visión de reforma del mercado ya está en el plan de gobierno que presentó Alvarado para la campaña 2018. “Que la reconozca el presidente, me parece muy bien”, dijo Ramos; sin embargo, no llegó a decir que haya tenido contacto directo con el presidente en ningún momento.

Es más, alegó que la coordinación se da a través de la jefatura de la fracción del PAC y dijo que él tiene “muy buena relación” con todos los ministros del Gobierno. “La fracción es unida y estamos trabajando con una visión país y de conjunto”, apuntó.