Aarón Sequeira. 21 diciembre, 2020
El mandatario Carlos Alvarado lanzó duros reclamos ante la decisión tomada por un bloque de diputados de Liberación Nacional (PLN), Unidad Social Cristiana (PUSC), el bloque Nueva República y otros independientes. Foto: Rafael Pacheco
El mandatario Carlos Alvarado lanzó duros reclamos ante la decisión tomada por un bloque de diputados de Liberación Nacional (PLN), Unidad Social Cristiana (PUSC), el bloque Nueva República y otros independientes. Foto: Rafael Pacheco

El presidente de la República, Carlos Alvarado, criticó fuertemente a los diputados que, en la última semana de labores, sepultaron un préstamo de $250 millones del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) que le habría ahorrado al país $13 millones anuales en el pago de intereses.

El mandatario lanzó duros reclamos ante la decisión tomada por un bloque de diputados de Liberación Nacional (PLN), Unidad Social Cristiana (PUSC), el bloque Nueva República y otros independientes.

“¿Cómo es posible que la voluntad se convierta en obstáculo, cuando debería ser un trabajo conjunto como el que hoy celebramos? ¿Se vale entrabar? Porque, a la larga, el que se entraba es un país”, reclamó el mandatario.

Su intervención la hizo en un acto del Ministerio de Seguridad Pública, en Limón, donde Alvarado anunció las salidas del ministro de Presidencia, Marcelo Prieto, y de la presidenta ejecutiva del Instituto de Acueductos y Alcantarillados (AyA), Yamileth Astorga.

‘Un entuerto de la voluntad de obstruir’

Según la Presidencia de la República, el crédito del BID habría permitido al país ahorrar $91 millones en los siete años del crédito gracias a que tenía una tasa de interés anual del 2,8%, mucho más baja que el 8% anual que el Gobierno tendrá que conseguir en el mercado interno.

“Un entuerto de la voluntad, sí, pero de la voluntad de obstruir, o de la falta de aprobar un crédito que nos daba $13 millones de ahorro a un país. ¿Se vale eso cuando tanta gente se estaba esforzando tanto?”, reclamó el mandatario.

“Aun así, yo creo en este país profundamente. Personas que no son de mi partido, pero con visión patriótica, como Rodrigo Arias, apelaron a que ese crédito del BID se aprobara, porque era bueno para Costa Rica, no para un gobierno. Si era bueno para Costa Rica y no para un gobierno, ¿cómo se explica que algo así no se apruebe? ¿Cuál es la explicación de fondo?”, se preguntó el presidente.

Aparte del exministro Arias (2006-2010), también criticaron la decisión de los legisladores los expresidentes de la República Óscar Arias (1986-1990, 2006-2010) y José María Figueres Olsen (1994-1998), mientras que el excandidato presidencial Antonio Álvarez Desanti, en cambio, alentó a las diputadas Silvia Hernández y Ana Lucía Delgado a bloquear el crédito.

Dicho crédito, presentado en la Asamblea el 6 de agosto, entró en la Comisión de Hacendarios el 27 de ese mes y fue enviado a consulta de varias instituciones, entre ellas el Banco Central de Costa Rica y la Contraloría General de la República.

Luego de que llegaron las respuestas, en setiembre, el proyecto no avanzó más en el seno de la subcomisión en que estuvo por más de tres meses, coordinada por la liberacionista Ana Lucía Delgado.

Después de gestionar la gran carga de expedientes que tenía Hacendarios, en noviembre, el foro dejó de lado ese crédito para apurar otros proyectos que tenían mucho más tiempo en agenda, pero no tenían plazo de aprobación.

A inicios de noviembre y a inicios de diciembre, el ministro de Hacienda, Elian Villegas, solicitó a los diputados un trámite más rápido, para no perder el financiamiento.

El plazo para un proyecto de financiamiento de emergencia, como ese, es de 180 días después de firmado, o sea, el 6 de enero.

Aunque Hacendarios había acordado, en el seno de ese foro, recomendar al plenario que el proyecto se dispensara de trámites para que se modificara y votara directo allí, la oposición se negó en tres ocasiones.

El último intento de aprobar la dispensa fue el lunes 14 de diciembre, pues aprobarlo ese día habría permitido dar el primer debate el martes 15 y la segunda votación el jueves 17, pues el día siguiente los diputados se irían de vacaciones.

No obstante, los diputados adelantaron sus vacaciones a partir del martes 15, cuando el presidente legislativo, Eduardo Cruickshank, se reportó positivo a covid-19.