Por: Sofía Chinchilla C..   31 agosto
Pedro Sánchez (izq.) y Carlos Alvarado, presidentes de España y Costa Rica, respectivamente, se refirieron con preocupación este viernes a la crisis que vive Nicaragua. Foto: Rafael Pacheco.

El presidente de la República, Carlos Alvarado, calificó como “aboslutamente fuera de lugar” la intención del presidente nicaragüense, Daniel Ortega, de acceder a la lista de los ciudadanos de su país que han recibido refugio en Costa Rica.

Durante una conferencia de prensa conjunta con el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, quien culminó este viernes una visita oficial a Costa Rica, Alvarado aseguró que el Gobierno no cambiará su política de recibir a los migrantes con un enfoque de derechos humanos.

“Costa Rica no cambiará sus posiciones en materia de respeto de los derechos humanos y tránsitos ordenados, seguros y registrados (de migrantes) que es lo que corresponde a un país democrático que cree en los derechos humanos”, respondió Alvarado, ante la exigencia de Daniel Ortega.

Alvarado instó, una vez más, a que la crisis nicaragüense se trate con un enfoque regional, desde organismos como la Organización de Estados Americanos (OEA).

En ese foro continental Costa Rica ha alzado la voz reiteradamente para visualizar las consecuencias de la represión que orquesta Ortega contra los grupos civiles que se manifiestan en contra de su gobierno.

Incluso, el gobierno costarricense promovió una resolución que aprobó la OEA en julio pasado condenando la violencia en Nicaragua en la que, además, llamó al Gobierno de ese país a acordar un calendario electoral.

El presidente de la República urgió a Ortega a permitir el ingreso de misiones internacionales y a facilitar la búsqueda de soluciones regionales para recuperar la paz en su país.

La Dirección General de Migración y Extranjería informó de que, solo entre el 1.° y el 30 de agosto, por las fronteras de Costa Rica han ingresado 31.659 nicaragüenses que huyen de la crisis social y de la violencia que azota a su país.

España ve con ‘extraordinaria preocupación’ crisis en Nicaragua

Por su parte, el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, informó a la prensa de que el tema migratorio en la región fue uno de los puntos de su agenda con Carlos Alvarado.

“Vemos con extraordinaria preocupación lo que está ocurriendo en Nicaragua, nuestro compromiso es no tanto pensar en el régimen, sino, en los nicaragüenses. En ese sentido, nosotros y nuestra voluntad es continuar con la cooperación en Nicaragua”, dijo Sánchez.

Y agregó: “Creo que el error sería precisamente olvidarnos de aquellos que están sufriendo la represión del régimen (de Daniel Ortega) Y por tanto nosotros vamos a continuar con esa cooperación”.

Eso sí, el mandatario dijo que dará orden a la Secretaría de Estado para que se investigue si dichos fondos de cooperación han reforzado la capacidad represiva de Ortega. Si se determina que así ocurre, se tomarán las medidas para que eso “no se repita”, dijo Sánchez.

Respecto de los países receptores de migrantes que huyen de la violencia en sus países, el gobernante español recalcó que su país “siempre estará del lado de aquellos que hagan un gran esfuerzo por no cerrar las fronteras, sino que hagan lo posible por hacer un tratamiento respetuoso de los derechos humanos, ordenando la migración y acogiendo a aquellos que están huyendo de conflictos políticos”, como ocurre en Nicaragua”.

El presidente Carlos Alvarado dijo que su gobierno tiene interés en aprender sobre la estrategia que ha utilizado la Unión Europea (UE) para el registro y la socialización de los migrantes que llegan a sus países.

Aunque fue enfático en que los líderes centroamericanos deben valorar si la experiencia europea puede adaptarse de alguna manera al caso costarricense, Sánchez expuso los pilares que, en su opinión, deben fundamentar una política migratoria de este tipo: diálogo con los países de origen de los migrantes, política de control fronterizo y estrategias de integración para la gente que ingresa al país.

Sánchez también instó a que la situación se aborde en conjunto con las naciones de Latinoamérica, similar a como lo ha hecho la UE.

“Desde mi experiencia, lo que le puedo garantizar es que la migración no es una cuestión de un solo país. O se le da una respuesta regional o al final va a ser un país que el que vaya a sufrir toda la presión migratoria, que tampoco es asumible. Por eso, nosotros decimos: cuando un migrante pisa territorio español no está pisando territorio español, está pisando territorio europeo, y si lo concebimos como tal, la respuesta debe ser europea”, dijo Sánchez.

El mandatario español también llamó a erradicar “la explotación y la trata de seres humanos por parte de las mafias”.