Por: Sofía Chinchilla C..   7 septiembre
Oficiales de la Policía de Migración y de la Fuerza Pública les explicaron a las autoridades el estado del flujo migratorio en las comunidades fronterizas. Foto: Cortesía de Casa Presidencial.

La Policía de Fronteras, en conjunto con la Dirección General de Migración y Extranjería, elaborará una estrategia para controlar el ingreso ilegal de migrantes por puntos ciegos de la frontera con Nicaragua.

Según informó Casa Presidencial, se busca que el flujo migratorio desde el norte sea “ordenado y seguro”, así como evitar el tráfico de migrantes.

El plan se elaborará por solicitud de Epsy Campbell, canciller y vicepresidenta de la República, quien visitó el viernes la zona norte para constatar la situación migratoria en los cantones limítrofes.

"Con esta estrategia, buscamos regularizar la entrada de personas al territorio nacional, por medio de los puestos oficiales de control fronterizo, para que todos los flujos migratorios sean ordenados y seguros. Ello, con el fin de garantizar la seguridad nacional, proteger los derechos humanos y evitar la trata de personas y el tráfico de migrantes”, comunicó Campbell, a través de un comunicado divulgado por la Presidencia.

La jerarca visitó Manzano de Upala, donde expresó preocupación por las condiciones en las que viajan los nicaragüenses que, con tal de huir de la crisis, acuden a la contratación de servicios ilegales para llegar hasta Costa Rica.

“Quienes huyen de la violencia o de la persecución son particularmente vulnerables a ser víctimas de trata. La desesperación puede llevar a familias enteras a tomar decisiones migratorias sumamente peligrosas, por lo que es necesario elaborar una estrategia para combatir la delincuencia organizada transnacional”, manifestó la ministra.

En la gira del Poder Ejecutivo también participan Daguer Hernández, subdirector de Migración; Víctor Barrantes, viceministro de Gobernación; Dennis Angulo, viceministro de Salud; y Gerald Campos, comandante de Policía de Fronteras. Los acompañaron Juan Acevedo, alcalde de Upala; y María José Corrales, diputada del Partido Liberación Nacional (PLN).

“Vamos a fortalecer la presencia con Policía de Migración, a fortalecer nuestra regional de Policía de Migración en el cantón de Upala y a proceder a mejorar las condiciones en las cuales se brinda el servicio a la comunidad. Vamos a tratar con esto de regularizar a la mayor cantidad de personas, para así poder evitar cualquier caso de trata y tráfico de personas”, dijo Hernández.

El grupo también visitó el punto fronterizo de Mojón y la Municipalidad de Upala.

“Como gobierno local, a nosotros nos interesa tener un control de la frontera, pero hoy estamos presentándole a la señora vicepresidenta la necesidad de mayor personal para Migración, y el establecimiento de controles. Aquí tenemos una sana convivencia entre vecinos, pero por ley tenemos que tener control de nuestras fronteras”, manifestó Acevedo.

Hasta el 20 de agosto, en el quinto mes de violencia en Nicaragua, más de 11.000 nicaragüenses habían solicitado refugio en Costa Rica, según datos de Migración, aunque muchos ya vivían aquí.

El miércoles, durante una sesión del Consejo de Seguridad de la Organización de Naciones Unidas (ONU), Rodrigo Alberto Carazo, el embajador costarricense ante ese foro internacional, advirtió sobre el potencial de “crecimiento ilimitado” de la crisis que desató el gobierno de Daniel Ortega.

"Costa Rica urge una pronta reacción de parte del Gobierno nicaragüense y de la comunidad internacional para atender esta grave situación que no es sostenible. Continuaremos alzando nuestra voz hasta que la razón, el buen juicio y el respecto irrestricto a los derechos humanos regresen a Nicaragua”, dijo el diplomático.

De acuerdo con los registros de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), al menos 320 personas fueron asesinadas en Nicaragua en los últimos cinco meses por fuerzas paramilitares del Gobierno y la Policía.