Por: Natasha Cambronero.   3 junio
El presidente de la Republica, Carlos Alvarado, concedió una entrevista a La Nación, a 25 días de haber asumido el cargo. Foto: Jeffrey Zamora

Sin titubear y sin variar su tono de voz tranquilo y pausado, el presidente de la República, Carlos Alvarado, es enfático al asegurar que la aprobación de la reforma fiscal es necesaria, pues lo que está en juego es el "futuro de Costa Rica".

Alvarado insiste en que no hay alternativa y que es urgente aprobar el proyecto de Ley de Fortalecimiento de las Finanzas Públicas que se discute en el Congreso y que fue presentado por su antecesor, Luis Guillermo Solís.

Además, le pide a los costarricenses ver las experiencias de otros países que entraron en crisis, donde tuvieron que recortar salarios, pensiones y programas sociales por no tomar acciones a tiempo en el plano fiscal.

Así se pronunció en una entrevista que concedió a La Nación la mañana del sábado, después de que su ministra de Hacienda, Rocío Aguilar, presentara esta semana un plan de recorte al gasto.

A su despacho, por ahora, solo ha llevado una foto de su hijo Gabriel cuando era bebé, una pizarra acrílica y un retrato del tres veces jefe de Estado, Juan Mora Fernández, el cual colocó detrás de su escritorio.

A continuación un extracto de esa conversación:

-Después de 25 días como presidente, ¿cuál es su percepción de la crisis fiscal que afronta el país, es más grave de lo que prevía o la información que manejaba es consecuente con lo que se encontró?

La situación económica y las finanzas en específico, eran lo que ya conocíamos, pero sí hay un cambio sustantivo en el entorno de la región y del mundo. Hay mucha más presión en tema de tasas de interés, el precio de los combustibles pone presión sobre nuestra economía, y en un contexto vulnerable, con esas variables, y además con algunas otras internacionales, es deseable que Costa Rica tenga pronto una ruta hacia robustecer su economía y las finanzas del gobierno de la República.

"Ese sí es un elemento que ha acelerado su cambio en el último tiempo y eso también nos pone en una mayor necesidad de tomar acciones prontamente, como ya lo hemos hecho".

-¿Estamos caminando al borde del abismo?

Estamos en una situación que no es la deseable, por eso es importante tomar acciones ya. No estamos en tiempo para esperar, hay que actuar y por eso hemos actuado. Hemos tomado las medidas que corresponden al Poder Ejecutivo y estamos haciendo el diálogo político, principalmente con la Asamblea Legislativa, pero también con los otros poderes, para tomar las acciones que se requieren, cada quien tiene que poner de su parte.

-En campaña siempre habló de la necesidad de una reforma fiscal, de nuevos y más impuestos, ¿cree que el respaldo en las urnas le da un espaldarazo ahora para avanzar en esta materia al inicio de su administración?

Yo en campaña lo dije porque siendo candidato tenía la voluntad firme de querer gobernar y estaba muy claro que, una vez en el gobierno, eso era lo que había que hacer, y hay que tomar esas medidas.

"Es hipotético, pero viendo atrás, si esas cosas no se hubiesen dicho en ese momento democrático de la campaña, hoy no tendría la autoridad moral para hacer cosas que ya se hicieron en estos 25 días. Se dijo porque era hablarle a los costarricenses con la verdad de lo que íbamos a hacer y lo estamos haciendo".

-¿Está dispuesto a asumir el costo político que podría significar una reforma fiscal, una reforma al empleo público, renegociar las convenciones colectivas? ¿Hasta dónde está dispuesto a llegar?

Este es un tema en el que literalmente nos estamos jugando el futuro de Costa Rica y la próxima generación, eso es lo que está de fondo acá y sí, estoy comprometido a resolverlo porque lo que está en juego es el futuro de la generación presente y la próxima generación.

"Vea que tan así es que en estos días, en el gabinete, que es amplio y diverso, en las discusiones ha habido al menos dos ministros que han invocado la memoria de lo que pasó hace 38 años en Costa Rica, cuando yo estaba naciendo, y de cómo (la crisis) impactó terriblemente la pobreza, el empleo, el abastecimiento, las tasas de interés, el tipo de cambio, porque la sociedad no tomó las medidas a tiempo.

"El costo de no hacer el ajuste es muchísimo más alto que el costo de hacer el ajuste y yo estoy comprometido con hacer los cambios necesarios para resguardar el presente de esta generación y el futuro, porque más allá del horizonte fiscal, lo que está en juego es la generación de empleo, la reducción de las tasas de interés, el crecimiento económico, el financiamiento de la educación, de la seguridad, que es a la larga el bienestar del país, tengo el compromiso de hacerlo.

"A mí, en el 2016, alguien muy cercano me dijo: '¿está seguro de querer asumir esta tarea?'. Y yo le dije que sí. Y me dijo: 'usted ya vio los números de déficit fiscal, ¿está seguro que quiere asumir esta tarea?'. Y yo le dije: 'sí, casualmente por eso hay que hacerlo, porque no hay alternativa de no hacerlo. La alternativa de no hacerlo es muy dolorosa'".

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-¿Cree que ya se llegó al tope máximo en cuanto a recortes?

De lo que es inmediato y está en el margen de la Administración, hemos echado mano de todo lo que tenemos (...). Algo también muy importante, sin hacer despidos, sin tocar salarios y sin afectar programas sociales, eso es muy importante.

-¿Podría ser que esas medidas se deban tomar si no se aprueba una reforma fiscal?

No tenemos por qué llegar ahí si tenemos tiempo y entendimiento para tomar decisiones ahora.

-¿Pero serían medidas de choque ante el escenario fatalista?

No tenemos que por qué llegar ahí, por eso es importante tomar medidas hoy, creo que Costa Rica también tiene que ver la experiencia de otros países (como Grecia y Portugal), otros países sí redujeron salarios, sí despidieron personas, sí cerraron programas sociales, sí vieron afectadas sus pensiones y eso tuvo grandes consecuencias sociales.

"Nosotros no queremos llegar ahí, por eso es que estamos haciendo lo que estamos haciendo ahora y le pido a los costarricenses que eso lo sopesen y que vean las experiencias de otros países donde esos ajustes, por hacerse tarde, han sido mucho más dolorosos.

"Y nosotros, como queremos a este país y queremos a su gente, no queremos tener que vernos en esa situación, pero entonces por eso lo importante es volcar nuestra atención en el proyecto de ley y volcar nuestra atención en los próximos cuatro años, en un manejo muy responsable de las finanzas públicas".

El presidente de la Republica, Carlos Alvarado. Foto: Jeffrey Zamora

-¿Acaba de pagar un alto costo político, el de recortar gasto y entrarle a temas a los que ningún presidente la ha entrado? ¿Qué espera haber comprado al pagar ese precio?

Yo veo la Costa Rica que tenemos más allá de la aprobación del proyecto, es una Costa Rica que lanza un mensaje claro de estabilidad económica y social, lo cual hace muy atractivo nuestro país en materia económica.

"Es un país que teniendo unas finanzas públicas sanas, logra volcar su atención a temas que son de inminente atención del país y de la sociedad, como la seguridad ciudadana, la mejora de la educación pública, la generación de bienestar, empleo y riqueza, sobre todo en las áreas que hoy están más deprimidas en el país.

"Es lograr consolidad un suelo firme y sólido, para que Costa Rica logre catapultarse en otras áreas. Hay un mañana después de la reforma fiscal, y yo veo un mañana próspero si tomamos las decisiones correctas, eso es lo que nos inspira también a seguir adelante".

-Su antecesor alegó que tocar los pluses salariales tendría efecto en 20 años, por lo que descartó tomar esa medida. ¿Por qué usted sí toma ese paso?

"Nosotros tenemos que tomar medidas que afecten tanto el presente como el futuro, muchas de las medidas que se tomaron recientemente, en efecto, sus mayores implicaciones van a estar en el futuro, hay cambios sustantivos en lo que es la dedicación exclusiva, pero eso lo que va a tener es un impacto a futuro, pero es un impacto positivo, está bien que hagamos ese cambio que no se había hecho antes, pero el impacto inmediato de eso, es reafirmar nuestra voluntad de resolver ese tema.

"Yo no estoy haciendo algo distinto a lo que dije durante la campaña. En la campaña yo dije que hay que reformar temas de empleo público, tenemos que entrar a ver con urgencia y prioritariamente el déficit fiscal, todos esos son temas que yo dije en campaña; no obstante, yo he percibido que hay una necesidad ciudadana de confiar y en el Gobierno hemos entendido que debemos dar las señales categóricas y claves para construir la confianza de la gente.

"Esa es la implicación en el presente de las medidas, generar las condiciones de confianza, también con los otros actores políticos".

-¿Las medidas de recortes anunciadas por la ministra Rocío Aguilar serán las únicas o Hacienda continuará en la revisión a lo interno del Gobierno para ver si todavía hay margen de ajuste, o por el contrario, se cree que ya se llegó al tope máximo, tomando en cuenta la estrechez y el poco margen de maniobra del Presupuesto Nacional?

El análisis sigue y se contempla encontrar más eficiencias, ya hay cosas que se han encontrando, poniendo el mismo caso de la ministra de Hacienda, ha señalado que quiere cambiar el tema de algunos alquileres, con los cuales pueda hacer eficiencias.

-Hizo un llamado a los otros poderes de la República para que se pongan en sintonía con el Ejecutivo, ¿cuáles de las medidas que ya implementó el Gobierno Central espera usted que se imiten en los otros poderes?

Yo esperaría que ellos cotejen lo que nosotros hemos emitido y lo revisen en sus instituciones o también que surjan medidas alternativas. El llamado es para que pongan atención a los presupuestos. El Poder Ejecutivo es más evidente porque es el que formula el presupuesto de todos, es el que recauda la plata y tiene el problema financiero, los otros poderes hacen la presupuestación y solicitan la plata. Tal vez por eso no tengan esa angustia tan directa que tiene Hacienda y el Gobierno.

-Los recortes anunciados ahorrarían casi ¢50.000 millones en un año, eso equivale a un 0,14% del PIB. ¿Usted esperaría que los recortes en los otros poderes sean similares, hay un monto de recorte que se le hará al Poder Judicial, a la Asamblea Legislativa, al TSE? Por ejemplo, cuando se estaba discutiendo el presupuesto nacional para este año, Hacienda pidió a la Corte un recorte por ¢32.000 millones.

Dependerá mucho del análisis que haga doña Rocío y su equipo de los presupuestos de los poderes, pero yo preveo que existirá ese celo de que no haya aumentos no acordes con nuestra situación fiscal actual.

-La regla fiscal de don Rodolfo Piza, plantea que la contención sea de 0,75% del PIB al año (¢270.000 millones anuales) hasta llegar al 3% en el 2022. Viendo los recortes anunciados (0,14% del PIB) ¿cuán factible es alcanzar esa meta o usted ya la ve difícil de lograr?

No, no renunciamos a la meta, sí es posible hacerlo, pero para ello necesitamos los mecanismos presentes en el proyecto de ley y otros que hay que incorporar, por ejemplo, el proyecto de destinos específicos.

-Pero ya había sido rechazado por la anterior Asamblea.

Es posible volverlo a incorporar, así lo ha solicitado la ministra y así lo solicito yo, porque eso es muy importante. Eso salió en un momento tal vez desafortunado de la gestión de la Asamblea anterior, pero yo no descarto que todavía haya margen para enmendarlo, como también hay margen para enmendar otras cosas y mejorar.

El presidente de la Republica, Carlos Alvarado. Foto: Jeffrey Zamora

-¿Cree que después de las medidas tomadas, la oposición tenga razones para oponerse al avance, mediante una vía rápida, del proyecto de Ley de Fortalecimiento de las Finanzas Públicas?

Yo veo dos líneas, una dichosamente muy minoritaria en el ámbito del Legislativo, que mantiene un tono fuerte, confrontativo, más propio de la etapa que cerramos, que es la etapa electoral, pero dichosamente es menor y yo confío en que eso irá transformándose.

Percibo con agrado a una mayoría de diputados que lo que tienen es deseo de ayudarle a Costa Rica, en su provincia y en general al país, que tienen ilusión con proyectos de ley y que quieren construir mayorías. Yo apelaré a esos grupos mayoritarios que quieren ver a Costa Rica bien.

-En el Congreso, ¿dónde ve posiciones constructivas sobre la reforma fiscal?

En los jefes de fracción.

-¿De todas las fracciones?

Sí, veo un gran ánimo constructivo y veo patriotismo, veo propuestas, la gente quiere ayudar, no veo consenso pero no tiene por qué haberlo, más bien tenemos que construir mayorías. En todas las fracciones vi una disponibilidad de trabajo.

-La oposición principalmente le ha criticado dos cosas a la propuesta de doña Rocío: el IVA (Impuesto al Valor Agregado) a la canasta básica y dar un plazo de 12 meses para presentar una reforma de empleo público. ¿Está dispuesto el Ejecutivo a ceder en estos dos aspectos?

El IVA es obviamente importante y ese pequeño gravamen en la canasta básica lo que hace es mantener la trazabilidad y hacer que podamos tenemos mayores controles, a la larga es mejor para la ciudadanía y ese es el proceso que tenemos que comenzar para hacer ver por qué es mejor. Ese proyecto seguirá en discusión, queremos que se apruebe y estamos dispuestos a dialogar en esos y otros puntos. Sí creemos que tenemos que llevar la propuesta que a la larga es la mejor para la gente.

"En el empleo público el compromiso del Poder Ejecutivo es genuino y serio. Nunca antes ha habido un compromiso de presentar un proyecto de empleo público, nosotros ya lo tenemos y creo que está bien en los tiempos. No podemos aspirar a que algo que tiene más de 16 años en discusión, lo vamos a resolver en uno, tiene que haber una sucesión de buenas decisiones que nos encausen en la dirección correcta. Esa es nuestra apuesta.

"Esa sucesión de decisiones tiene orden cronológico, creo que las primeras son las que nosotros hemos tomado desde el Ejecutivo, las que están planteadas en el proyecto de ley son muy importantes y queremos verlas materializadas y después de esa podemos entrar a analizar otro tipo de medidas en muchos campos, a mí me interesa mucho la eficiencia de lo público".

-La oposición en los últimos años lo que ha planteado es que la reforma fiscal se tramite al mismo tiempo que el empleo público.

"Las directrices que hemos emitido ya tienen mucho de reforma, aunque sea desde acciones administrativas, en anualidades, carrera profesional, dedicación exclusiva, son cosas que no se habían hecho y que a futuro tendrán un mayor impacto. Quien venga a gobernar después de nosotros ya tendrá esos temas como hechos consolidados. Ya hay avances positivos.

"¿Que queremos otros? Por supuesto, queremos más equiparidad en el servicio público, hay salarios muy disparados y otros muy modestos, queremos mayor simplicidad, queremos que las evaluaciones tengan que ver con resultados atados a metas y que hayan incentivos positivos. Esas son cosas que tenemos que entrar a negociar".

-¿Cómo asegurarse de que el trámite de la reforma fiscal no se venga abajo en la Sala IV? ¿La Dirección Jurídica de Casa Presidencial ya emitió algún dictamen al respecto?

Yo apelo mucho a la experiencia de muchos de los diputados que son líderes hoy, don Carlos Ricardo (Benavides, de Liberación Nacional), que fue ministro de la Presidencia, cuando se tramitó un proyecto de estos con doña Laura Chinchilla. A dos Carlos Avendaño (de Restauración Nacional) las dos veces que le ha tocado ser diputado le ha tocado la tramitación de estos proyectos fiscales, esta sería su tercera; el diputado (José María) Villalta (del Frente Amplio) conoce de estas materias, de estos procedimientos.

-Pero hay aspectos del proyecto que él no respalda.

"Sí, pero yo apelo a esa buena fe y a esa buena voluntad para que salga adelante porque todos sabemos que lo que está en juego no es un gobierno, ni un partido político, está en juego toda Costa Rica, por eso es tan importante tener en memoria fresca la década del 80, no se afectó a un gobierno, se afectó a todo el país, se afectó la educación pública, la nutrición, los ingresos de toda una generación, con impactos que fueron mucho más allá de una década.

"Yo por eso apelo muchísimo a quienes tomamos decisiones en este momento, lo que hagamos ahora será definitivo para la generación que está viva y la futura".

-¿No es muy arriesgado confiar en la buena voluntad de los políticos?

Yo creo que es hora de que gane la fe y la buena voluntad, tiene que ganar, porque si gana, gana Costa Rica. Hasta ahora ha ido ganando, muestra de eso es que un gobierno que tiene personas de distintos partidos, ha planteado medidas valientes que no se habían adoptado, que mayoritariamente son acogidas por la ciudadanía.

"Costa Rica es un país particular, pero es un país donde se toman medidas de austeridad fuertes y la gente mayoritariamente las recibe bien.

-¿Ese es el sentir que usted tiene, que estas medidas son acogidas por la mayoría de la población?

Sí, porque la gente está esperando que hagamos lo correcto y no espera menos de nosotros. Estamos con esa consigna de hacer lo que requiere Costa Rica.